Galicia vivió en 2026 el verano más cálido desde que hay registros
El verano de 2026 fue en Galicia el más cálido de, al menos, los últimos 65 años, es decir, desde que hay registros meteorológicos, con una temperatura media de 21,4 grados -2,3 grados por encima de lo habitual- y un 22% menos de precipitaciones, incluso a pesar de las dos borrascas de finales de agosto.
Es el balance de los meses de junio, julio y agosto presentado por el coordinador de Meteogalicia, Juan Taboada, que ha comparecido junto con la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez. Taboada ha explicado, según recoge Europa Press, que el verano en Galicia fue “muy cálido” y esta característica afectó a los tres meses, así como a las temperaturas máximas y mínimas, también las más elevadas de la serie histórica.
De los 94 días de este periodo, la comunidad estuvo afectada durante 70 por un anticiclón al norte que impidió la llegada de borrascas atlánticas, lo que considera “una anomalía cálida”. En casi la mitad de las jornadas, en 42, hubo en algún punto de Galicia avisos por temperaturas máximas y en 33 jornadas hubo avisos por calor, esto es, temperaturas elevadas tanto en las máximas como en las mínimas que se prolongan durante varias jornadas.
Este verano hubo episodios de calor más cortos que el verano pasado, pero más reiterados. Como ejemplo, Taboada ha explicado que solo en seis jornadas no se alcanzaron en Ourense los 30 grados, aunque las temperaturas fueron más suaves en la costa.
La última semana de agosto “por fin rompió la tendencia” del anticiclón del norte, con la entrada de dos borrascas. Se trató, ha recordado el responsable de Meteogalicia, de una “semana bastante fría” para la época del año. De hecho, tanto Santiago como Ourense midieron esos días la temperatura máxima más baja nunca registrada en un mes de agosto.
En cuanto a las lluvias, la distribución fue irregular. Frente a un mes de junio y julio “muy secos”, en los que “llovió menos de lo que cabría esperar”, el mes de agosto “fue muy húmedo” por las lluvias de la última semana.
En total, en el verano hubo hasta 19 avisos por tormenta y entraron dos borrascas consecutivas en los últimos días de agosto. La media indica un 22% menos de precipitaciones en conjunto, en relación con lo esperado. Sin embargo, agosto superó los datos, con un 73% más de precipitaciones, mientras que junio tuvo un 50% menos de lluvias y julio un 86% menos.
“Nadie niega que hay un cambio climático, vistas las estadísticas”, dijo Ángeles Vázquez una vez presentados los datos. “Hay que tomar determinaciones en función de los datos día a día, año a año y cada década, y trabajar siendo muy rigurosos”, manifestó. La conselleira habló de otra cuestión que se relaciona con las altas temperaturas y la escasez de lluvias del verano: la escasez de agua, incluso a pesar de las intensas lluvias del invierno. La Mesa da Seca, indició, se volverá a reunir este miércoles para, previsiblemente, “continuar como hasta ahora”, es decir, con 32 ayuntamientos en alerta y 59 en prealerta en la demarcación Galicia Costa, que es sobre la que es competente la Xunta.