Comisiones Obreras también abandona el diálogo social por la ofensiva de la Xunta para dificultar el derecho a baja laboral
No ha pasado ni un mes de la publicación del decreto por el que la Xunta de Galicia pretendía regular el diálogo social y este ya se encuentra en entredicho. Si el principal sindicato gallego, la CIG, ya se había negado de entrada a participar, ahora es Comisiones Obreras la que suspende su participación en la Mesa de Diálogo Social. ¿El motivo? La ofensiva del Gobierno de Alfonso Rueda dirigida a dificultar el derecho a baja de los trabajadores. “Rechazamos frontalmente la narrativa que reduce el incremento de las bajas por enfermedad a una cuestión de fraude o absentismo”, afirma el sindicato en un comunicado.
Los ataques del Ejecutivo autonómico comenzaron con un anuncio en el último debate sobre el estado de la autonomía. Alfonso Rueda arremetió entonces contra los supuestos abusos de los trabajadores, “un problema muy serio que está lastrando la productividad en Galicia”. Puso además el acento en las incapacidades temporales más comunes, las relacionadas con la salud mental y con lesiones musculares. No aportó contexto ni cifras. Oposición y sindicatos criticaron con dureza la idea. “Es un vasallo de la patronal”, sostuvo la CIG, que convocó movilizaciones en contra. Pero Rueda no se movió.
A lo largo del último mes y medio, el presidente gallego ha insistido. Aseguró que realizaría su plan, redoblar “la vigilancia” sobre las bajas, haya o no haya acuerdo en el diálogo social. Y avisó de que su gabinete gastará tres millones de euros en contratar 18 inspectores para supervisar a los médicos del sistema público de salud y sus decisiones sobre las bajas de sus pacientes. Este mismo jueves transcendía que el Servizo Galego de Saúde dará incentivos económicos a los facultativos si las incapacidades temporales de su cupo tiene “una duración estándar”.
“Estigmatizar a las personas trabajadoras no solo es injusto, sino que desvía la atención de las verdaderas soluciones”, sostiene, por el contrario, Comisiones Obreras, “que pasan por investir en prevención primaria, bienestar laboral y el fortalecimiento de la atención sanitaria”. Galicia encabeza los índices estatales de siniestralidad laboral y muertes en el trabajo, las listas de espera se han disparado en atención primaria pero también en especialistas y los cuadros de trabajadores de las empresas, denuncian los sindicatos, han envejecido. La Xunta de Galicia no ha tenido en cuenta ninguno de estos factores estructurales.
Comisiones Obreras considera además que el diálogo social según lo ha diseñado el Gobierno gallego está “vacío de contenido real”. “Impulsa medidas ejecutivas de forma paralela a la mesa y convierte el diálogo social en un mero escaparate mediático que no responder a los principios de negociación colectiva, buena fe y respecto a representación sindical”, añade. La central dice mantener su disposición retomar las conversaciones si “cesa la presión contra las personas que ejercen su derecho a la salud y se paralizan anuncios o medidas que vacían la negociación”.