La borrasca 'Harry' incomunica Menorca por mar y deja árboles caídos y desprendimientos de tierra en Ibiza

Esther Ballesteros

Mallorca —
20 de enero de 2026 14:13 h

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Las fuertes lluvias han azotado de nuevo Balears. Menorca ha amanecido este martes en alerta naranja, con lluvia e incomunicada por mar, como consecuencia del fuerte oleaje que a las cinco de la madrugada ha dejado oscilaciones de hasta siete metros en el puerto de Maó.

La naviera Baleària ha cancelado todos sus trayectos interinsulares entre Ciutadella y Alcúdia y con el puerto de Barcelona.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora y olas de entre 4 y 6 metros que podrían alcanzar los 12 metros en la rada mahonesa. El organismo contempla que la lluvia persista, sobre todo durante la primera mitad del día, y se diluya conforme avance la tarde.

Mientras tanto, en Eivissa, el servicio de Bomberos y la brigada de Red Viaria del Consell Insular están llevando a cabo trabajos de recuperación en distintos puntos de la red de carreteras de la isla tras el paso de la borrasca 'Harry', que ha dejado, principalmente, árboles caídos y desprendimientos de tierra en las carreteras de la isla.

Los equipos han actuado hasta el momento en la retirada de árboles en los núcleos de Sant Carles, Sant Josep y Santa Eulària, además de intervenir en desprendimientos de tierra de carácter leve que han afectado a la calzada en la carretera de Sant Josep y en el entorno de cala de Sant Vicent, tal como ha informado la institución insular en un comunicado. También ha sido temporalmente cerrado un tramo de la carretera de Sant Rafel, en el cruce con Los Cazadores, para facilitar las labores de retirada de árboles, aunque la vía ya ha quedado reabierta al tráfico.

El episodio vuelve a poner a prueba a una isla especialmente vulnerable cuando se combinan viento, lluvia y mala mar, un patrón que ya se ha repetido en otros temporales recientes, especialmente a raíz de los embates de la borrasca 'Gabrielle' registrada a finales de septiembre, que provocó inundaciones y derrumbes tales que el Ayuntamiento de Eivissa solicitó al Estado la declaración de zona catastrófica como consecuencia de los daños materiales ocasionados.

La principal estación de la capital ibicenca registró 254 litros por metro cuadrado (l/m2), más de la mitad de lo que suele llover en un año. Las lluvias torrenciales llevaron a activar la alerta por riesgo extremo así como a la suspensión de las clases y de los desplazamientos por mar y aire, además de obligar a la Unidad Militar de Emergencias (UME) a reforzar con 152 efectivos su despliegue en la mayor de las Pitiüses. 

En los últimos meses, Eivissa, al igual que el resto de islas, ha vivido episodios de fuerte inestabilidad que han provocado cortes puntuales de carreteras, caída de ramas y árboles, arrastres de tierra, inundaciones en puntos urbanos y daños en zonas costeras.

La Dirección General de Protección Civil y Emergencias ha informado de que mantendrá durante este martes la alerta por temporal en el este y nordeste peninsular y Balears a causa de la borrasca 'Harry', por lo que recomienda a la población extremar las precauciones y atender a las recomendaciones de los organismos oficiales.

Dado el difícil pronóstico de este tipo de fenómenos, aconseja además mantenerse informado de la evolución de los cambios meteorológicos en la Red de Alerta Nacional (RAN) 'https://ran-vmap.proteccioncivil.es/' así como del estado de las carreteras en la Dirección General de Tráfico (DGT).