Los Simpson o la “sátira inteligente” y “perdurable” que ha hecho inmortal a la mejor serie de animación de la historia
El Día Mundial de Los Simpson se celebra oficialmente cada 19 de abril desde 2017. Esta fecha fue instituida para conmemorar el 30 aniversario de la primera aparición de la familia en televisión, el 19 de abril de 1987 en el corto ‘Good Night’ dentro de ‘The Tracey Ullman Show’. Es decir, desde hace casi diez años, la familia más famosa de Springfield cuenta con su propia efeméride, una celebración que se replica en cada rincón del mundo, con millones de fans desde que comenzara la emisión de su primer capítulo.
Desde entonces Los Simpson se ha convertido en la serie de animación más aclamada de la historia de la televisión, con un poso único en la cultura popular y en la iconografía audiovisual, hasta el punto de que sigue captando seguidores entre las generaciones más jóvenes.
Se trata de una constante suma de adeptos que siguen las diatribas de Homer, Marge, Lisa, Burt, Maggie y un sinfín de personajes, algunos tristemente desaparecidos, que durante casi cuatro décadas no han dejado de sorprender por sus ácidos diálogos, sus disparatadas aventuras y sus singularidades únicas.
Con motivo de esta efeméride, hablamos con Sara Infante Pineda, profesora de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Alcalá (UAH), una “auténtica fan” de la serie, como ella misma se proclama.
Un retrato de la sociedad “tamitazado por el filtro del humor”
¿Por qué han tenido y tienen tanto éxito? La profesora considera que el imán principal es su capacidad para entretener al mismo tiempo que realizan una “inteligente sátira” de la sociedad estadounidense, todo ello “tamizado por el filtro del humor”.
Recuerda que se trata de una comedia o ‘sitcom’ en formato de animación que utiliza “arquetipos universales” como la familia, el trabajo, la escuela o el éxito, lo que hace que cualquier espectador, en cualquier lugar del mundo, “se pueda sentir identificado y caricaturizado”.
Desde la misma vida cotidiana, pasando por la política, la sociedad o la religión, no hay cuestión intergeneracional que escape “de la garra crítica” de su creador, Matt Groening, y de su equipo de guionistas.
Constata además Sara Infante que la serie ha contribuido enormemente a la cultura contemporánea. En cuanto a la iconografía, personajes como Homer o Lisa son “reconocibles a nivel mundial”.
Y en lo audiovisual, la serie ha sido consolidada como “un modelo de animación adulta” en ‘prime time’ y ha abierto el camino a otras series. “Ha generado un lenguaje propio, desde expresiones, memes y referencias que forman parte del imaginario colectivo”.
En estos últimos 40 años, la sociedad y el mundo se han transformado, globalizado y digitalizado y eso “también aparece magníficamente retratado” en la serie. Sara Infante analiza cómo en la primera temporada, en el capítulo ‘Simpson Roasting on an Open Fire’ (conocido como ‘Sin Blanca Navidad’ en España), la trama gira en torno a los problemas económicos de la familia o los valores navideños. Viajando en el tiempo, en la temporada número 15, en el capítulo ‘The President Wore Pearls’ (‘El presidente llevaba perlas’), la política en general y la educación se convierten en los protagonistas.
A nivel visual, ha pasado de una animación más “manual” a una estética “más pulida y digital”. Y en cuanto a la narrativa, pone como primer ejemplo el capítulo ‘Lisa’s Substitute’ (‘El sustituto de Lisa’), de la segunda temporada, en 1991, que se centra en la construcción de los personajes, en una “narrativa emocional”. Casi una década después, ya en el año 2000, en la temporada número 11, el capítulo ‘Behind the Laughter’ (‘Detrás de las risas’) se presenta como un documental real, donde los personajes se convierten en actores y no en personajes.
Y precisamente ahondando en los personajes, es imprescindible detenerse en Homer Simpson, el padre de familia y ‘antihéroe’ de la serie. “Homer triunfa por ser una caricatura del ciudadano medio, un ser humano imperfecto, con defectos que lo hacen aún más cercano”.
La profesora explica que si se aplica la teoría de la comunicación e incluso los valores del héroe, podría decirse que Homer es “la crítica, en clave de humor, al modelo de ciudadano americano que quiere imponerse”. “Y son sus emociones las que le conectan con el espectador medio”, destaca.
Lisa Simpson simboliza la conciencia crítica y representa la educación, los principios y la ética. Es el contrapunto necesario dentro de una familia caótica
También Lisa Simpson, su hija, ha ido adquiriendo mayor protagonismo con el tiempo. “Ella simboliza la conciencia crítica y representa la educación, los principios y la ética. Es el contrapunto necesario dentro de una familia caótica. De alguna manera, encarna la voz de la razón en un entorno dominado por el caos”, apunta Sara Infante.
Durante el transcurso de la serie, este personaje encarna igualmente “el pensamiento reflexivo, el feminismo o la preocupación por el medio ambiente”, acompañada de una frustración “al sentir que su entorno no la comprende”. Aquí se detiene en capítulos como ‘Lisa the Vegetarian’ (‘Lisa, la vegetariana’, de la séptima temporada, en1995), donde dejar de comer carne para ensalzar los derechos de los animales: o en el mencionado ‘The President Wore Pearls’ (en la temporada número 15, en 2003), en el que Lisa encarna el liderazgo al convertirse en presidenta del consejo escolar.
Hay una curiosidad innata en Los Simpson: sus personajes no envejecen. “La serie en sí misma es un presente continuo, en la cual los personajes mantienen su esencia y son perdurables en todas las épocas”. Para la profesora, esto responde a una “lógica narrativa y también comercial”, pues la serie se convierte así en un producto “atemporal”.
“La vida cambia, la sociedad se transforma, se moderniza, pero los personajes y su estructura no se altera para poder adaptarlos a todos los momentos. En el lenguaje audiovisual lo atribuimos al pacto de ficción que se firma con el público y es aceptado por este”, añade.
Y otra cuestión: los ‘presagios’. Ese continuo axioma de: “Esto ya lo vaticinaron Los Simpson”. La profesora de la UAH lo atribuye a la “capacidad increíble” que tienen sus guionistas y productores de observar la realidad y representarla desde su propio lenguaje.
“En ella se identifican tendencias sociales, políticas o tecnológicas que ya están emergiendo y se llevan al extremo en clave de humor. Con el paso del tiempo, algunas de estas historias, como la presidencia de Donald Trump o los avances tecnológicos, se han convertido en hechos. Una gran interpretación del presente ha conllevado predecir el futuro, ello sumado a la capacidad del producto para mantenerse siempre vigente”.
La pregunta ineludible en este punto en cuál será su legado. Después de tres décadas, esta serie será recordada “por haber convertido la animación en una herramienta para entender la sociedad”. Es algo que ha provocado una gran influencia en muchos creadores y ha contribuido “a ensalzar el género de ficción y en concreto el subgénero de la comedia”. Pero lo ha hecho yendo un paso más allá, al emplear la sátira para analizar y criticar la realidad social, política y cultural, generando al tiempo entretenimiento.
“Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que Los Simpson es uno de los más importantes productos culturales de nuestros tiempos, que ha aportado otra manera de ver y consumir televisión”.
La serie ha demostrado con creces que con humor todo se puede poner en tela de juicio
Sara Infante hace su propia selección “casi imposible” de sus mejores momentos. Se queda con la “¡D’oh!” de Homer, que se ha convertido en “universal”. Y en cuanto a capítulos, elige ‘Marge contra el monorraíl’, por su ritmo narrativo y su crítica social sobre todo a la corrupción. Añade otro: ‘Homer, el hereje’, que invita a una “reflexión profunda sobre la religión y la moralidad”.
Como docente en el Grado en Comunicación Audiovisual en la UAH, Sara Infante reconoce que Los Simpson la han sacado de muchos apuros, pues ha utilizado referencias en clase, en la asignatura de ‘Gestión de Contenidos en Televisión’.
Lo ha hecho a la hora de abordar los géneros y formatos, la construcción de estereotipos y cómo este producto ha encajado en las parrillas de programación de la televisión española, perfectamente adaptado a su contexto y época.
“En definitiva creo que la serie ha demostrado con creces que con humor todo se puede poner en tela de juicio, y eso es bueno, reflexionar, hacer autocrítica. En estos tiempos de política populista, consumismo masivo y desinformación, la serie se hace más necesaria que nunca, pues refleja patrones sociales que siguen vigentes. Así que invito a seguir la serie que de momento ha superado los 800 capítulos y parece que hay confirmada una temporada 40, ¡larga vida a Los Simpson!”, concluye.
Sobre este blog
Espacio de divulgación científica y tecnológica patrocinado por la Universidad de Alcalá (UAH), con el objetivo de acercar el conocimiento y la investigación a la ciudadanía y generar cultura de ciencia
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