Nueva pataleta de Trump: la ley de vivienda entra en vigor sin su firma “en protesta” por la falta de apoyo en el Capitolio a su reforma electoral

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
10 de julio de 2026 15:51 h

0

Nueva pataleta de Trump. El presidente de EEUU ha demorado la entrada en vigor de la ley de Vivienda aprobada en el Congreso por una amplia mayoría con votos demócratas y republicanos al negarse a firmarla. Al final, el plazo para que la vetara concluía este viernes, por lo que entrará en vigor, pero sin su firma.

“No firmaré el proyecto de ley de vivienda, que ha sido aprobado en su totalidad por el Congreso y remitido a la Casa Blanca, en SEÑAL DE PROTESTA por el hecho de que el Senado de los Estados Unidos no sea capaz de aprobar la ley 'SAVE AMERICA”, ha asegurado este viernes Donald Trump en Truth Social.

“¡Que no se apruebe la ley Save America es una LOCURA y una grave amenaza para cualquier político que vote en contra!”, ha clamado el presidente de EEUU, quien ha insistido a los republicanos en acabar con el techo de 60 senadores sobre 100 para la votación de esta ley y poder sacarla por mayoría simple: “ELIMINAD EL OBSTRUCCIONISMO y aprobad este y todos los demás proyectos de ley con los que los verdaderos republicanos siempre han soñado. Los 'Dumócratas' [por dumb, tonto en inglés] ACABARÁN CON EL OBSTRUCCIONISMO si alguna vez tienen la oportunidad de hacerlo, en su primera hora en el poder —¡y yo ya no podré volver a llamarlos 'Dumócratas'! El título de 'TONTOS' recaerá en los republicanos que permitieron que esta horrible calamidad se abatiera sobre nuestro partido y sobre nuestra propia nación”.

Trump disponía de 10 días hasta el plazo límite de este viernes para firmar el proyecto de ley, ejercer su veto o permitir que la medida entrara en vigor sin su firma. Ha optado por dejar que la medida se convierta en ley sin su aprobación expresa, lo que contradice las afirmaciones de su Gobierno de que considera prioritario combatir la inflación.

La Ley 'ROAD to Housing' tiene como objetivo reducir el coste de la vivienda e impulsar la construcción de nuevas casas.

Se trata de la iniciativa federal de mayor alcance en décadas para abordar los problemas de accesibilidad a la vivienda en Estados Unidos, ya que las normativas estatales y locales han dificultado la construcción en muchas de las comunidades que, al mismo tiempo, son fuentes de crecimiento del empleo y de oportunidades económicas.

Los economistas de la Casa Blanca estimaron a principios de este año una escasez nacional de 10 millones de viviendas, y este proyecto de ley podría ayudar a cubrir una parte de esa carencia.

El proyecto de ley sobre vivienda fue aprobado por el Senado por 85 votos a favor y 5 en contra, y la Cámara de Diputados lo aprobó por 358 votos a favor y 32 en contra.

Esta legislación tiene por objeto reducir la normativa federal en materia de vivienda, simplificar los estudios de impacto ambiental, agilizar la construcción de viviendas y limitar la capacidad de las empresas para adquirir viviendas unifamiliares.

El proyecto de ley no aborda todas las causas de los problemas de vivienda del país, entre ellas la escasez de trabajadores de la construcción, el aumento de los costes de los seguros y unos salarios que no han subido lo suficientemente rápido para los inquilinos y compradores.

El mercado inmobiliario estadounidense ha sido uno de los factores que han provocado los recientes problemas de accesibilidad, ya que el vertiginoso aumento de los precios ha mantenido a los posibles compradores fuera del mercado.

La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios afirmó el jueves que el precio medio de venta aumentó un 1,8% en junio con respecto al año anterior, hasta alcanzar los 440 600 dólares, un máximo histórico según los datos disponibles desde 1999, informa AP.

Trump purga la comisión electoral

Donald Trump ha destituido a miembros de una comisión electoral federal que se opuso a sus intentos de exigir a los futuros votantes que acreditaran su ciudadanía estadounidense antes de inscribirse como prevé el proyecto de la ley Save America.

La Comisión de Asistencia Electoral distribuye subvenciones federales a los estados, supervisa las pruebas de los sistemas de votación y gestiona los formularios nacionales de inscripción de votantes.

Se trata de la última medida del presidente de EEUU en su intento por ampliar la influencia de la Casa Blanca sobre la forma en que se celebran las elecciones en EEUU, y se produce tras una reciente sentencia del Tribunal Supremo que otorgó al jefe del Ejecutivo nuevas competencias en materia de personal para destituir a miembros de los consejos de organismos independientes.

“El presidente, en su calidad de jefe del Poder Ejecutivo, se reserva el derecho a destituir a aquellas personas que puedan no estar totalmente alineadas con la importante tarea de garantizar la seguridad de las elecciones en Estados Unidos y asegurar que se cuente cada voto válido. La sentencia Slaughter otorga al presidente la prerrogativa para hacerlo”, afirmaba un comunicado de la Casa Blanca publicado por AP.

El presidente destituyó a los dos miembros demócratas de la comisión, Thomas Hicks y Benjamin Hovland. La integrante republicana, Christy McCormick, dimitió. El excomisionado republicano Donald Palmer ya había abandonado su cargo voluntariamente a principios de este año.

Aunque el comunicado de la Casa Blanca no explica una razón concreta para la decisión de Trump, la comisión ya se había negado a modificar el formulario nacional de inscripción en el censo electoral para exigir documentación que acreditara la ciudadanía estadounidense del solicitante, tal y como instaba Trump en una orden ejecutiva sobre las elecciones estadounidenses de marzo de 2025.

Un juez federal bloqueó el decreto, al considerar que excedía la autoridad del presidente, ya que la Constitución de EEUU otorga al Congreso y a los estados la competencia sobre la gestión y la supervisión de las elecciones. El Gobierno ha indicado que recurrirá la decisión.

El analista David Axelrod, ex consejero político del ex presidente Barack Obama, analizaba así las últimas decisiones de Trump: “Todas las señales están en rojo, siendo la más reciente la destitución sumaria por parte del presidente de EEUU de los miembros restantes de la Comisión Federal de Asistencia Electoral. A lo que hay que sumar el nombramiento de Bill Pulte como director de Inteligencia Nacional (DNI); la presencia de negacionistas electorales en los puestos de supervisión más delicados; la orden ejecutiva de Trump sobre el voto por correo y el posible uso del Servicio Postal como arma de subversión; su priorización patológica de la ley SAVE, que sería la herramienta de supresión del voto más poderosa en generaciones; y sus persistentes y infundadas acusaciones de fraude electoral, que utiliza para justificar intervenciones federales extraordinarias. A la vista de todo ello, el Partido Republicano sufriría una derrota este otoño, en gran parte debido a la impopularidad de Trump. Está preparando el Plan B: hacer lo que sea necesario para ganar. Cualquier cosa. Quien diga: 'bueno, él no haría ESO', es que no ha prestado atención. ¡Ya ha demostrado que sí lo haría! El periodo DESPUÉS de las elecciones de mitad de mandato puede ser incluso más turbulento que el período previo a las mismas. Los tribunales van a estar muy ocupados este otoño”.