El PP gastó el triple de lo declarado para que la ciudad de Palma fuera candidata a capital europea de la cultura
La polémica candidatura de Palma 2031, el mayor proyecto cultural del Partido Popular en la capital de Balears durante la actual legislatura, tuvo un coste de más de 247.000 euros. Tras el rechazo del jurado al proyecto de la ciudad para ser Capital Europea de la Cultura en 2031 y la publicación del informe de conclusiones del pasado mes de abril, elDiario.es desvela la documentación con los gastos, que superan en más de 165.000 euros las cifras oficiales aportadas por el Consistorio, lo que supone tres veces la cantidad inicialmente declarada.
Tras el rechazo europeo a la candidatura de Palma 2031, el Ayuntamiento de Palma organizó una rueda de prensa donde el regidor de Cultura, Javier Bonet (PP), explicó que la ciudad había destinado 82.500 euros al proyecto, una cifra inferior a la partida presupuestaria destinada al proyecto, dotada con 100.000 euros. En la presentación a los medios, que tuvo lugar el pasado 18 de marzo, Bonet destacó que las cifras de Palma “ponen en evidencia que la inteligencia cultural y la colaboración pueden generar resultados extraordinarios, incluso con recursos muy limitados”.
En un comunicado posterior, la corporación recordó que el resto de ciudades que pasaron a la siguiente fase –Cáceres, Granada, Oviedo y Las Palmas de Gran Canaria– habían invertido “cantidades muy importantes en sus candidaturas” cuya media de inversión “roza el millón de euros”. “Cáceres ha afrontado una inversión cercana a los 750.000 euros; Granada, de prácticamente 650.000 euros solo durante el 2025; Oviedo, de 970.000 euros, y Las Palmas de Gran Canaria, de casi 1,9 millones de euros”, justificó. elDiario.es ha solicitado al Ayuntamiento su versión de los hechos, pero no ha contestado en el momento de publicación de este reportaje.
Poco después de estas declaraciones, gran parte del sector cultural local puso en duda –de manera silenciosa ante el miedo a las listas negras– la cifra oficial. En este sentido, tras la investigación llevada a cabo por este diario, el gasto asociado a la candidatura alcanzaría los 247.766,45 euros, exactamente el triple. Este gasto se repartió a través de contratos menores –es decir, sin pasar por concurso público– a lo largo del año 2025 y el primer trimestre de 2026, un contrato mayor dedicado a publicidad y el sueldo de Gori Vicens, director general de Proyectos Culturales de Palma. Cort apostó por Vicens para reforzar la candidatura a la capitalidad europea de la cultura.
Tras examinar las cuentas a través del Portal de Transparencia del Ayuntamiento de Palma, este diario ha detectado la inversión de 59.227 euros en la comunicación y el diseño de marca del proyecto; 64.625 euros en merchandising y publicidad; 16.373 euros en viajes a Madrid, Londres, Donosti, Berlín o Bruselas –incluyendo hoteles y vuelos–; 11.475 euros en logística y producción de diferentes eventos de presentación de la candidatura y 17.064 euros en servicios intelectuales para el comité de expertos, cuyas cifras varían desde los 600 hasta los 1.089 euros por persona. A estas cantidades cabría sumar la remuneración anual del director general de Proyectos Culturales, de 46.000 euros anuales, y un contrato mayor del valor de 33.000 euros adjudicado a RADIO POPULAR, S.A., grupo al que pertenece la cadena COPE.
Los gastos más llamativos
Los gastos comenzaron dos meses antes de la presentación oficial de la candidatura en junio de 2025, con el encargo de la dirección creativa y el desarrollo gráfico del logo a Tomàs Oliva, por el valor de 17.787 euros. En cuanto a los contratos para las campañas de branding y comunicación, destaca otro de 17.892 euros adjudicado a Play Your Brand, SL, por la creación y producción de un vídeo promocional para la candidatura. En cuanto a los gastos por publicidad, destacan dos contratos. Uno adjudicado a Gráficas Planisi S.A., por 13.915 euros por el suministro de artículos de merchandising para la candidatura y otro a Libertad Digital, S.A. por 12.100 euros por un programa especial de radio.
Por otro lado, cabe mencionar cierta opacidad en cuanto al dinero público total que se ha invertido en este proyecto, por lo que es difícil saber si esta cifra supera los 246.000 euros desgranados por este diario. En este sentido, no ha sido posible encontrar el contrato o sueldo vinculado a Antoni Riera, redactor del proyecto Palma 2031; tampoco si existen otros contratos relacionados con la campaña publicitaria ‘Palma actualitat’ -entre los que destacan tres gastos que superaron los 18.100 euros, uno de ellos a la agencia EFE-; o respecto al total de viajes relativos al proyecto presentado ante el Ministerio de Cultura, y que no han sido publicados todavía en el Portal de Transparencia.
Además, falta información en cuanto a los gastos relacionados con la programación desplegada en el marco de la campaña, como las grandes exposiciones dedicadas a Joan Miró, Jaume Plensa, Cabrita Reis o Julian Opie, las ferias de arte SUMMA Mallorca, Art Cologne Palma o la recientemente inaugurada PHOF - Mallorca PhotoFest 2026 y otras actividades culturales dedicadas a la música, el circo y eventos tradicionales de la ciudad. La dificultad se encuentra en que muchos de estos contratos menores, que ascienden a más de 150.000 euros según la recopilación que ha hecho este diario, no se encuentran asignados a Palma 2031 pese a que el Ayuntamiento los promovió bajo la marca de la candidatura.
El desembolso del Ayuntamiento podría ser mayor, ya que falta información como el contrato o sueldo vinculado a Antoni Riera, redactor del proyecto Palma 2031, o los gastos relacionados con grandes exposiciones como las de Joan Miró o Jaume Plensa
La respuesta a esta cuestión puede encontrarse en uno de los puntos del dossier del proyecto presentado por el Consistorio al Ministerio de Cultura, donde el Ayuntamiento anticipaba que “el compromiso político es que el estatus de Capital no generará inversiones aisladas, sino que acelerará y coordinará las inversiones ya planificadas, garantizando que su diseño y uso respondan al método Mediterráneo en Movimiento [lema de Palma 2031]”. De este modo, puede entenderse que la programación de Palma 2031 no se asignó al proyecto porque, de no haber existido la candidatura, toda ella se habría desarrollado de igual manera.
Entre estos últimos contratos detectados destacan cuatro de 18.029 euros. Dos de ellos a Tupasey S.L., relacionados con la exposición de Joan Miró, otro a Xicarandana S.L. por montajes de exposiciones y otro a Fractalia Innovation Hubs S.L por un estudio de viabilidad del proyecto Palma Culture & Innovation Bay. El único contrato mayor se adjudicó, por 33.000 euros (IVA incluido), a la Cadena COPE para el desarrollo de la segunda fase de la campaña de radio con el objetivo de promocionar Palma como destino cultural en el marco de la candidatura Palma 2031.
Críticas de artistas
“Los contratos menores siempre me han parecido problemáticos. En la práctica, funcionan muchas veces como adjudicaciones a dedo: una misma empresa encadena varios contratos menores que, en conjunto, superan los límites establecidos”, critica el artista mallorquín Ian Waelder. “Al final son siempre las mismas empresas las que se reparten el presupuesto”, añade. El creador afirma que, mientras una misma empresa encadena varios contratos menores, a otros compañeros se les conceden subvenciones “que se cobran con un año de retraso o más y que en muchos casos son cantidades muy reducidas”. “Son ayudas a las que tenemos derecho, concedidas tras pasar por un jurado independiente que evalúa la calidad de los proyectos, pero aun así el proceso es complicado”, lamenta.
Los contratos menores siempre me han parecido problemáticos. En la práctica, funcionan muchas veces como adjudicaciones a dedo: una misma empresa encadena varios contratos menores que, en conjunto, superan los límites establecidos
Waelder solo es uno de los muchos artistas que criticaron el modelo del PP para optar a ser capital europea de la cultura, como informó este diario. Tras el informe de la Comisión Europea, que descarta el proyecto de Palma, el artista Gabriel Pericàs aseguró que las conclusiones “ponen en evidencia la flagrante incapacidad de los impulsores de la candidatura para concebir un modelo cultural que no esté al servicio de los intereses del sector turístico”.
En la misma línea, Waelder asegura que el balance del Ayuntamiento en materia cultural es “muy pobre”. Estos artistas han señalado “la instrumentalización de la cultura como otro polo más de la gentrificación turística”. “Han tendido a considerar el arte, especialmente las artes visuales, como un ámbito elitista, reservado a unos pocos, y aunque esa percepción puede tener algo de base en ciertos sectores, ignora la realidad de muchos artistas que sostienen el tejido cultural con enormes dificultades”. Waelder opina que, mientras los pequeños creadores locales generan los contenidos que llenan museos y galerías, “otros capitalizan esa actividad”. Y añade que, cuando expresan una opinión legítima, amparada en la libertad de expresión, acaban siendo “señalados en la prensa”.