Condenado a 17 años de cárcel el hombre que intentó asesinar a su expareja prendiéndole fuego en Vigo hace dos años

La sección 4ª de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a penas que suman casi 17 años de prisión a Borja R. por los delitos de maltrato habitual y asesinato en grado de tentativa. El hombre intentó matar a su expareja en Vigo rociándola con gasolina y prendiéndole fuego hace dos años.

La Audiencia considera probado, según recoge Europa Press, que en la mañana del 14 de septiembre de 2024, el acusado esperó a la víctima, que había roto su relación con él unas semanas antes y que salía de la casa familiar para dirigirse a trabajar, y la agarró del pelo por la espalda, arrastrándola y diciéndole que se iba a “enterar”. Tras rociarla con gasolina, le prendió fuego y le dijo “adiós”.

La mujer trató de apagar las llamas rodando por el suelo, mientras el acusado estaba de pie junto a ella. Para que se fuera, se quedó quieta y, cuando el hombre iba a abandonar el lugar, intentó llegar a la puerta. Entonces, el acusado regresó y trató de agarrarla para que no pudiera pedir ayuda, pero las llamas que él le había prendido le impidieron agarrarla y ella consiguió huir y echarse agua con una manguera mientras gritaba pidiendo auxilio a sus familiares.

La víctima sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en casi el 30% del cuerpo. Estuvo ingresada en la UCI, en coma, durante un mes. Además del tiempo de recuperación, sufre secuelas psicológicas (síndrome de estrés postraumático), físicas y estéticas, y tiene que recibir asistencia psicológica.

La Audiencia también considera probado que, durante el tiempo de la relación, el acusado controlaba a la mujer, la menospreciaba e insultaba, y que no aceptó la ruptura. Así, mantiene que Borja R. actuó movido por un sentimiento de superioridad y posesión hacia ella, y con la intención de dominarla y menospreciarla.

El tribunal rechaza aplicar las atenuantes de alteración psíquica o intoxicación y tampoco ve acreditada la de confesión. En el juicio, el agresor intentó culpar a la víctima de las discusiones que tenían cuando eran pareja porque aseguraba que era posesiva y celosa. También dijo no recordar lo que había hecho el día que intentó matarla quemándola y que era consumidor de drogas.

La decisión judicial señala que la declaración de la víctima fue “clara, coherente, precisa, concreta y centrada” y que no hubo un ánimo espurio en su testimonio. Un testimonio que se corroboró con las declaraciones de los testigos y que “responde a la realidad de lo vivido”. Por todo ello, el tribunal provincial considera a Borja R. autor de un delito de maltrato habitual y otro de asesinato en grado de tentativa, con las circunstancias agravantes de parentesco y género.

En total, condena al procesado a penas que suman 16 años, 11 meses y 29 días de cárcel, y le impone la prohibición de comunicarse o acercarse a su expareja por 31 años, así como la prohibición de portar armas durante 3 años.

Igualmente, establece indemnizaciones que suman casi 840.000 euros por las lesiones causadas, el daño moral y los gastos médicos en los que incurrió la víctima. Lo absuelve, sin embargo, de un delito de acoso. La sentencia puede ser recurrida en apelación ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).