A la Xunta no le preocupa apoyar la posibilidad de que Galicia entre como miembro asociado en la Unesco. Más bien al contrario. “No es lo más prioritario”, afirmó su presidente, Alfonso Rueda, del PP, en respuesta a preguntas de la prensa tras la última reunión de su gabinete en 2025. Fue el Gobierno central el que anunció el pasado diciembre la promoción de Catalunya y Euskadi como miembros asociados de ese organismo y de la Organización Mundial del Turismo, ambos dependientes de la ONU. Y desde entonces las principales instituciones culturales gallegas han pedido en público que el Ejecutivo autonómico trabaje para que la comunidad, una de las nacionalidades históricas del Estado con lengua propia, no quede atrás. Este miércoles se pronunciaron en el mismo sentido 17 importantes fundaciones literarias.
“Galicia, al igual que Catalunya y Euskadi, es una comunidad con la consideración constitucional de nacionalidad histórica”, señala el manifiesto en relación con la Unesco que difundieron las entidades, “y no existe causa ninguna para que no se beneficie de esa probable incorporación. La ausencia de Galicia como aspirante a miembro asociado constituye una inaceptable discriminación”. El texto entiende que Galicia, “como comunidad cultural y lingüística singular y diferenciada, debe tener presencia específica en la Unesco, exactamente igual y por los mismos motivos que Catalunya y Euskadi”. Entre los promotores del documento se encuentran la muy activa Casa Museo Rosalía de Castro o fundaciones como la Alexandre Bóveda, la Novoneyra, la Insua dos Poetas o la Penzol de Vigo.
Otras instituciones también se posicionaron semanas atrás en las mismas coordenadas. Fue el caso del Consello da Cultura Galega, órgano autónomo derivado del vigente Estatuto de Autonomía que asesora a la Xunta en materia cultural, y de la Real Academia Galega. La federación de asociaciones culturales Galiza Cultura recoge firmas al respecto. Pero ninguna de las razones esgrimidas ha servido para que Rueda y su equipo se aparten del argumentario del PP. El presidente llegó a afirmar que “a Galicia le interesan otras cosas, como el rescate de la AP-9 [autopista privatizada cuya concesión renovó Aznar en una decisión cuestionada por Europa]”. Su departamento de Cultura, dirigido por el conselleiro José López Campos, asegura además en respuesta a elDiario.es que Galicia “está suficientemente representada en el organismo [la Unesco] por el Ejecutivo central” y que la medida que defiende las principales entidades culturales de la comunidad -el ingreso como miembro asociado- “supondría un gasto de recursos públicos”.
La iniciativa del Gobierno de Sánchez está relacionada con la negociación con Junts para buscar estabilidad en la legislatura, algo que afean los mandatarios gallegos del Partido Popular. No es, sin embargo, la primera vez que Alfonso Rueda rechaza medidas adoptadas por Madrid para impulsar el gallego, el catalán y el euskera. En el Parlamento autonómico, el PP votó en contra del uso del gallego en el Congreso, algo que levantó suspicacias incluso dentro de los conservadores. Y también se negó a buscar la oficialidad del idioma propio de la comunidad -así lo define el Estatuto- en la Unión Europea.