“El derecho a una vivienda digna también es feminismo”: el 8M moviliza a miles de personas en Balears frente a la extrema derecha y la especulación

El 8M ha movilizado a miles de personas en las principales ciudades de Balears, cuyas calles han vuelto a teñirse de morado para denunciar el avance de la extrema derecha y el auge de los discursos reaccionarios, así como para reivindicar los derechos de las mujeres en un contexto que consideran de retroceso social. Entre batucadas, pancartas y consignas, las marchas han recorrido Palma, Maó y Eivissa con mensajes contra el patriarcado, la guerra y las políticas migratorias restrictivas.

En Palma, cientos de personas se han manifestado en dos convocatorias distintas que, aunque con acentos diferentes, han coincidido en alertar del debilitamiento de los derechos sociales y en reivindicar el feminismo como herramienta frente al machismo estructural. La de las manifestaciones, convocada por el Moviment Feminista de Mallorca, ha arrancado poco después de las 12.00 horas desde la plaza de Espanya. Bajo el lema 'Ante el patriarcado y la extrema derecha, más feminismo', varios centenares de personas han iniciado una marcha que ha atravesado el centro de Palma entre consignas coreadas al unísono y pancartas moradas alzadas por encima de la multitud.

Entre los carteles se podían leer mensajes como 'Mereces ser amada sin ser sexualizada', 'No a la guerra' o 'Ante la violencia, resistencia', mientras las participantes avanzaban al ritmo de los cánticos y los aplausos que acompañaban el recorrido. Una de las portavoces del Moviment Feminista de Mallorca, Maria José Busquets, ha defendido que el feminismo sigue siendo “la única herramienta efectiva para luchar contra el machismo estructural y alcanzar algún día la igualdad real”.

“Nos queda mucho camino por recorrer. Seguimos sufriendo violencia y brecha salarial y existe un riesgo real de retroceso de derechos con la entrada de la extrema derecha en las instituciones”, ha advertido ante los medios. Según Busquets, ese retroceso ya empieza a percibirse también en Balears.

La jornada reivindicativa ha continuado por la tarde con la manifestación convocada por la Coordinadora Transfeminista de Mallorca que, pasadas las 18.00 horas, también ha partido desde la plaza de Espanya bajo el lema 'Lo volveremos a hacer, más feministas que nunca'.

La marcha ha recorrido las calles del centro acompañada por batucadas y cánticos hasta llegar a la plaza de Cort, donde estaba prevista la lectura de un manifiesto. Entre la multitud destacaban pancartas con lemas como 'Mi miedo se volvió fuerza', 'El feminismo será interseccional o no será' o 'No reconozco autoridad más allá de mi cuerpo'.

Durante el recorrido también se han visto banderas palestinas, esteladas y enseñas de formaciones políticas como Podemos o Sumar. Algunas participantes portaban carteles contra la guerra en Oriente Medio con mensajes como 'Las bombas no liberan'.

La portavoz de la Coordinadora Transfeminista, Marta Serrano, ha llamado a “tomar las calles” frente a lo que considera un “contexto de retrocesos sociales y de auge de discursos reaccionarios” que cuestionan las conquistas del movimiento feminista. “Esos discursos tienen cada vez más fuerza e intentan hacer retroceder derechos de las mujeres, de las personas migrantes o incluso el derecho a la vivienda”, ha señalado.

Desde la coordinadora advierten de que la reacción política encabezada por la extrema derecha se está traduciendo en un aumento de los discursos de odio, la criminalización de colectivos vulnerables y una ofensiva contra los derechos de las mujeres, las personas migrantes y el colectivo LGTBIQ+.

Entre las principales reivindicaciones de la protesta han destacado la regularización de migrantes, la derogación de la ley de extranjería, la garantía efectiva del derecho al aborto y la defensa de unos servicios públicos universales y de calidad. “Venimos a demostrar que seguiremos haciendo frente al estado capitalista. Queremos un feminismo de clase, transinclusivo y anticapitalista”, ha subrayado Serrano.

El 8M también ha tenido eco en Menorca. En Maó, unas 200 personas se han manifestado a mediodía en una marcha convocada por el colectivo Dones Autoorganitzades de Menorca bajo el lema “Resistir es existir”, según datos de la Policía Nacional.

En Ciutadella, la Coordinadora 8M de Menorca había previsto inicialmente celebrar los actos en Maó, pero decidió trasladarlos a la plaza de Ses Palmeres tras los impedimentos planteados por el Ayuntamiento. Además, la asociación Alcem la Veu ha convocado una concentración en la plaza de la Catedral para reivindicar el papel de las mujeres dentro de la Iglesia.

Mientras tanto, alrededor de 150 personas se han concentrado este domingo en Eivissa para reclamar justicia para las mujeres y los menores que, según han denunciado, continúan “sometidos a una sociedad patriarcal” y atrapados en un contexto marcado por la crisis de la vivienda. La protesta, convocada por la Comissió 8M de la isla con motivo del Día Internacional de la Mujer, ha puesto el foco en cómo la especulación inmobiliaria puede agravar la violencia machista al dificultar que muchas víctimas puedan abandonar a sus agresores.

Durante el acto, una boxeadora de etnia gitana ha sido la encargada de leer el manifiesto, en el que se ha advertido de que el encarecimiento de la vivienda no solo “expulsa a los vecinos de sus barrios”, sino que también “condena a muchas mujeres a permanecer en relaciones violentas porque no tienen otra alternativa habitacional”.

“El derecho a una vivienda digna también es feminismo”, ha afirmado la representante de la Comissió 8M, quien ha reclamado justicia frente a todas las formas de violencia machista y ha denunciado “la cultura de la impunidad y el silencio” que, a su juicio, sigue rodeando muchos de estos casos.

La portavoz también ha defendido la necesidad de un sistema público de protección eficaz para las víctimas. “La justicia es contar con mecanismos que funcionen de verdad, donde el fallo de una pulsera telemática o el cálculo de distancias en una orden de alejamiento no ponga en riesgo la vida de ninguna mujer más”, ha señalado.

Entre las reivindicaciones del colectivo también han figurado una sanidad pública con perspectiva de género, el fin de la brecha salarial, una mejora de las pensiones —que, según han denunciado, “condena a muchas mujeres a la desigualdad”— y una mayor protección para las trabajadoras de los sectores feminizados.

“En una isla dedicada al turismo y los servicios, somos las mujeres quienes sostenemos la vida y también gran parte de la economía, muchas veces con sueldos bajos y en condiciones precarias”, han subrayado.

Como cierre del acto, la Comissió 8M ha advertido de que los derechos conquistados por el movimiento feminista no son negociables y que seguirán defendiéndolos “ante cualquier ataque”.