“La elección entre perros y musulmanes no es difícil”: un congresista de Trump exhibe su islamofobia entre aplausos del mundo MAGA
Hace tiempo que el viejo Grand Old Party dejó de ser el Partido Republicano de derechas con un alma más liberal y otra más conservadora para convertirse en la amalgama MAGA trumpista que se refugia en la ausencia de complejos para repartir exabruptos machistas, racistas o tránsfobos, según el momento del día.
Y, claro, después de oír al propio Donald Trump difundir bulos como que los haitianos se comen en EEUU a sus mascotas, que los somalíes son “basura”, que el espectáculo de Bad Bunny en la Super Bowl “es desastroso” y que los asesinados por el ICE eran “terroristas interiores”, los meritorios del Congreso no quieren quedarse a la zaga.
Así, Randy Fine, miembro de la Cámara de Representantes por Florida, ha exhibido estos días su islamofobia entre el aplauso del mundo MAGA, que ha contribuido a la amplificación de su mensaje.
“Si nos obligan a elegir entre perros y musulmanes, la elección no es difícil”, afirmó en X el pasado domingo.
Pero su comentario islamófobo ha desatado una ola de críticas por parte de los demócratas y de simpatía dentro de la base MAGA. Por ejemplo, Laura Loomer, referente trumpista e islamófoba, ha mostrado su apoyo cerrado al comentario de Fine.
Y el mismo Scott Jennings, referente trumpista en medios de comunicación y habitual en tertulias de la CNN, ha amplificado la narrativa islamófoba de Fine en su podcast.
El líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries (demócrata por Nueva York), por su parte, ha dicho este martes que Fine es “un intolerante islamófobo, repugnante y sin remordimientos”, y señaló que es “inaceptable” que el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson (republicano por Luisiana), y otros republicanos no hayan criticado enérgicamente a Fine.
“Esta es realmente una de las declaraciones más repugnantes que he visto hacer a un funcionario estadounidense”, ha afirmado Alexandria Ocasio-Cortez (demócrata por Nueva York) en X: “No debería dejar de sorprendernos que el Partido Republicano lo acepte abiertamente. Fine debería ser censurado y destituido de los comités. Ignorar esto es aceptarlo y normalizarlo”.
¿Y de dónde sale este comentario de Fine? Pues se suponía una respuesta a un comentario de la activista Nerdeen Kiswani, quien el 12 de febrero dijo en X que la ciudad de Nueva York se estaba “convirtiendo al islam” porque muchos neoyorquinos se quejaban de que los dueños de perros de la ciudad no limpiaban los excrementos de sus mascotas y los dejaban por todas las aceras.
“Los perros definitivamente tienen un lugar en la sociedad, pero no como mascotas”, dijo Kiswani el 12 de febrero: “Como hemos dicho siempre, son sucios”.
Kiswani, cofundadora del grupo pro palestino Within Our Lifetime, dijo en el mismo hilo de X que estaba bromeando: “Obviamente es una broma. No me importa si tienes un perro, me importa si tu perro hace sus necesidades por todas partes y no lo limpias”.
A pesar de que Kiswani dijo que era una broma, Fine dijo en una entrevista con Newsmax que su publicación “era en respuesta a un importante líder musulmán que decía que se debería prohibir la presencia de perros en la ciudad de Nueva York porque a algunos musulmanes les molesta. Bueno, si nos van a obligar a elegir entre nuestros perros y que ellos se vayan a casa, la elección es fácil”.
No es la primera vez que Fine, quien llegó al Congreso en abril del año pasado, ha sido objeto de críticas por otros comentarios antimusulmanes y antipalestinos.
En julio, dijo que los habitantes de Gaza deberían “morirse de hambre” hasta que se liberara a los rehenes israelíes. Y en diciembre pidió la expulsión masiva de los musulmanes de Estados Unidos: “Es hora de prohibir los viajes de los musulmanes, deportar radicalmente a todos los inmigrantes musulmanes legales e ilegales, y revocar la ciudadanía siempre que sea posible. Los musulmanes mayoritarios nos han declarado la guerra. Lo menos que podemos hacer es echarlos de Estados Unidos”.
Y antes, en pleno genocidio israelí sobre Gaza, expresó su fanatismo a favor del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu: “Hay una razón por la que la primera vez que estreché la mano de Netanyahu no me la lavé hasta que pude tocar la cabeza de mis hijos”.
Fine también fue uno de los que sumó al akelarre contra Bad Bunny iniciado por Trump: “No se puede decir la palabra que empieza con la ”F“ [fuck] en televisión en directo. El repugnante espectáculo de ”Bad Bunny“ fue ilegal. Si hubiera dicho esta letra, y toda la demás porquería pornográfica y repugnante en inglés en televisión en directo, la transmisión habría sido cancelada y las multas habrían sido enormes. Los puertorriqueños somos estadounidenses y todos vivimos bajo las mismas reglas. Le enviamos a Brendan Carr una carta exigiendo medidas drásticas, incluyendo multas y la revisión de las licencias de transmisión, contra la NFL, la NBC y Bad Bunny. ¡Que los encierren!”.
Y ha añadido: “Hoy sería un gran día para detener y deportar a los indocumentados. Sobre todo a aquellos a quienes les gusta la porquería de Bad Bunny. TODOS. SIN EXCEPCIONES”.