Antonio Orihuela rescata la voz silenciada de las escritoras revolucionarias de los años 30 en su nuevo libro
El historiador Antonio Orihuela rescata del olvido la voz de las mujeres que definieron la literatura revolucionaria de principios del siglo XX en su nueva obra, Las sin amo: Escritoras olvidadas y silenciadas de los años 30, que será presentada este miércoles en el Centro Social 25 de Marzo.
“Durante ese tiempo, muchas escritoras entendieron la novela como campo de batalla donde construir la utopía, y en este marco este libro bucea en la apasionante efervescencia cultural de esos años para recuperar una memoria silenciada”, ha indicado la Editorial Extremeña Jarramplas en una nota.
Según ha explicado, la cultura obrera edificó, desde principios del siglo XX hasta la Guerra Civil, un relato emancipador sostenido por un movimiento social de una amplitud que hoy parece casi inverosímil. En ese contexto, “no pocas fueron las mujeres, muchas noveles, autodidactas y con oficios agrícolas o industriales, que participaron en la producción de una literatura revolucionaria que alcanzó inusitados éxitos de ventas de manos de editoriales pequeñas y casi marginales”.
En este libro, publicado bajo el sello de La Oveja Roja, Antonio Orihuela se centra en las autoras que publicaron en la colección La Novela Ideal, impulsada por la editorial La Revista Blanca, con novelas cortas “a precios asequibles para los bolsillos trabajadores” y tiradas que superaban los 10.000 ejemplares.
Entre 1925 y 1938 vieron la luz más de medio millar de títulos que dan fe “de una vitalidad y fuerza que contrasta con el silencio que después deparó el tenaz borrado franquista”, señala la editorial.
La obra rinde homenaje a las autoras que defendieron la posibilidad de otras vidas, la potencia de la escritura para hacerlas posibles y la intervención directa de las mujeres en lo político a través de la cultura.
Antonio Orihuela, historiador, profesor, escritor, poeta y arqueólogo andaluz, reside en Mérida desde hace tres décadas y ejerce como docente en un instituto extremeño. Su escritura, destacan, “sostiene en todo momento la tensión de hablar al pueblo en un mundo donde las palabras han sido bombardeadas por el consumo y el individualismo”.
Además, coordina desde 1999 los encuentros anuales Voces del extremo, considerados un elemento “clave de la poesía de la conciencia”, y su trayectoria literaria se extiende también al ensayo y la novela.