El Gobierno ordena retirar la Cruz de los Caídos de Cáceres tras incluirla en el catálogo de símbolos contrarios a la memoria democrática
El Gobierno ha incluido la Cruz de los Caídos de la plaza de América de Cáceres en el Catálogo de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática y ha ordenado su retirada del espacio público, en una decisión que choca frontalmente con el reciente acuerdo entre PP y Vox en Extremadura para proteger este monumento mediante su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).
Según ha informado este viernes el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática en un comunicado, la inclusión de la cruz en dicho catálogo responde, entre otros motivos, a que el monumento “no presenta ningún elemento artístico singular” y “carece de originalidad o relación con las tendencias estéticas de finales de los años 30 en los que se construyó”.
La decisión del Ejecutivo se ha conocido apenas unas horas después de hacerse público el acuerdo de Gobierno entre PP y Vox en la región, en el que ambas formaciones se comprometen a impulsar actuaciones para la “protección, recuperación y puesta en valor del patrimonio histórico de Extremadura perseguido por las leyes ideológicas de la izquierda”. En ese mismo documento, se recoge expresamente la intención de tramitar la declaración como BIC de la Cruz de los Caídos de Cáceres.
De acuerdo con la información facilitada por el Ministerio, la cruz cacereña fue una de las primeras levantadas para conmemorar a los caídos durante la Guerra de España, tras un acuerdo del pleno municipal del 9 de septiembre de 1937. Durante la dictadura franquista, el monumento fue utilizado como escenario de actos de exaltación del régimen, incluidos desfiles y conmemoraciones tanto militares como civiles.
El departamento que dirige el Gobierno subraya que, pese a la eliminación de algunos símbolos o la modificación de inscripciones originales a lo largo del tiempo, “su naturaleza original no se ha desvirtuado”, ya que mantiene el elemento principal que define su carácter y su “alto valor simbólico”.
En este sentido, el Ministerio rechaza que pueda considerarse un símbolo religioso, al entender que su origen es “claramente político”, y sostiene que su permanencia en el espacio público supone aún hoy un elemento de humillación para las víctimas de la dictadura.
La Cruz de los Caídos fue levantada por el Ayuntamiento de Cáceres en 1937 como homenaje a los fallecidos del bando sublevado, en el contexto del denominado “Movimiento Nacional”. El monumento se ubicó en la plaza de América, en el lugar que ocupaba la fuente conocida como La Palmatoria, construida durante la Segunda República.