Parón en el nuevo museo de EMT de Madrid: el segundo premio recurre el fallo del jurado y deja en vilo el concurso
El concurso para elegir el diseño que tendrá el nuevo museo de la EMT de Madrid se va a alargar más de lo previsto. El veredicto alcanzado en el certamen, organizado por el COAM en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, ha quedado en suspenso por un recurso que uno de los concursantes ha elevado al Tribunal Administrativo de Contratación Pública (TACP) después del fallo del jurado.
El recurso, según la documentación a la que ha tenido acceso Somos Madrid, lo ha presentado el ganador del segundo premio, el estudio del arquitecto Ramón Fernández-Alonso Borrajo. En juego están los 50.000 euros del primer premio -el segundo se lleva solo 10.000 euros- y, sobre todo, poder participar en la construcción del edificio que el Ayuntamiento quiere levantar en Madrid Río.
Los motivos que aduce el arquitecto en su reclamación no han sido hechos públicos y este periódico no ha obtenido respuesta sobre sus razones del propio Ramón Fernández-Alonso, a quien se le ha solicitado su participación antes de la elaboración de este artículo.
El jurado le otorgó el segundo premio del certamen por el proyecto NubEMT, que era descrito por los responsables del fallo como una “sección transversal que refleja de forma muy clara la intención de la idea con un atractivo innegable que insiste en la importancia de la levedad volumétrica”. También valoraba su capacidad para resolver la “la envolvente de fachada con lamas de vidrio y aluminio, creando una doble pared, con doble acristalamiento y pasarela intermedia de mantenimiento y ventilación vertical”.
Estas son algunas de las imágenes del segundo premio divulgadas por el estudio que ahora ha presentado la reclamación:
Esta no es la primera interposición de un recurso especial en materia de contratación presentada en el concurso por el museo de la EMT, ya que antes del fallo del jurado numerosos estudios formularon los suyos debido a la descalificación de un tercio de las propuestas presentadas. Todos fueron desestimados.
El proyecto escogido fue finalmente Umbral, una propuesta del estudio de arquitectura HAGO que plantea unos volúmenes rectangulares, con un hueco en su zona central, para alojar los vehículos históricos de la empresa municipal.
El jurado del certamen, organizado por el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) en colaboración con el área de Movilidad municipal, escogió esta propuesta por la “interesante imagen urbana” planteada entre los volúmenes residenciales de la zona, “que actúan como telón de fondo en la visión desde el río”. El fallo valora el “acierto en la elección de la piel de acabado, sin mantenimiento y con durabilidad demostrada, volumen evanescente durante el día y singular por la noche, que juega el papel de chaqueta fría ventilada disminuyendo la radiación solar”.
También destacaba especialmente el “adecuado funcionamiento de las plantas y atractivo acceso desde el Paseo de los Melancólicos con una amplia visión de espacio expositivo a doble altura, sobre el que se proyecta un amplio espacio al aire libre mirando a Madrid Río”. No obstante, advertía que los autores del trabajo, los arquitectos Antonio Álvarez-Cienfuegos Rubio y Emilio Delgado Martos, deberán “revisar y justificar determinados dimensionamientos de planta y accesos de autobuses, que no influyen en la rotundidad de la propuesta”.
Este es el segundo concurso consecutivo que organiza el COAM y que registra recursos de algunos de sus premiados. En el del certamen de ideas para renovar la plaza del Dos de Mayo (Malasaña), otro de los premiados alegó que los primeros habían incumplido las bases del certamen. El Tribunal de Contratación Pública dio finalmente como ganador al demandante, desautorizando al jurado. Pero el caso se encuentra ahora en los tribunales ordinarios, a los que acabaron recurriendo los primeros vencedores. Y el Ayuntamiento de Madrid ha suspendido la reforma sine die.
Un proyecto de museo con polémica vecinal
La idea del estudio que finalmente sea nombrado como ganador se tendrá que desarrollar en una parcela de Madrid Río donde el Ayuntamiento había previsto inicialmente construir dotaciones deportivas. El anuncio de que este espacio, reclamado por los vecinos e incluido en la memoria vinculante del ámbito, sería finalmente dedicado a un nuevo museo de la EMT enojó a las asociaciones vecinales.
Según estas entidades, la citada memoria indica que los terrenos están destinados “a mejorar las dotaciones deportivas para el alumnado y profesorado del IES Gran Capitán y del barrio ante la saturación del polideportivo Marqués de Samaranch y la llegada de nuevos vecinos de las 1.300 viviendas”. Por ello, advirtieron hace unos meses al área de Movilidad que no iban a consentir este “expolio” y que tomarían todas las medidas a su alcance “para conseguir esas instalaciones deportivas tan necesarias”.
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