Israel desafía los llamamientos para extender la tregua a Líbano y lanza su “mayor ataque” causando decenas de muertos
Israel ha dejado claro que el acuerdo de alto el fuego de dos semanas pactado por Donald Trump con Teherán no se aplica en Líbano y para demostrarlo ha aumentado sus ataques contra el país árabe este miércoles, causando al menos 89 muertos y cientos de heridos, según las autoridades locales. Poco antes, desde las capitales europeas, habían pedido que cesaran las hostilidades también en Líbano, donde la ofensiva israelí que dio comienzo el 2 de marzo ha provocado la peor crisis humanitaria en más de dos décadas.
La oficina del primer ministro, Benjamín Netanyahu, afirmó de madrugada que “el alto el fuego de dos semanas no incluye Líbano” y, unas horas más tarde, el Ejército israelí ha lanzado lo que ha descrito como “el mayor ataque coordinado en todo Líbano” desde el inicio de la ofensiva hace más de un mes.
El gubernamental Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano ha denunciado que “la aviación enemiga israelí lanzó una oleada de ataques simultáneos sobre varias regiones libanesas, lo que resultó en un saldo inicial de decenas de mártires [muertos] y cientos de heridos”. El Ministerio de Sanidad libanés ha cifrado en 89 los muertos y más de 700 los heridos, pero estos datos son preliminares, en medio del caos provocado por la oleada de ataques israelíes, especialmente, en Beirut, donde los equipos de rescate continúan trabajando.
Ataque simultáneo contra más de 100 objetivos
Según un comunicado del Ejército israelí, el ataque de este miércoles fue llevado a cabo “en tan solo 10 minutos y simultáneamente en múltiples zonas, contra más de 100 centros de mando y bases militares de Hizbulá”, el grupo chií contra el que Israel emprendió esta nueva ofensiva, después de que la milicia empezara a atacar el norte de su territorio en respuesta a los bombardeos israelíes y estadounidenses contra Irán.
El comunicado castrense afirma que el de hoy es “el mayor ataque contra la infraestructura de Hizbulá” desde el inicio de la guerra, con bombardeos “a gran escala contra centros de mando y bases militares” del grupo chií en la capital, Beirut, el valle de la Beqa (este) y el sur de Líbano.
Por si aún quedaban dudas, el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, ha afirmado: “Continuaremos atacando a la organización terrorista Hizbulá y aprovecharemos cada oportunidad operativa. No pondremos en peligro la seguridad de los residentes del norte de Israel. Seguiremos atacando con determinación”. Los dirigentes políticos y militares israelíes alegan que sus operaciones en Líbano buscan detener los ataques de Hizbulá contra su territorio, pero los bombardeos han destruido infraestructuras civiles y causado más de 1.500 muertos, incluido más de un centenar de niños y niñas.
Este miércoles, el Ejército ha reiterado que siguen en vigor las órdenes de evacuación de todo el sur de Líbano, hasta el río Zahrani, por las que unas 600.000 personas han tenido que abandonar sus hogares. En total, las órdenes militares de Israel y el miedo han provocado el desplazamiento forzoso de más de 1,2 millones de personas en todo Líbano.
Ante esta catástrofe humanitaria, varios países europeos y aliados han pedido que el alto el fuego incluya también Líbano. La Unión Europea y los líderes de Francia, España, Alemania, Italia, Dinamarca, Países Bajos, Reino Unido y Canadá han hecho “un llamamiento a todas las partes para que apliquen el alto el fuego también en Líbano”, en un comunicado conjunto en el que han dado la bienvenida el acuerdo entre EEUU e Irán, emitido antes de la oleada de ataques israelíes.
Por su parte, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha afirmado que “Líbano tiene que estar incluido en el alto el fuego alcanzado hoy en Oriente Medio” y ha rechazado tanto los ataques de Hizbulá como los de Israel.
También la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha dicho que “no se pueden aceptar pronunciamientos que dejen a Líbano fuera de esta situación de negociación”. En declaraciones recogidas por EFE tras reunirse con el embajador de Líbano en España, Hani Chemaitelly, ha insistido en que no puede haber un alto el fuego en Irán que no afecte también al pequeño país mediterráneo.
Sin embargo, el presidente Donald Trump ha declarado al programa PBS News Hour que “todo el mundo sabe” que Líbano no está incluido en el alto el fuego.
A primera hora del miércoles, el presidente francés, Emmanuel Macron, generaba cierta confusión al afirmar que los bombardeos habían cesado en Líbano y que la inclusión del país en el acuerdo de alto el fuego es “indispensable”. Según Macron, “los bombardeos y la ocupación” del sur de Líbano por Israel “no pueden constituir una respuesta duradera” para el frágil Estado, por lo que ha pedido que se reactive el mecanismo que incluye a Estados Unidos y Francia para supervisar el desarme de Hizbulá y el despliegue de las fuerzas armadas libanesas en el sur.
La mediación francesa y estadounidense fue fundamental para poner fin a la guerra que Israel lanzó contra Líbano en 2024, aunque las tropas hebreas permanecieron en cinco puntos del territorio libanés y violaron de forma constante el alto el fuego de noviembre de 2024, hasta el nuevo estallido de las hostilidades este mes de marzo.
El presidente libanés, Josep Aoun, había expresado su esperanza en que el alto el fuego incluyera Líbano a primera hora del miércoles, pero posteriormente ha lamentado la nueva escalada de Israel. “Durante los quince meses que duró el acuerdo de alto el fuego, hemos sido testigos de la magnitud de las violaciones cometidas sin ningún tipo de disuasión. Hoy, los israelíes vuelven a intensificar su agresión, perpetrando una nueva masacre que se suma a su historial de atrocidades, desafiando flagrantemente todos los valores humanos e ignorando todos los esfuerzos por calmar la situación y lograr la estabilidad”, ha denunciado en un comunicado.
Mientras, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha dicho que los ataques israelíes contra áreas residenciales densamente pobladas socavan los esfuerzos regionales e internacionales para lograr la paz. La mayoría de los bombardeos se han registrado en zonas residenciales de la capital y de sus suburbios meridionales, conocidos como Dahie, y, en varias de ellas, Israel no ha emitido una alerta previa para que los habitantes pudieran ponerse a salvo.
La organización Médicos Sin Fronteras ha denunciado que “los ataques indiscriminados han golpeado zonas densamente pobladas, causando muertos y heridos entre la población civil”. La ONG está prestando asistencia en el Hospital Rafik Hariri de Beirut y en el de Jabal Amel, en la ciudad de Tiro (sur).
“Nuestros equipos están atendiendo a una afluencia masiva de pacientes heridos, entre ellos niños, en el Hospital público Rafik Hariri de Beirut. Los pacientes llegan con heridas de metralla y hemorragias graves. Un paciente llegó al hospital habiendo perdido ambas piernas. La situación es caótica a medida que llegan más personas. Los equipos de MSF se están movilizando y enviando más apoyo a otros hospitales de las zonas afectadas”, ha explicado en un comunicado Christopher Stokes, coordinador de emergencias de MSF en el Líbano.