Más de mil personas claman en Balears por la vivienda, los salarios y contra la guerra: “La clase trabajadora es cada vez más pobre”
Miles de personas -más 1.100 en Palma, unas 200 en Menorca y cerca de un centenar en Eivissa, según la Delegación del Gobierno- han salido este viernes a las calles en Balears en la manifestación del Primero de Mayo, marcada por una reivindicación central que atraviesa ya todos los discursos sindicales: la vivienda se ha convertido en el principal factor de empobrecimiento de la clase trabajadora.
En Palma, bajo el lema Derechos, no trincheras. Salario, vivienda y democracia, la marcha ha partido de la plaza de España y ha recorrido las Avenidas hasta el Parc de la Mar, donde los sindicatos han endurecido el tono contra el Govern de Marga Prohens (PP) y contra lo que consideran una falta de respuesta ante la crisis habitacional. Durante el recorrido también ha habido espacio para el rechazo a la guerra en Oriente Medio y para las consignas contra la turistificación.
Antes del inicio, el secretario general de UGT en Baleares, Pedro Homar, ha subrayado la paradoja que atraviesa el mercado laboral: los salarios suben, pero no lo suficiente como para garantizar una vivienda digna. “El mundo del trabajo tiene que responder con un mensaje pacifista”, ha señalado, vinculando las reivindicaciones sociales con la oposición a los conflictos bélicos.
Desde CCOO, José Luis García ha ido un paso más allá al advertir de un deterioro estructural del poder adquisitivo. “La clase trabajadora es cada vez más pobre”, ha afirmado, insistiendo en que la crisis de la vivienda es hoy el principal vector de desigualdad. En este sentido, ha reclamado al Ejecutivo autonómico que declare Baleares como zona tensionada y ha acusado directamente a Prohens de priorizar las directrices del PP estatal frente a las necesidades de la ciudadanía: “Está haciendo más caso a lo que le dicen desde Génova”.
El dirigente sindical también ha situado el conflicto en el terreno democrático, alertando del avance de discursos de extrema derecha entre los jóvenes. “Quieren enfrentar a trabajadores contra trabajadores y llevarnos a las trincheras”, ha advertido, en línea con el lema de la movilización.
En clave política, el portavoz socialista en el Parlament y líder del PSOE de Palma, Iago Negueruela, ha coincidido en señalar la vivienda como el eslabón que impide consolidar las mejoras salariales y de pensiones. Ha denunciado que miles de familias -alrededor de 40.000, según ha indicado- no pueden beneficiarse de esas subidas por el encarecimiento del alquiler.
Ya en el Parc de la Mar, los sindicatos han acusado al Govern de legislar “solo para una parte de la sociedad” y han denunciado una deriva que, a su juicio, incluye la deshumanización en políticas como la regularización de migrantes. También han cargado contra las derechas por su oposición a medidas como la subida del salario mínimo, la limitación de los alquileres o la ampliación de derechos para personas migrantes. “Se han quitado la máscara”, han afirmado.
Durante el acto final, las organizaciones sindicales han reclamado un gran acuerdo estatal en materia de vivienda y han puesto sobre la mesa otras demandas, como la negociación de un convenio para la educación infantil.
En paralelo, una segunda manifestación convocada por CNT y CGT ha recorrido el centro de Palma hasta los jardines de s’Hort del Rei, evidenciando la pluralidad del movimiento sindical en la jornada.