La Xunta guarda silencio ante las graves acusaciones de los candidatos a la dirección del CGAC descartados

Daniel Salgado

Santiago de Compostela —
27 de mayo de 2026 18:12 h

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La Xunta de Galicia no tiene nada que decir sobre las graves acusaciones que han hecho públicas dos de los ocho aspirantes descartados a la dirección del principal museo de arte contemporánea de la comunidad, el CGAC (Centro Galego das Artes Contemporáneas) de Santiago de Compostela. A pesar de que los argumentos de Alberto Ruiz de Sanmaniego -crítico, teórico profesor universitario, comisario- y Susana Cendán -profesora universitaria, comisaria, crítica- eran claros y contundentes, y sus currículums más completos que el de la persona finalmente elegida -la desconocida Eva López Tarrío-, el Gobierno gallego declina pronunciarse a preguntas de elDiario.es y remite a una valoración genérica enviada el día anterior sobre un proceso que ha levantado una formidable tormenta de malestar en el sector.

“El procedimiento a través de la libre designación ha cumplido rigurosamente con los criterios de transparencia, mérito y capacidad”, aseguraba este martes la Consellería de Cultura. Entonces Cendán ya había hablado en las páginas de Nós Diario y denunciado una red de influencias “caciquiles” alrededor del departamento que dirige José López Campos y cuyo director general es Anxo Lorenzo. “Eligieron a esta persona [en referencia a López Tarrío] por otras razones, las que sean, pero no porque sea el mejor currículum”, añadía. El propio Lorenzo lo había afirmado en las páginas de La Voz de Galicia. “Mi currículum está a disposición de quien lo pida”, concluía Cendán.

También el currículum de Ruiz de Sanmaniego es de dominio público. Autor de una decena de libros publicados en editoriales prestigiosas, fue entre otras cosas responsable del pabellón español en la Bienal de Venecia 2007 y director de la Fundación Seoane de A Coruña. Este martes revelaba en su página de Facebook que él también había optado a la dirección del centro. “Considero ahora legítimo afirmar con toda rotundidad que entre las candidaturas presentadas había perfiles con una trayectoria profesional, académica e internacional de mayor solidez y reconocimiento”, escribió. Al día siguiente, definía lo sucedido como una mezcla de “arbitrariedad, vulneración de mérito y capacidad, trato discriminatorio y mentira”.

La ganadora de la convocatoria, Eva López Tarrío, licenciada y doctorada de Bellas Artes por la Universidad de Salamanca, es profesora en un instituto de Vigo. El discutido crítico Antón Castro -fue comisario de la muestra de Maruja Mallo y Luís Seoane en Lalín que numerosos investigadores calificaron de fraudulenta por introducir obra no acreditada de los dos históricos pintores- dirigió su tesis doctoral y escribió alguna laudatio para sus exposiciones -en su web figuran seis individuales, cuatro de pintura y dos de pintura y escultura. López Tarrío ambién asegura haber coordinado “actividades y exposiciones” en la Fundación Laxeiro de Vigo entre 1996 y 2000. La institución dedicada al pintor lalinense se constituyó, sin embargo, en 1999. Como publicaciones, su página web consigna dos artículos dedicados al escultor Silverio Rivas en la revista Pregón de Ponteareas y en la Revista de Estudos Provinciais de Pontevedra a finales de los 90 y otro más en esta última bajo el epígrafe El movimiento y la temporalidad de la imagen. La consellería defendía hace dos días que la agraciada con la dirección del CGAC propone convertirlo “en el centro artístico de referencia del eje atlántico europeo, impulsar su programación internacional, ampliar las colaboraciones con otras instituciones y aumentar la presencia y proyección de las y los artistas gallegos”.

El origen de la crisis

La crisis tiene su origen en la Lei de Museos de Galicia aprobada por el PP en 2021 y en la reforma de la relación de puestos de trabajo del centro, que suprimió el contrato de alta dirección y los sustituyó por un puesto de libre designación para funcionarios de carrera. Los expertos consultados entienden que el “afán de control de la Xunta” y la supeditación del museo a la Cidade da Cultura y a la estrategia político cultural del Xacobeo se encuentran detrás de un proceso que ha soliviantado el mundo del arte gallego y más allá.

La Asociación Cultural Vegliota ha reunido casi 1.500 firmas -entre otras, la del director del Reina Sofía, Manuel Segade- en un duro manifiesto que critica al Gobierno gallego por contradecir los códigos de buenas prácticas del sector. La Asociación de Directoras y Directores de Museos y Centros de Arte Contemporáneo de España (Adace) tildó el perfil de López Tarrío de “insuficiente para dirigir un centro como el CGAC”. Lo respalda la Mesa Sectorial del Arte Contemporáneo, que agrupa a Adace, Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, Federación Estatal de Asociaciones de Profesionales de la Gestión Cultural (FEAGC), Instituto de Arte Contemporáneo (IAC), Asociación de Mujeres en las Artes Visuales (MAV), y Unión de Artistas Contemporáneos de España (Unión_AC). La pasada semana, una protesta con carteles de SOS CGAC recibió al conselleiro de Cultura, José López Campos, en la inauguración de la exposición -programada por el director saliente, Santiago Olmo- del artista gallego Misha Bies Golas en el centro.