El primer ministro de Canadá da por terminada la era en la que el 70% de su gasto en defensa iba a EEUU
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha dado por terminada la era en la que el 70% del gasto en defensa del país iba a EEUU.
“Se acabaron los días en que el ejército canadiense enviaba 70 centavos de cada dólar a Estados Unidos”, afirmó este sábado en la clausura de la convención nacional del Partido Liberal, celebrada en Montreal. Su frase fue recibida con una sonora ovación de los asistentes, que se pusieron en pie.
“Con nuestra nueva política de 'comprar canadiense', cuando el gobierno federal gaste elegiremos proveedores canadienses por defecto”, expresó también Carney, lo que le reportó otro sonoro aplauso. “Construiremos una Canadá fuerte” con “acero, aluminio, madera y trabajadores canadienses”, añadió, mientras la ovación aumentaba de volumen.
El partido del primer ministro, que actualmente gobierna en minoría, se enfrenta este lunes a tres reñidas elecciones parciales. Ganar solo una de ellas le daría una mayoría, aunque ajustada, y le permitiría gobernar hasta 2029, cuando se celebrarían unas elecciones generales. Por otra parte, en los últimos meses, cuatro diputados conservadores han dejado su formación para unirse al Partido Liberal.
Carney, que lleva solo un año en el poder y como líder de su formación, se ha mostrado firme ante Trump y sus amenazas, como la de imponer a Canadá el pasado enero unos aranceles del 100% si llegaba a acuerdos comerciales con China. El presidente estadounidense, además, habló sin tapujos de anexionarse Canadá e incluso se refirió al primer ministro como “gobernador”, como si el país canadiense ya fuera el territorio número 51 de Estados Unidos.
Días antes de esa amenaza, el discurso del 'premier' canadiense en el Foro de Davos, muy aplaudido por diversos sectores, se hizo viral porque llamó a las potencias medianas a coordinarse para sobrevivir entre los grandes poderes. “Sabíamos que la historia del orden internacional basado en normas era parcialmente falsa. Que los más fuertes se eximirían a sí mismos cuando les conviniera. Que las normas comerciales se aplicaban de forma asimétrica. Y que el derecho internacional se aplicaba con mayor o menor rigor dependiendo de la identidad del acusado o de la víctima”, señaló.
Carney añadió que vivimos en un sistema “en el que los más poderosos persiguen sus intereses utilizando la integración económica como arma de coacción”, en clara alusión a Trump. Este recogió el guante y le contestó más tarde en su propia intervención: “Canadá vive gracias a Estados Unidos, recuerda eso la próxima vez que hagas declaraciones, Mark”.
A su vez, Carney contestó días después: “Canadá no vive gracias a Estados Unidos. Canadá prospera porque somos canadienses”, declaró a AP. Trump volvió a reaccionar retirando “su invitación para que Canadá se una a la que será la junta de líderes más prestigiosa jamás reunida”. Se refería a la Junta de Paz en la que se incluyó a mandatarios como Milei y Orbán para decidir cómo sería en Gaza el supuesto proceso de una paz que aún no ha llegado al territorio palestino ocupado por Israel.
Todas estas acciones han calado en los canadienses. La mitad de ellos, según una encuesta del medio Politico de febrero de 2026, ya consideraban a EEUU una amenaza mayor para la paz mundial que Rusia. A la vez, casi el 60% de los canadienses aprueba la gestión de su primer ministro, de acuerdo a otra encuesta. En unos días se sabrá si esta corriente de opinión se traduce en un apoyo electoral al partido de Carney.