Academia y Consello da Cultura piden a PP y PSOE “una reflexión más profunda y de mayor alcance” sobre el gallego
Real Academia Galega y Consello da Cultura han saludado el pacto entre PP y Partido Socialista para modificar el Plan da lingua galega en o que afecta al decreto sobre las lenguas en la enseñanza, pero lamentan que el acuerdo no parta “de una reflexión más profunda” y “no tenga mayor alcance”. El presidente de la Academia, Henrique Monteagudo, pidió que el debate implique al Gobierno gallego y a todas las fuerzas políticas, además de a un buen asesoramiento. Su homóloga del Consello, Dolores Vilavedra, criticó que el consenso entre derecha y socialistas “tome como referencia un equilibrio entre dos lenguas oficiales” que “no se corresponde con la realidad” actual de Galicia.
Monteagudo admite que la modificación permitirá mayor flexibilidad a la hora de enseñar en gallego. El PP ha accedido a levantar el veto al gallego en las materias de ciencias, vigente desde que lo impuso unilateralmente Feijóo en 2010 tras dinamitar acuerdos unánimes del Parlamento de Galicia, pero siempre sin que el total de asignaturas en gallego, excluidas las lenguas, supere el 50%. Lo que, aducen los populares, implicará que, si un centro opta por dar las ciencias en gallego, deberá dar en castellano las sociales. Los dos partidos firmantes del acuerdo discrepan sobre la interpretación de este punto.
El presidente de la Academia, además sociolingüista, celebró sin matices que el acuerdo incluya el control de su cumplimiento a través del Parlamento y de los planes lingüísticos de los institutos “Hay una sensación generalizada de que existe cierta laxitud en el cumplimiento de las presiones actuales”, en concreto, “en la concertada y en la privada”, manifestó.
Dolores Vilavedra hizo hincapié en la situación social de los idiomas. “El equilibrio normativo entre las lenguas no puede hacer una abstracción de la diferente situación de partida de cada una”, dijo, “echamos de menos mayor ambición, valentía y creatividad”. Para Vilavedra, la situación del gallego entre las generaciones más jóvenes requiere respuestas capaces de “ir más allá de una distribución equilibrada de los usos lingüísticos” y de actuar sobre los factores que están condicionando su transmisión y su uso efectivo. “Y, sobre todo, requiere confiar más en la capacidad de compromiso e innovación de la comunidad educativa, ofreciéndole herramientas y márgenes de actuación para impulsar experiencias que permitan avanzar en la normalización del gallego”, añadió .
Al igual que Monteagudo, sí valoró positivamente que el acuerdo concrete un cronograma para el desarrollo de las medidas y establezca mecanismos de evaluación, tanto por parte de la Secretaría Xeral da Lingua como a través del Consello Asesor da Lingua, en el que el Consello da Cultura Galega estará representado.
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