El movimiento feminista sale a la calle contra la guerra y el auge de la ultraderecha: “Frente al fascismo, feminismo organizado”
El feminismo ha vuelto a salir a la calle un 8M. Con convocatorias en decenas de ciudades y pueblos, las manifestaciones por el Día Internacional de las Mujeres vuelven a poner el foco en el machismo estructural, con especial atención este año al auge de la ultraderecha y el contexto internacional, marcado por la guerra iniciada por EEUU e Israel en Irán o el conflicto palestino. Con una marcada oposición al “clima belicista internacional” y en un momento en el que calan los discursos antifeministas, el 8M quiere sacar músculo y demostar que sigue presente y siendo necesario.
Miles de mujeres, hombres y niños y niñas han abarrotado las calles del centro de Madrid. Lo han inundado del color morado de sus pañuelos, jerseys, abrigos y gorras, que se entremezclan con banderas y pancartas caseras. “Calladita no estoy más guapa”, se lee en una de ellas. “Aquí estamos las feministas” y “Madrid será la tumba del machismo”, claman las manifestantes a ritmo de batucada mientras avanzan en una marcha a la que, de momento, respeta la lluvia con la que amenazaba el cielo esta mañana.
Como ya es habitual desde hace algunos años, en la capital son dos las manifestaciones que recorren el centro de la capital y que han salido prácticamente a la misma hora de puntos diferentes pero muy cercanos. La Comisión del 8M, convocante de las movilizaciones masivas de 2018 y 2019, ha partido de Atocha bajo el lema “Feministas Antifascistas. Somos más. En todas partes”, una proclama con la que quiren denunciar “toda violencia”, desde “lo internacional a lo local” y con la que llaman a una “resistencia global feminista” frente a gobiernos “reaccionarios”.
Esta protesta pone el foco en la violencia machista o la defensa del aborto, pero también en la crisis de vivienda o en la defensa de la sanidad y educación públicas. Así, llama a salir a las calles “frente a los genocidios en marcha, la persecución de las personas migrantes, el colonialismo extractivista, las violencias machistas o el rearme patriarcal” que cristaliza en narrativas que apuntalan los estereotipos de género y que se rebelan contra la ruptura histórica del silencio en torno a la violencia sexual de la última década. Hay que “pararle los pies al fascismo y a estos señores que se creen los dueños del mundo”, ha apuntado la portavoz Daniela Lagos poco antes de comenzar. “Este 8M llega en un contexto belicista y de auge de la ultraderecha”, ha denunciado antes de añadir “frente al fascismo, feminismo organizado”.
A la misma hora, pero a algo más de un kilómetro de distancia ha arrancado la marcha convocada por el Movimiento Feminista de Madrid, que es contrario a la Ley Trans y abolicionista de la prostitución. Lo ha hecho enarbolando el lema “Ni veladas, ni explotadas, ni prostituidas” y llamando a las mujeres a manifestarse “frente a la barbarie patriarcal de las guerras, los genocidios y las masacres contra la población” en un momento que, asegura, “es uno de los más violentos de las últimas décadas”. En las pancartas y carteles de las manifestantes se pueden leer mensajes como “Los cuerpos de las mujeres no son mercancía”, “Contra el borrado de las mujeres” o “Basta de puteros”.
“Es necesario salir a la calle a gritar, nos están matando”, asegura Pilar, una manifestante que lleva una pancarta con el lema “Este cuerpo no es mercancía”. “Tenemos que acabar con el sistema patriarcal que nos rodea y trata como objetos sexuales a las mujeres”, explica. Carmeli, de 81 años, espera a que pase la cabecera de la manifestación convocada por la Comisión 8M para unirse a una marcha, a la que ha venido “toda la vida”. Sin embargo, este año le parece especialmente importante: “Es clave para gritar contra las guerras que se están produciendo”, afirma mientras señala la tarjeta de “No a la guerra” que lleva en el jersey y que ha recuperado de las movilizaciones contra la guerra de Irak.
Minerva y Blanca, amigas de 25 años, son dos de las asistentes a la manifestación de la Comisión 8M de Madrid, que ha arrancado pasadas las 12.30. Con el símbolo feminista pintado en la cara, ambas reivindican la necesidad de la perspectiva feminista en el ámbito científico, en el que trabajan ambas. “Es muy importante porque es un campo en el que las mujeres hemos estado invisibilizadas históricamente”, señala Minerva.
Blanca también pone el foco en la lucha a favor del aborto y en la importancia de contrarrestar los relatos enarbolados por la ultraderecha, que están calando entre la juventud: “Yo doy clase a chicos y chicas de 18 años y se percibe cómo están asumiendo discursos más que antes”, sostiene.
Este domingo ha sido la primera vez que Sara ha traído a su hija de 11 años a la manifestación del 8M. “Me parece que es muy importante hacerle partícipe de esta realidad que sufrimos y seguramente, en algún punto de su vida, sufrirá”, explica. Ella misma ha salido a manifestarse porque “es importante reivindicar derechos que todavía no tenemos totalmente adquiridos, sobre todo por las mujeres que están más desfavorecidas”, mencionando a las mujeres de Afganistán o Irán. “Es muy importante reivindicar todas las violencias que estamos sufriendo”.
“Ni una menos, ni aquí, ni en Irán ni en Gaza”
“Ni una menos, ni aquí, ni en Irán ni en Gaza”. Este es uno de los cánticos que se ha podido escuchar en la manifestación feminista de este 8M en Barcelona, que ha tenido la vista muy puesta en la guerra en Oriente Medio y en el genocidio en Palestina. “Gaza, Líbano, no estáis solas”, han coreado las convocadas. “El feminismo tiene que ser interseccional, hay que estar atentas porque el patriarcado tiene muchas caras. Es capitalista, colonialista, racista y transexcluyente”, explica a elDiario.es Magda, una de las asistentes a la manifestación, que ha venido con tres líneas moradas en el rostro y una kufiya al cuello. “Nos matan aquí, allí y en todo el mundo”, ha remachado.
En Zaragoza, grupos de amigas, familias enteras, jóvenes y mujeres de varias generaciones han marchado juntas este domingo por el centro de la ciudad en una movilización que, una vez más, ha convertido el 8M en una de las grandes citas reivindicativas del calendario. Antes de comenzar la marcha, desde la Coordinadora han recordado a las dieciséis mujeres que han sido asesinadas en 2026 en España y a los dos menores víctimas de violencia vicaria, así como a las mujeres de países como Irán, Palestina, Afganistán o Cuba e influidas por “las políticas imperialistas de Trump”.
En León, donde se han reunido miles de personas en las dos manifestaciones convocadas, Yolanda Rodríguez, portavoz de la Comisión 8M de León, ha advertido de que “el negacionismo de la violencia machista provoca pérdida de derechos en aquellas comunidades, incluida Castilla y León, donde gobierna la derecha y la extrema derecha”.
“El movimiento feminista sale a la calle el 8 de marzo para denunciar que la violencia contra las mujeres es estructural y que vamos a seguir reivindicando la agenda feminista en el centro de la vida política, porque está en juego la vida de las mujeres y la felicidad. Aspiramos a un mundo donde las mujeres puedan ser libres y felices y aquí vamos a continuar”, ha señalado.
Al grito de “Ni un paso atrás en nuestros derechos”, miles de personas han salido a las calles de Valladolid animadas por la Coordinadora de Mujeres este domingo 8 de marzo, una semana antes de que Castilla y León celebre sus elecciones autonómicas. La Coordinadora, a través de varias portavoces, ha hecho un llamamiento a “no permitir retrocesos en los derechos civiles y sociales”.
“Las feministas hemos luchado siempre por una sociedad en la que hombres y mujeres tengamos las mismas oportunidades. No podemos permitir que nuestro gobierno e instituciones sean ocupadas por personas que niegan realidades como la violencia machista, que tantas vidas de mujeres destroza a diario; que considera las políticas de igualdad como algo prescindible y habla sin tapujos de suprimir el derecho al aborto en la Sanidad Pública”, han protestado, arropadas por los aplausos de miles de personas.
Las lluvias del fin de semana han dado una tregua este 8 de marzo en Toledo, donde más de un millar de personas se han concentrado en el Paseo de la Vega para celebrar el Día Internacional de las Mujeres. Las manifestantes, antes de emprender la marcha hasta la Plaza de Zocodover, coreaban enérgicamente “no a la guerra, no a la guerra”, un grito en oposición al conflicto perpetrado por Estados Unidos e Israel contra el pueblo palestino y ahora también contra los y las iraníes.
Natalia, de 32 años, ha acudido a la manifestación porque “a pesar de que gracias a días y luchas como esta hemos avanzado bastante, todavía queda mucho por hacer para las mujeres”. Además, expone que “hay que educar a los más pequeños en plena igualdad y no solo a las mujeres en la autoprotección, sino también a los hombres y a los niños para ser responsables de sus actos y cuidar también de las mujeres”.
La manifestación feminista convocada en Santander este domingo con motivo del 8M ha recorrido el centro de la ciudad con una asistencia masiva, en defensa de los derechos de las mujeres y en favor de la paz. Durante la marcha se ha celebrado un minuto de silencio en memoria de las víctimas mortales del accidente de El Bocal, donde fallecieron seis jóvenes el pasado martes por el colapso de una pasarela en mal estado, y ha exigido responsabilidades por “una tragedia que nunca debió ocurrir”. También ha habido un homenaje a las más de 100 niñas asesinadas en una escuela de Irán durante un ataque de Estados Unidos.
Miles de personas han llenado este domingo las calles de Pamplona en la manifestación del 8M convocada por el Movimiento Feminista de Euskal Herria. Desafiando a la lluvia, una marcha multitudinaria ha recorrido el centro de la capital navarra para reclamar la construcción “de un mundo mejor desde el feminismo” en alianza con otros colectivos como los movimientos antirracistas, a favor de Palestina o en favor de las personas vulnerables.
La movilización, convocada con el lema 'Beste mundu bat feminismotik' (Otro mundo desde el feminismo), ha partido pasadas las 12.10 horas desde el Parque de Antoniutti precedida de una gran bandera morada con el símbolo del movimiento feminista y la inscripción 'Gora borroka feminista' (Viva la lucha feminista). Le seguía una pancarta con el lema 'Beste mundu bat feminismotik' (Otro mundo desde el feminismo). Frente a los sistemas de dominación: lucha y organización'. A lo largo del recorrido se han coreado consignas como 'La lucha feminista es antirracista', '¿Te cansas de oírlo? Nosotras de vivirlo', 'Viva la lucha de las mujeres palestinas', 'Ni una agresión sin respuesta' o 'Las calles, las noches, también son nuestras'.
En Cáceres ha vivido este 8 de marzo una jornada marcada por la coexistencia de dos convocatorias diferenciadas que reflejan la actual fractura del movimiento feminista. Mientras la manifestación principal, organizada por la Plataforma de Mujeres por la Igualdad, recorría el trayecto entre la Plaza de América y la Plaza Mayor bajo el lema ‘Igualdad. Derechos. Justicia. Acción’, el colectivo abolicionista María Telo se concentraba de forma paralela en el quiosco de la música del Paseo de Cánovas. La marcha mayoritaria centró sus proclamas en la defensa de los avances logrados, el acceso al aborto seguro y la exigencia de recursos públicos para la conciliación, todo ello acompañado por la música de la batucada Santuka de Fuego, un elemento festivo que, no obstante, sigue generando debate interno sobre si desvirtúa el carácter político de la fecha y no festivo.
“Ni guerras que nos destruyan ni una paz que nos oprima”
En Logroño, la marcha ha sido convocada por la Plataforma 8 de marzo, formada por sindicatos y partidos políticos, pero a ella se han unido las asociaciones feministas y multitud de entidades sociales. Con muchas pancartas y proclamas, han llegado hasta la Glorieta del Doctor Zubía donde se ha leído el manifiesto. Un 8M en Logroño que se han centrado en el avance de los discursos negacionistas y ha reivindicado la memoria: “Con Franco no se vivía mejor”, han clamado las convocantes. Además, el grito unánime y rotundo de “No a la guerra” ha marcado el final de la movilización, una de las más multitudinarias de los últimos años.
Cientos de personas han participado desde el mediodía en las dos capitales canarias en las manifestaciones convocadas con motivo del Día Internacional de la Mujer, unas marchas reivindicativas por la igualdad, contra el fascismo y marcada por el contexto bélico. “Ni guerras que nos destruyan ni una paz que nos oprima. Mujeres contra las guerras”, proclamaba la pancarta de la Plataforma Feminista 8M en la manifestación de Tenerife, que abría la marcha con el lema “Feministas imparables. ¡Tumbemos el fascismo!”.
En Esukadi, miles de personas han teñido de morado este 8M contra el avance de la extrema derecha y del “imperialismo” que “amenazan con devorarlo todo”. Eso sí, por primera vez el feminismo ha salido dividido en Euskadi en el Día Internacional de la Mujer. Por un lado el Movimiento Feminista de Euskal Herria y, por otro, la Coordinadora 8M–Euskal Herriko Mugimendu Feminista, una nueva organización impulsada por el sector abolicionista del movimiento feminista y que defiende la abolición de la prostitución, la pornografía y el género. En este sentido, bajo el lema “En defensa de las mujeres”.
El sonido contundente de decenas de mujeres tocando los tambores junto a la estatua de Alfonso X el Sabio en esta avenida ha sido el pistoletazo de salida para la marcha del 8M en Murcia. Más de cinco mil personas han acudido a la convocatoria, según las organizadoras, en una manifestación más concurrida que en años previos. La movilización, convocada por la Asamblea Feminista de la Región bajo el lema 'Juntas contra la desigualdad y la precariedad', ha partido a las 12 del mediodía y se ha encaminado a la Gran Vía de la capital murciana. Se han escuchado proclamas como “¡No son arrebatos, son asesinatos!”, “¡Roja es la bandera de la mujer obrera!” y “¡Mi abuela luchó, mi madre luchó y ahora lucho yo!”.
Con información de las ediciones locales de elDiario.es