Familias y personas usuarias del CADEX de Cáceres alertan del “grave impacto” que supondrá la pérdida de los tratamientos de habilitación funcional
Las familias y personas usuarias del Centro de Atención a la Discapacidad de Extremadura (CADEX) de Cáceres han iniciado una campaña para exigir a la Junta de Extremadura que se mantengan los tratamientos de atención temprana y habilitación funcional que actualmente se prestan en el centro y que, según denuncian, dejarán de ofrecerse para derivar a las personas usuarias a entidades externas.
Advierten de que esta decisión tendrá “un grave impacto” en quienes reciben intervenciones especializadas de fisioterapia, terapia ocupacional y logopedia, tratamientos que consideran esenciales para preservar la autonomía, la estabilidad funcional y la calidad de vida de personas con patologías neurológicas y neurodegenerativas.
Las terapias de habilitación funcional son un conjunto de tratamientos dirigidos a eliminar o reducir un déficit o disfunción (física, intelectual o sensorial) en personas con discapacidad, con el objetivo de lograr el máximo grado posible de autonomía personal e integración social. También buscan mantener las habilidades ya adquiridas cuando las características de la persona lo requieren.
En el comunicado, recuerdan que la continuidad terapéutica “no es una opción, sino una necesidad sanitaria y social imprescindible”, especialmente en enfermedades donde la intervención temprana y constante resulta determinante para evitar el deterioro.
Las familias expresan también su preocupación por la incertidumbre que genera el traslado a otras entidades, muchas de las cuales acumulan listas de espera de tres o cuatro meses. Alertan de que ese periodo sin atención especializada puede provocar “empeoramientos irreversibles” en numerosos casos.
Asimismo, critican que la respuesta del SEPAD se limite, por ahora, a recurrir temporalmente al copago previsto en la Ley de Dependencia mientras se estudia la continuidad de los tratamientos. A su juicio, esta alternativa “resulta claramente insuficiente” y no cubre ni las necesidades reales ni el coste actual de terapias individualizadas y altamente especializadas.
Recuerdan además que muchas familias no pueden asumir económicamente estos tratamientos de forma privada y que ninguna persona debería ver interrumpida su atención por motivos económicos o administrativos.
Las personas afectadas subrayan que la eliminación de estos servicios contradice el propio Modelo de Atención a las Personas con Discapacidad en Extremadura (MADEX), que defiende una atención “centrada en la persona, continuada, especializada y adaptada a las necesidades individuales”.
Por ello, reclaman con urgencia que no se supriman los tratamientos de habilitación funcional que actualmente se desarrollan en el CADEX de Cáceres y recuerdan que la salud, la autonomía y la dignidad de las personas con discapacidad y enfermedades neurológicas no pueden quedar en suspenso por decisiones organizativas que no garantizan una transición real y segura.
La petición pública ha sido impulsada por Miguel Ángel Paniagua Gregorio y puede firmarse a través de la plataforma Change.org.
Respuesta de la Junta
La Consejería de Sanidad y Servicios Sociales asegura que en el Centro de Atención a la Discapacidad de Cáceres se mantienen íntegramente todos los tratamientos de atención temprana y de habilitación funcional que se estaban prestando hasta ahora. Subraya que ningún usuario quedará sin tratamiento y que ninguna familia verá interrumpida la atención que tiene reconocida, garantizando así la continuidad de los servicios especializados.
Desde el Gobierno autonómico se reconoce que, al inicio de la legislatura, la situación de los centros de valoración de la discapacidad era “desesperanzadora”, “tras años de desatención en los que no se adoptaron medidas para mejorar su funcionamiento”. Ante ese escenario, la Junta afirma estar trabajando “de manera ímproba” en la reorganización de los CADEX, con el objetivo de unificar criterios de actuación y reforzar la estructura de estos servicios dentro del Plan de choque puesto en marcha en el ámbito de la discapacidad.
La Consejería destaca que, tras el primer año de legislatura, se abrió un nuevo CADEX en Mérida, operativo desde marzo de 2025, con dos equipos adicionales de valoración. Paralelamente, se creó una nueva unidad dentro del SEPAD destinada a coordinar los centros, impulsar el desarrollo normativo y fortalecer la estructura organizativa. También se han iniciado procesos de digitalización y robotización que afectan a más de 25.000 expedientes en papel, y se ha incorporado la figura del terapeuta ocupacional a los equipos desde febrero de 2026. Todas estas medidas, afirma la Junta, están comenzando a dar resultados visibles.
La normativa vigente establece que los CADEX deben cumplir dos funciones esenciales: actuar como puerta única de acceso a las plazas concertadas de los servicios MADEX y reconocer, declarar y calificar el grado de discapacidad. La Consejería insiste en que los cambios organizativos que se están aplicando no afectan a los tratamientos ya reconocidos y que ninguna familia dejará de recibir la atención que tiene asignada. El objetivo, recalca, es mejorar la valoración de la discapacidad en Extremadura y garantizar la calidad de los servicios MADEX y la atención especializada a las personas con discapacidad.