Qué sabemos de los 30 vuelos europeos afectados por las amenazas de bomba esta semana

Jakub Krupa

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Esta semana, más de 30 aviones han sido objeto de alertas de seguridad o desvíos. Solo el jueves se han producido al menos 24 amenazas de bomba que han afectado la aviación civil en toda Europa. Pero ¿qué sabemos hasta ahora y hasta qué punto deberías preocuparte por tus planes de viaje?

¿Qué ha pasado?

Esta semana se han visto afectados al menos 32 vuelos, empezando el lunes, cuando un vuelo de Wizz Air con destino a Sofía (Bulgaria) desde Londres-Luton fue desviado a Budapest. En España, el martes, otra amenaza de bomba en un vuelo procedente de Manchester y con destino Murcia obligaba a activar el protocolo de seguridad. Las amenazas del jueves afectaron a los aeropuertos de Londres, Birmingham, Bruselas, Madrid, Milán, Praga, Roma, Sofía y Varsovia, entre otros.

Hasta el momento se ha confirmado que todos los incidentes han sido falsas alarmas, y las autoridades de seguridad competentes no han encontrado nada sospechoso.

¿Qué aeropuertos y aerolíneas han sido las más afectadas?

No se aprecia un patrón claro en cuanto a los aeropuertos y las compañías aéreas afectadas, aunque en un número significativo de casos los aeropuertos italianos han figurado como punto de origen o de destino. Esta semana se han registrado siete vuelos con destino o procedencia del Reino Unido y cuatro con destino o procedencia de Irlanda.

Sofía y Milán registraron seis incidentes cada una, seguidas de Roma (cinco) y Praga (cuatro). Ryanair fue la compañía aérea más afectada, con ocho casos notificados.

El comisario de Transporte de la UE, Apostolos Tzitzikostas, declaró el jueves que era “demasiado pronto para sacar conclusiones sobre si los incidentes denunciados están relacionados”. Subrayó: “Cualquier amenaza contra la población civil es inaceptable”.

¿Quién está detrás de estas amenazas?

Aún no hay datos de inteligencia que apunten a ningún grupo concreto ni a ningún actor estatal, como Rusia o Irán, en medio de la creciente preocupación por los incidentes híbridos dirigidos contra Europa. Los expertos en aviación afirman que las amenazas falsas se producen a diario, pero que la multiplicidad de las de esta semana es inusual.

La gran disponibilidad de información sobre las operaciones de las aerolíneas en internet significa que ahora un autor de un bulo dispone de un nivel de detalle sobre los horarios, el tipo de avión y las especificaciones técnicas que, hace décadas, solo habrían podido conocer los propios empleados de las compañías.

Se sabe muy poco sobre cómo se notificaron estas amenazas a las compañías aéreas o a las autoridades competentes, aunque, según se informa, en los casos relacionados con Bulgaria, Italia, Polonia y España se enviaron por correo electrónico.

La agencia de noticias italiana Ansa, citando fuentes policiales, informó de que la alerta sobre los vuelos Helsinki-Roma y Dublín-Roma procedía de un correo electrónico anónimo redactado en italiano y enviado a la empresa aeroportuaria de Roma, ADR, y a otras empresas afiliadas a primera hora del jueves.

Se envió otro correo electrónico anónimo en italiano al aeropuerto de Milán-Malpensa, en el que se afirmaba que había artefactos explosivos en vuelos procedentes de Salónica y Oporto. El correo incluía los números de vuelo, los nombres de las aerolíneas y sus horas de aterrizaje en Milán, según Ansa.

La mayoría de las autoridades emitieron comunicados redactados con cautela en los que confirmaban los controles de seguridad realizados en los aviones afectados. Sin embargo, la policía checa —que investigó cuatro aviones que aterrizaron el jueves en el aeropuerto Vaclav Havel de Praga— afirmó que consideraba que las denuncias tenían “escasa relevancia”.

¿Cómo han respondido las aerolíneas?

Las autoridades nacionales competentes se toman muy en serio estos incidentes, de acuerdo con sus procedimientos de seguridad, y, por ello, en algunos casos se han escoltado con aviones de combate a los vuelos afectados en Bulgaria, Francia, Hungría e Italia. Los desvíos son costosos y muy perturbadores, pero las compañías aéreas no tienen otra opción ante cualquier amenaza mínimamente creíble.

Joji Waites, director de seguridad aérea de la Asociación Británica de Pilotos de Líneas Aéreas (BALPA), explicó que cualquier amenaza recibida por una compañía aérea se remite a un equipo de evaluadores que la clasifica como “roja” —lo que significa creíble—, “ámbar” —parcialmente creíble— o “verde” —no creíble—. Si el avión ya está en el aire, las únicas clasificaciones posibles son “roja” o “verde”. Afirmó: “Por lo general, si un avión aún se encuentra en la pista, eso supondrá una evacuación, y si está en el aire, la prioridad será aterrizarlo lo antes posible y de la forma más segura posible”.

Las aerolíneas parecen estar preocupadas por la magnitud de las posibles perturbaciones y temen que las alertas de imitadores puedan provocar un caos aún mayor.

Wizz Air reconoció “una serie de amenazas de bomba similares que han afectado a varias aerolíneas de toda Europa en los últimos días”. La compañía declaró: “Wizz Air no es la única aerolínea afectada, ya que otras compañías también han recibido amenazas que han dado lugar a desvíos de vuelos y controles de seguridad”.

Finnair, que tuvo dos aviones afectados, afirmó: “Por desgracia, el tráfico aéreo se ve a veces afectado por amenazas, como hemos visto esta semana, en la que otras aerolíneas europeas también se han enfrentado a falsas amenazas de bomba”. Añadió: “Las amenazas casi siempre carecen de fundamento”.