Los sindicatos acusan a Manzano de intentar “embarrar” y enfrentar a los empleados públicos ante la huelga
La tensión sube de intensidad entre los empelados públicos de Extremadura. Representantes sindicales de CCOO, CSIF y UGT, junto a numerosos trabajadores, se han concentrado frente a las consejerías ubicadas en el complejo administrativo del III Milenio en Mérida para exigir a la Junta de Extremadura que deje de “embarrar” y se siente a negociar de inmediato la equiparación salarial.
La protesta forma parte del calendario de movilizaciones convocado para denunciar que los trabajadores públicos de la región cobran hasta un 20% menos que en otros territorios por el mismo trabajo. Las acciones de presión en los centros de trabajo tienen marcada una fecha límite en el horizonte: la huelga general en la administración convocada para el próximo 11 de noviembre, si antes no se alcanza un acuerdo satisfactorio.
Críticas directas a Manzano por “dividir” a los trabajadores
Durante la concentración, el foco de las críticas se ha dirigido hacia la consejera de Hacienda y Administración Pública, Elena Manzano. Los representantes sindicales han arremetido duramente contra el último movimiento de la titular de Hacienda, que planteó públicamente ofertas de 50 euros por trabajador que distan de lo abordado en las mesas sectoriales.
Manuel María Nicolás Molina, coordinador del área pública de CCOO, ha tildado este anuncio de “error o desliz intencionado”, afirmando que busca “dividir a los trabajadores” y provocar un enfrentamiento artificial entre el personal de la Administración General y el del Servicio Extremeño de Salud (SES). Asimismo, ha reprochado que las ofertas se lancen a los medios de comunicación en lugar de negociarse donde corresponde, recordando que a día de hoy sigue sin haber ninguna reunión formal prevista.
“Cansados de que mareen la perdiz”
En la misma línea se ha pronunciado Erika Gutiérrez, secretaria de Acción Sindical de UGT Servicios Públicos, quien ha asegurado que los empleados públicos “están cansados de que la consejera siga mareando la perdiz” y exigen una convocatoria formal urgente. Gutiérrez ha apuntado además que los recursos económicos existen, ironizando con que si se destinaran a este fin los 150 millones “que se han perdonado a las eléctricas”, se acabaría de golpe con la brecha salarial.
Por su parte, Miguel Lázaro, delegado de CSIF, ha ratificado que la lucha seguirá adelante hasta lograr una equiparación salarial justa, aunque ha querido dejar una puerta abierta a la negociación al señalar que, de cara al 11 de noviembre, “queda partido”.
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