ENTREVISTA Arab, hijo del líder palestino Marwan Barghouti
Arab Barghouti: “Mi padre ha sido torturado en cárceles israelíes y está en aislamiento desde octubre de 2023”
Arab Barghouti visita estos días España para dar a conocer la situación de su padre en las cárceles israelíes. En Madrid se ha reunido con integrantes de siete grupos parlamentarios en el Congreso, con Amnistía Internacional y con gente del mundo de la cultura.
Arab es hijo de Marwan Barghouti, uno de los líderes palestinos con más popularidad en las encuestas desde hace años. Arrestado por Israel en 2002 y condenado a cinco cadenas perpetuas en un juicio cuestionado por la Unión Interparlamentaria [organismo internacional de parlamentos], Marwan Barghouti lleva 24 años en prisión y permanece en régimen de aislamiento desde octubre de 2023, sin contacto directo con su familia.
Su caso ha generado una amplia campaña internacional respaldada por once premios Nobel de la Paz, figuras de la cultura y defensores de los derechos humanos que reclaman su puesta en libertad. Nelson Mandela fue uno de los primeros en apoyarlo, seguido de personalidades como Desmond Tutu, Angela Davis o Stéphane Hessel.
Desde entonces, se han sumado a esa campaña centenares de artistas internacionales. La editorial Penguin publicará el próximo año su biografía en varios países a la vez, bajo el título Inquebrantable. Su hijo, Arab Barghouti, conversó el martes en Madrid con elDiario.es.
¿Cómo está su padre, qué saben de él a través de su abogado?
Está en régimen de aislamiento desde octubre de 2023. Ha sido agredido en varias ocasiones por sus carceleros, resultó herido, con costillas rotas, quemaduras en la mano derecha, heridas en un ojo, en el oído. Ha perdido mucho peso. Es fuerte mentalmente, pero nos preocupa su salud física.
El sistema de prisiones israelí es un horror. Más de cien prisioneros palestinos han muerto en cárceles israelíes en los dos últimos años y medio. Hemos visto el informe de Naciones Unidas y el reportaje del New York Times que detallan agresiones sexuales contra presos palestinos, niños, mujeres, hombres, sin distinción.
Como hijo me despierto cada día preguntándome por mi padre, temiendo que algo malo le haya pasado. En los últimos 15 años, el Gobierno israelí ha puesto en libertad a cientos de palestinos condenados a cadenas perpetuas, pero mi padre sigue en prisión por lo que representa, por la influencia que tiene, porque despierta esperanza en un liderazgo unificado y una renovación democrática.
¿Por qué cree que sería capaz de lograrlo?
Siempre ha luchado por los derechos del pueblo palestino y contra la ocupación ilegal israelí. Apoya el establecimiento del Estado palestino, la solución de los dos Estados, basa todo su trabajo en el derecho internacional e impulsó desde la cárcel el Documento de los Prisioneros de 2006, una iniciativa importante, respaldada por todos los grupos palestinos, lo que demuestra que es alguien capaz de unificar al pueblo palestino. Lucha por la democracia, cree profundamente en ella.
¿Cómo definiría la ideología de su padre?
Tiene un sueño muy sencillo: que los niños palestinos puedan vivir en paz y seguridad. Tan simple como eso. Fue un niño que vivió la ocupación israelí de 1967, cuando tenía ocho años. Después fundó el movimiento juvenil de Al Fatah y sufrió exilio por su activismo durante la Primera Intifada palestina [iniciada en 1987].
Cuando regresó apoyó una solución política, pero vio que la dirigencia israelí estaba socavando los acuerdos de paz, construyendo más asentamientos, oprimiendo a los palestinos, lo que llevó al estallido de la Segunda Intifada. Como integrante del Parlamento palestino, consideró que era su deber apoyar al pueblo.
Desde ese momento fue perseguido, porque el Gobierno israelí no quiere ningún líder que le diga que no. Solo acepta líderes que guarden silencio ante sus crímenes, y mi padre no está dispuesto a hacerlo. Siempre dice que tenemos que estar preparados para la paz, pero él nunca aceptaría una paz que no incluya la libertad y una vida digna para el pueblo palestino.
No existe algo llamado paz en Oriente Próximo sin resolver la cuestión palestina, sin la libertad del pueblo palestino
Su padre es integrante de Al Fatah y cuando fue arrestado sonaba como un relevo diferente a la vieja guardia. ¿Cómo está la situación ahora en Fatah?
Lo positivo es que Fatah acaba de celebrar sus elecciones. Mi padre obtuvo la mayor cantidad de votos en el Comité Central, que es el órgano más importante de Fatah. Tengo esperanza de cierta renovación dentro del movimiento.
Yo pertenezco a una generación que realmente no aprueba lo que representa Al Fatah hoy, incluso después de esas elecciones. Creo que todavía queda mucho camino por recorrer. Hay una fusión poco saludable de Fatah con la Autoridad Palestina y con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
Tenemos que separar estas instituciones, reformarlas y combatir la corrupción, que es un problema dentro de la Autoridad Palestina, de Fatah y de la OLP. Y necesitamos una renovación política con un liderazgo unificador que realmente represente a todos los palestinos y no solamente a un pequeño porcentaje del pueblo palestino.
¿Cómo cree que la guerra de Israel y EEUU contra Irán está afectando a la causa palestina?
Es una prueba de que no existe algo llamado paz en Oriente Medio sin resolver la cuestión palestina, sin libertad para los palestinos. El Gobierno israelí piensa que puede normalizar relaciones con el mundo árabe sin esto. Se ha demostrado que eso es cien por cien erróneo.
Netanyahu está dispuesto a prender fuego al mundo entero antes de abandonar el poder. Por eso la comunidad internacional debe ejercer más presión para detener esta locura. Israel tiene que ser sancionado y aislado, hasta que respete el derecho internacional. En los dos últimos años Israel ha bombardeado Líbano, Siria, Irak, Irán, Yemen, Gaza. Ha podido hacerlo porque hay un gran lobby internacional que quiere proteger y ocultar los crímenes israelíes.
Los palestinos somos el 50% de la población en la Palestina histórica: ni el apartheid, ni la limpieza étnica, ni el genocidio, ni la ocupación nos moverán de nuestra tierra
En Gaza el Ejército israelí ocupa ya el 63% del territorio y Netanyahu ha dicho que tomarán el 70%. Usted vive en Cisjordania, donde también se extienden los asentamientos.
En Gaza continúa el genocidio. El alto el fuego ha sido violado miles de veces. Esto no cambiará sin más presión internacional. Cisjordania y Jerusalén Este están bajo el régimen militar israelí, también sufrimos la violencia de los colonos, ataques, confiscación de tierras y expulsiones. Más de 40.000 palestinos han sido expulsados de sus propios hogares por el Gobierno israelí en Cisjordania.
Es una vergüenza la posición de la comunidad internacional, que reaccionó inmediatamente con sanciones a Rusia pero sigue sin actuar ante Israel, lo que la convierte en cómplice. El Ejército israelí controla la Palestina histórica, pero nosotros somos el 50% de la población que vive en esa tierra. No creo que el apartheid, la limpieza étnica, el genocidio, la ocupación y todos los crímenes israelíes vayan a cambiar el hecho de que permaneceremos en nuestra tierra. Seguiremos luchando por nuestra libertad. Esto no significa que no queramos la paz. Queremos que esto termine, pero no podemos aceptar la opresión, la ocupación, la injusticia.
Pregunto a cualquiera si aceptaría vivir bajo ocupación colonial con apartheid. Quienes dicen que los palestinos somos el problema deberían ponerse en nuestro lugar, visitar Cisjordania y Gaza, y entenderían inmediatamente quién es el oprimido y quién el opresor.
¿Cuál cree que es el propósito del Gobierno israelí?
Buscan el Gran Israel, ellos mismos lo dicen. Lo conciben como su propia supervivencia. La sociedad israelí está adoctrinada por sus medios de comunicación, por sus líderes, por su Gobierno. Netanyahu alimenta el miedo en la sociedad israelí. Se presenta como un salvador y presume de no tratar a los palestinos con compasión.
Invito a todo el mundo a examinar el sistema educativo israelí, en el que no reconocen la Nakba, la matanza de 15.000 palestinos y la expulsión de 750.000 más en 1948. Enseñan a niños y jóvenes que hubo una guerra, que Israel la ganó y ya. No explican la historia, la ocupación colonial, la toma de propiedades, las expulsiones…
Palestina necesita elecciones urgentemente para tener un liderazgo que realmente represente al pueblo palestino y pueda pedir más presión a la comunidad internacional
Usted nació en Jerusalén pero tiene asignada una documentación que le impide acceder a esa ciudad.
A los palestinos nos han dividido en categorías. Están los palestinos israelíes, que viven dentro de Israel, tienen pasaporte israelí pero sufren discriminación, racismo. Otro grupo son los palestinos que viven en la Jerusalén ocupada. Hay un carné de identidad solo para ellos y disponen de un pasaporte jordano temporal. Son personas que, literalmente, pagan entre 1.000 y 2.000 dólares al mes en impuestos, simplemente para poder vivir en sus propias casas. Les ofrecen millones de dólares para vender sus viviendas a israelíes, pero no lo hacen, por lo que tienen mi máximo respeto.
Luego están los palestinos como yo, que vivimos en Cisjordania. Tenemos pasaporte palestino. No se nos permite entrar en Israel y no se nos permite ir a Jerusalén. Yo nací en Jerusalén y no he podido estar en Jerusalén desde hace 26 años. No podemos tener nuestro propio aeropuerto y tampoco se nos permite utilizar el aeropuerto israelí, por lo que tenemos que viajar por tierra hasta Jordania, y no todos tienen el derecho a desplazarse libremente.
Después están los palestinos de Gaza, con una identificación de Gaza y que están en una cárcel a cielo abierto. Es muy importante que la gente entienda todos estos niveles, la libertad que se nos niega en nuestra propia tierra, donde nuestros tatarabuelos vivieron durante miles de años.
Tengo entendido que el mayor de los cuatro hermanos también estuvo encarcelado un tiempo.
En 2003 mi hermano mayor estaba estudiando su carrera universitaria en Egipto. Quiso volver durante las vacaciones de Navidad, para sorprender a mi madre en la celebración del máster que ella acababa de terminar.
Por aquel entonces, mi padre ya llevaba un año y medio en prisión. Cuando mi hermano llegó a la frontera le hicieron varias preguntas y lo metieron en prisión durante tres años y medio. El propósito de aquello era simplemente presionar a mi padre durante los interrogatorios a los que le sometían en esa época, en la que aún estaba pendiente de juicio.
Las sanciones internacionales, el boicot y el aislamiento a Israel son la única manera de avanzar y lograr la paz. Israel no se detendrá si no hay presión
¿Qué pasos cree necesarios para lograr la libertad de Palestina?
Necesitamos un proceso democrático en Palestina lo antes posible, porque existe un peligro real de que se produzca el colapso de la Autoridad Palestina. En Palestina tenemos un sistema político disfuncional. Por eso es necesario reformar y renovar la Autoridad Palestina, a través de elecciones democráticas, para tener una representación sólida que realmente represente al pueblo palestino.
También es urgente construir más puentes con la comunidad internacional, a través de un sistema político funcional, con líderes internacionales dispuestos a ver a los palestinos como seres humanos y a presionar a Israel.
Las sanciones internacionales, el boicot y el aislamiento a Israel son la única manera de avanzar y lograr la paz. Tenemos que aprender de la historia. En Sudáfrica los integrantes del Gobierno del apartheid no se despertaron un día y decidieron convertirse en buena gente. No. Fueron presionados, sancionados y aislados internacionalmente. Si cometer crímenes de guerra sale gratis, nada cambiará.
¿Por qué no ha habido elecciones en Palestina en los últimos años?
Hay dos razones. La primera es que el Gobierno israelí no permite que los palestinos de Jerusalén voten. Y la segunda es que el liderazgo palestino no quería celebrar elecciones. Así de simple. Es una lástima, porque se necesita una renovación política. Pero hablemos del futuro. Se han anunciado elecciones al Consejo Nacional Palestino de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) para el próximo mes de noviembre. Eso renovará la OLP y su sistema interno.
A partir de ahí, debemos celebrar elecciones generales lo antes posible, tanto para el Parlamento como para la presidencia. Lo más importante es la unidad política entre Gaza y Cisjordania, actualmente amenazada. Quieren aislar Gaza y separarla de Cisjordania: celebrar elecciones evitará que eso ocurra.
Su madre, Fadwa, es una abogada muy activa, de hecho es la impulsora de la campaña por la puesta en libertad de su padre.
Es una gran líder. Ella es quien fundó la campaña en 2002, se reunió con Nelson Mandela e impulsó la campaña internacional en 2013 con Desmond Tutu, Angela Davis y muchas otras leyendas. Es la voz y la representante de mi padre. Ella es la razón por la que él es reconocido tanto a nivel nacional como internacional. Mi madre es una auténtica fuerza de la naturaleza. Crió a sus hijos, completó un máster en derecho civil y fundó la campaña por mi padre. Es una política con méritos propios.
¿Cómo está siendo este viaje a España?
Cuando vamos a cualquier país nos movemos en dos niveles. El primero es con el Gobierno. Nos aseguramos de que las autoridades conozcan nuestro proyecto, que entiendan que estamos aquí para aportar unidad y no división.
He tenido el privilegio de reunirme con integrantes del Congreso español, de al menos siete partidos políticos. Queremos trabajar con todos, porque la causa palestina es algo en lo que todos pueden aportar. Es la causa de nuestro tiempo. En Palestina España es percibida como un país que está ayudando y que marca un camino para que otros sigan sus pasos. Estamos muy agradecidos por ello.
El segundo nivel es hacer campaña junto a figuras públicas, culturales, actores, cantantes y escritores, algo que hemos hecho y seguimos haciendo cada vez más en España, porque queremos asegurarnos de que la sociedad sepa quién es mi padre y, en ese sentido, los artistas y referentes culturales son una de las mejores vías para divulgar.