El Supremo confirma la condena a la Xunta y al Estado por la contaminación de macrogranjas que degrada el embalse de As Conchas
El Tribunal Supremo (TS) confirma la condena a la Xunta y a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil por no actuar ante la degradación ambiental causada en el embalse de As Conchas, en la provincia de Ourense, por las macrogranjas. El fallo rechaza los recursos que habían interpuesto estas dos administraciones y contra esta decisión ya no cabe recurso.
Una providencia con fecha del 11 de febrero ratifica la sentencia de julio de 2025 del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia que consideraba que tanto la Xunta como la Confederación Hidrográfica, con su inacción, vulneraron los derechos fundamentales a la vida, la intimidad, la inviolabilidad del domicilio y la propiedad, vinculados al disfrute del agua. Ordenaba también que ambas administraciones indemnizasen a los vecinos demandantes -representados por ClientEarth y Amigas de la Tierra-. Fue la iniciativa de los vecinos de As Conchas, movilizados durante años en protesta por los malos olores y la imposibilidad de usar el agua, la que terminó por llevar a los tribunales este caso con el enfoque de que lo que se estaban vulnerando eran derechos fundamentales de los residentes.
En un comunicado, la asociación Amigas de la Tierra indica que la sentencia es firme y ejecutable, de modo que las autoridades tienen la obligación de establecer medidas efectivas para detener la degradación del embalse y su entorno. “La protección de los derechos fundamentales debe prevalecer cuando los impactos de la ganadería industrial ponen en riesgo la vida de las personas, su salud y el medio ambiente”, destaca.
“Es un día histórico, no solo para las vecinas y vecinos de As Conchas, sino para todas las personas que están luchando para defender sus derechos, mientras las administraciones hacen oídos sordos a sus demandas y a la contaminación”, celebró una de las vecinas que presentó la demanda, Mercedes Álvarez de León. Otro de los impulsores, Pablo Álvarez Veloso, puso el foco en los años de batalla para lograr que se reconozcan sus derechos.