Las delirantes explicaciones del jefe de Gabinete de Milei sobre los 500.000 dólares que tenía sin declarar

El jefe de Gabinete de Javier Milei, Manuel Adorni, imputado por enriquecimiento ilícito, finalmente presentó su declaración jurada de bienes ante la Oficina Anticorrupción. Lo anunció el miércoles por la noche durante una entrevista televisiva en la que justificó su crecimiento patrimonial mediante una supuesta operación con criptomonedas que mantuvo oculta hasta ahora. Según explicó, entre 2013 y 2018 invirtió unos 200.000 dólares en bitcoins, lo que le reportó una ganancia de 300.000 dólares. Testigos que declararon ante la Fiscalía señalaron que Adorni gastó cerca de 400.000 dólares en los últimos años y adquirió otros 335.000 en nuevas deudas, cifras que contrastan drásticamente con los 73.901 dólares de patrimonio total que había consignado cuando llegó al Gobierno en diciembre de 2023.

Según el relato del alto cargo argentino, el capital conseguido en sus inversiones estuvo almacenado de forma física en un pendrive, por fuera del sistema financiero, como una especie de “trofeo de las operaciones”: “Soy coleccionista de computadoras y cosas viejas”, justificó durante la entrevista televisiva en LaNacion+. De esta manera también reconocía haber evadido al fisco: “Ahorrar en negro era la manera de escaparle a la vieja política”, aseguró.

El ex portavoz presidencial quedó envuelto en un escándalo en marzo pasado, cuando se reveló que su esposa Bettina Angeletti —quien no ocupa ningún cargo público— había viajado a Estados Unidos en el avión presidencial junto a la delegación oficial. Poco después, una investigación de elDiarioAR sumó otro dato: la pareja y sus hijos habían viajado en un avión privado a Uruguay. Este hecho se convirtió en la punta del iceberg de las incongruencias entre un estilo de vida de lujos que no se correspondían con su salario público. A ello se sumaron los llamativos préstamos que le concedieron dos jubiladas para comprar su vivienda.

“No soy chorro”

Además del documento correspondiente al periodo 2025, Adorni entregó las rectificaciones de 2023 y 2024, que incluyen los bienes de su esposa. El jefe de Gabinete asumió que “arrastró un error” al haber evadido al fisco. “Hago un mea culpa, de hecho voy a pagar todo lo que devenga de este error”, dijo.

Con esta nueva presentación, el jefe de Gabinete intenta justificar gastos en inmuebles, viajes y refacciones suntuosas por un total de un millón de dólares. Su defensa se basa en esos “ahorros en negro” acumulados a lo largo de 25 años de trabajo en el sector privado, potenciados por las mencionadas inversiones en bitcoins, una jugada financiera que nadie conocía hasta ahora. “Tenía que demostrar que no era chorro [ladrón], así me lo dijo el abogado, y la única forma era presentando la declaración jurada”, explicó.

Ante la consulta sobre el origen de su patrimonio no declarado, Adorni aseguró que el primer dinero que tuvo fue una cantidad en efectivo que apareció en la casa de su padre Jorge, que murió en 2002 –“una plata que encontramos con mi hermano en el departamento”– y que, según su explicación, sumó a los ahorros de su esposa.

Muchas preguntas sin respuesta

Adorni acotó las explicaciones sobre su patrimonio a su trayectoria privada y las ganancias del mercado cripto. Sin embargo, hasta el momento no se conocen detalles de dichas operaciones ni se han divulgado los nombres de las billeteras virtuales con las que supuestamente operó. Esa información será presumiblemente requerida en el marco de la investigación por enriquecimiento ilícito en la que avanza el fiscal federal Gerardo Pollicita.

Sin embargo, la entrevista deja muchas preguntas sin responder: Adorni dijo haber obtenido 500 mil dólares hace 12 años; pero, ¿por qué solo al asumir como cargo del Gobierno decidió gastar en forma frenética? ¿Por qué no usó ese dinero para adquirir el piso en el que vive en Buenos Aires y la casa en el barrio privado a las afueras de la capital, que se compraron con préstamos?

Según las revelaciones periodísticas que complican su situación en los tribunales señalan que, tras asumir como portavoz de Milei, Adorni adquirió un apartamento en el barrio porteño de Caballito —sin vender la vivienda donde ya residía con su familia— y una casa en country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. En esta última propiedad, los Adorni iniciaron reformas que, según el propio contratista de la obra, duplicaron el valor de compra del inmueble. Mientras que la vivienda se adquirió por 120.000 dólares —de acuerdo al testimonio del vendedor—, Adorni desembolsó 245.000 dólares en efectivo para las refacciones, incluyendo una cascada en la piscina.

La Justicia también lo investiga por tráfico de influencias debido a contratos celebrados entre la Televisión Pública —organismo bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete— y la productora de su amigo Marcelo Grandio, así como por la contratación de empresas estatales a la consultora +Be, propiedad de su esposa.

Javier Milei apoyó públicamente a su jefe de Gabinete asegurando que le había dado todas las explicaciones del caso: “Lo que me presentó estaba todo en orden”, afirmó en su momento. Adorni, que en la entrevista descartó su dimisión, explicó que “no hizo falta” entregar ninguna prueba al mandatario: “El presidente confió en mí”.

Amnistía fiscal

Su nueva versión desmiente lo que había dicho ante el Congreso en abril, cuando Adorni aseguró textualmente: “Todo lo que tiene que estar declarado está declarado” y “No hubo ocultación alguna”. En la rectificación presentada ahora, el jefe de Gabinete libertario admite explícitamente que tenía medio millón de dólares sin declarar. La estrategia parece clara: prefiere que lo acusen de evasión fiscal antes que de enriquecimiento ilícito o corrupción, bajo el argumento de que tener ahorros en negro es una práctica común entre muchos argentinos.

Incluso es probable que logre regularizar su situación ante el fisco sin mayores consecuencias, ya que los 500.000 dólares no alcanzan los umbrales de evasión punibles por la Ley Penal Tributaria. En diciembre pasado, la aprobación de la Ley de Inocencia Fiscal elevó los montos mínimos requeridos para enfrentar una responsabilidad penal por evasión.

El matrimonio Adorni ya solicitó ingresar al régimen de amnistía fiscal impulsado por el Gobierno de Milei. Esta normativa de “inocencia fiscal”, sancionada por el Congreso a comienzos de año, funciona en la práctica como un blanqueo de capitales que exime a los contribuyentes de detallar el origen de los fondos o sufrir revisiones previas sobre su patrimonio en ese período.