eldiario.es

9

Hoja de Router Hoja de Router

El móvil está cambiando la vida de los taxistas. Para siempre

El número de taxis en circulación en España apenas ha cambiado en los últimos 20 años

Primero cambió la industria de la información, de los medios. Después pasó, como si de un rodillo se tratase, por encima de la música, el cine y el entretenimiento y en general. Hablamos de las consecuencias de Internet en la sociedad y en el mundo en el que vivimos.

A un ritmo endiablado, la red ha provocado cambios profundos en industrias que apenas habían cambiado durante los últimos 20 o 30 años. Y todo parece indicar que ahora le toca al turno a otro gran sector y negocio: el del transporte; y en concreto la de los taxis y el transporte por carretera.

Más taxis, menos gente: ¿precios que bajan?

El número de taxis en circulación en España apenas ha cambiado en los últimos 20 años. Sin embargo, el crecimiento experimentado en el número de habitantes ha tenido una consecuencia para el sector: la cantidad de taxis por cada 1.000 habitantes ha caído en picado desde 1994. Esto, unido al hecho de que los propios taxistas afirman que en España existen demasiados vehículos de estas características (solamente en Madrid hay 15.000) debería haber provocado una bajada de precios  en este tipo de servicios; pero no existen estudios que afirmen esta hipótesis.

»TUITEA ESTA FRASE«

La cantidad de taxis por cada 1.000 habitantes ha caído en picado desde 1994

Lo que sí que sabemos es que el número de personas que utilizan transporte público desde 2008, año en el que empezó la crisis, ha ido descendiendo. Y es muy probable que lo mismo haya pasado con los taxis. En el transporte interurbano ha pasado más o menos lo mismo, con caídas en el número de pasajeros de autobuses y trenes sobre todo en aquellas líneas que no conectan las grandes ciudades del país.

Este contexto, que además se repite en otros países de nuestro entorno y que en Estados Unidos se suma a la falta alarmante de infraestructuras públicas de transporte, ha funcionado como un perfecto reclamo. Y los que han acudido a la llamada son emprendedores, startups e inversores de capital riesgo en Estados Unidos y Europa. »TUITEA ESTA FRASE«

Travis Kalanick tuvo la idea de montar Uber en 2009, cuando estando en LeWeb París se dio cuenta de que el número de taxis disponibles era muy pequeño debido a las condiciones meteorológicas. Kalanick pensó entonces en una alternativa al taxi, un servicio que directamente desde el móvil permitiese pedir un taxi, sin necesidad de estar en la calle pasando frío o haciendo largas colas.

Así nació Uber, una empresa con sede en San Francisco que ha levantado hasta la fecha más de 1.000 millones de dólares de varios fondos de capital riesgo y que está valorada en más de 18.000 millones de dólares. Uber, al igual que MyTaxi o Hailo, permite a los usuarios pedir un coche directamente desde su móvil, pudiendo seguir en todo momento la ruta del vehículo, hacer valoraciones de los conductores e incluso pagar desde el móvil, sin necesidad de usar tarjetas de crédito o dinero físico.

Uber ha experimentado un crecimiento espectacular en Estados Unidos -sobre todo debido al mal sistema público de transporte que caracteriza a la gran mayoría de regiones estadounidenses- y también en el resto del mundo. Un éxito que ha puesto en pie de guerra al sector tradicional del taxi, que durante décadas ha vivido sin apenas competencia y que ha visto como, de la noche a la mañana, un forastero llega para cambiar las reglas del juego.

Con Blablacar, la empresa francesa que recientemente consiguió más de 100 millones de euros en financiación, ocurre más o menos lo mismo. A diferencia de Uber, Blablacar no cuenta con una flota de conductores; los que cumplen ese papel son los propios usuarios que cubren una ruta en concreto (Bilbao - Madrid, por ejemplo) y que deciden compartir los asientos libres de su coche con otras personas interesadas. Los pasajeros pagan una parte de los costes del transporte y así el conductor no carga con todo el peso. Uno de los mejores ejemplos que hay de empresas P2P y ‘sharing economy’.

En el caso de Blablacar los que han puesto el grito en el cielo no son los taxistas, sino algunas empresas de transporte de personas en autobús, que consideran a la empresa como competencia desleal y han pedido el cese de sus actividades.

Las reglas del juego cambian cuando menos te las esperas

Lo que Uber y Blablacar están consiguiendo es que las reglas del juego cambien rápidamente

Lo que Uber y Blablacar están consiguiendo, gracias en parte a la tecnología móvil, es que las reglas del juego, inamovibles durante décadas, cambien rápidamente. La movilidad ha irrumpido en el ámbito del transporte de personas como antes había ocurrido con el mundo de la música, las películas o los medios de comunicación.

Estas empresas cuentan con unos costes fijos menores, con una forma de operar mucho más óptima -gracias aquí en gran medida a la tecnología móvil- y que además no depende de la regulación del sector por parte de ayuntamientos y partidos políticos. Precios más bajos y con el smartphone e internet como plataforma de partida. Un ejemplo más de que lo que toca el móvil cambia para siempre y que frenar sus efectos es una tarea muy arriesgada. »TUITEA ESTO«

------

Las imágenes de este artículo son propiedad de Emanuele y Mark Warner

Muy Bien, has hecho Like

¿Qué tipo de error has visto?
¿La sugerencia que quieres realizar no está entre estas opciones? Puedes realizar otro tipo de consultas en eldiario.es responde.
Error ortográfico o gramatical Dato erróneo

¡Muchas gracias por tu ayuda!
El equipo de redacción de eldiario.es revisará el texto teniendo en cuenta tu reporte.

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha