El MEIAC de Badajoz reflexiona en una muestra sobre el hogar a través de la escultura y la pintura

El Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC) de Badajoz ha inaugurado este viernes la exposición 'Florentino Díaz. La nueva Ca-sa-có-mo-da', en la que el autor extremeño reflexiona sobre la casa y el hogar a través de la escultura y la pintura.

La exposición, comisariada por el investigador y docente Julio César Abad, se podrá visitar hasta el próximo 29 de junio, según un comunicado de la Junta de Extremadura.

La indefensión del ciudadano ante la burocracia y el sistema financiero

Nacido en Fresnedoso de Ibor en 1954, Florentino Díaz ha desarrollado una obra marcada por la crítica a los modelos de desarrollo urbano y a la creciente atomización de la sociedad. El trabajo del creador extremeño aborda 'la indefensión del ciudadano ante la burocracia y el sistema financiero“, temas que se reflejan en su particular universo artístico.

'La casa y la ciudad' han sido escenarios recurrentes en la trayectoria de Díaz, espacios en los que denuncia la precariedad y el aislamiento del individuo en el mundo contemporáneo, la pandemia y el confinamiento de 2020 sirvieron además de punto de inflexión en su producción', se señala.

En este marco, el creador retomó la serie 'Ca-sa-có-mo-da' para desarrollar una nueva línea de investigación plástica, bajo el título 'La nueva Ca-sa-có-mo-da (la serie de Corea)'. En esta muestra, el artista ofrece una visión renovada de la casa como concepto y objeto de reflexión, destacando la persistencia de este tema en la historia del arte y en su propia trayectoria, según expresa el Ejecutivo autonómico.

Las obras expuestas incluyen esculturas metálicas, algunas dispuestas sobre peanas y otras de mayor formato que descansan directamente sobre el suelo, con lo que generan un juego de perspectivas y reflejos espaciales.

También se exhiben óleos sobre papel y creaciones policromadas en contrachapado en forma de bajorrelieve, las cuales representan interiores domésticos a través de una arquitectura transparente, y vistas combinadas que invitan a una contemplación profunda.

En su característico estilo, Díaz mantiene la ausencia de la figura humana, evocando la sensación de indefensión, precariedad e incomodidad que han sido constantes en su trabajo, los muebles son además elementos clave en su iconografía, donde mesas, sillas, camas y armarios cobran protagonismo en la construcción de estos espacios.