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Renos, tierras raras y minería: políticos suecos convierten al pueblo sami en blanco del debate antes de las elecciones

Miranda Bryant

Kiruna (Suecia) —
11 de septiembre de 2026 23:22 h

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Para la política Åsa Larsson Blind de la minoría sami (o lapona) de Suecia, el debate sobre los derechos indígenas del país alcanzó una especie de punto de inflexión en los últimos días de abril y primeros de mayo. Suecia comenzaba los preparativos para las elecciones que se celebran este domingo 13 de septiembre, y la ministra de Energía, Ebba Busch, atacó en una serie de artículos y discursos el derecho del pueblo sami a pastorear rebaños de renos en las tierras ancestrales.

“Es una industria que afecta a zonas muy extensas, pero que tiene una importancia económica limitada”, dijo sobre la cría de renos Busch, que también es viceprimera ministra de Suecia, durante una rueda de prensa. Su partido, los Demócratas Cristianos, pide reducir el número de renos, que su cría deja de considerarse de “interés nacional”, y que el Estado “recupere la responsabilidad” sobre las tierras usadas por los pastores.

El objetivo del Gobierno sueco, en el que los Demócratas Cristianos son el socio minoritario de una coalición tripartita de centro-derecha, es abrir el norte del país, escasamente poblado, a la explotación de recursos minerales –en un contexto en el que tanto Suecia como la Unión Europea quieren reducir la dependencia de las importaciones chinas– y ampliar su capacidad de desarrollo de energía nuclear.

Larsson Blind, que forma parte del Parlamento Sami en Suecia (creado para velar por los intereses de esta minoría), considera que azuzar el sentimiento antisami en el período previo a las elecciones no es algo nuevo, pero el discurso, cree, está llegando a niveles “bastante sorprendentes”. “Desde una perspectiva más amplia, significa que la viceprimera ministra señala a un grupo de personas como enemigas del desarrollo de Suecia”, dice a The Guardian. “Está claro que no cree necesitar el apoyo de los sami”.

En la recta final de las elecciones, que se celebran este domingo, los derechos territoriales de los sami han cobrado relevancia nacional. Los Demócratas Cristianos se han comprometido en su programa electoral a “resolver los conflictos entre la cría de renos y el desarrollo industrial”, así como a proteger “el derecho de todos a cazar en terrenos de propiedad estatal”.

Demócratas de Suecia, el partido de extrema derecha que en estas elecciones podría formar parte por primera vez del gobierno, también ha apuntado contra los criadores de renos en su programa electoral, que cuestiona los derechos territoriales de la minoría y los describe como contrarios al desarrollo industrial, al turismo y a la sociedad sueca en general.

Disputa minera

La polémica viene del plan de la minera estatal LKAB de ampliar su extensa mina de hierro junto a Kiruna, la localidad más septentrional de Suecia, para abarcar el yacimiento Per Geijer, que alberga la mayor reserva de tierras raras de Europa. El plan implica el traslado de la propia Kiruna, afectada por hundimientos, a un nuevo emplazamiento más estable. El verano pasado, la ciudad acaparó la atención mundial con el traslado de su llamativa iglesia roja de madera, diseñada para parecerse a una lávvu (cabaña sami), a un nuevo lugar a cinco kilómetros de distancia.

Muchos de los sami que viven cerca de Kiruna temen que este enfrentamiento entre recursos minerales y derechos sobre la tierra represente una amenaza general a su cultura y forma de vida. La mina de Kiruna ya ha afectado de forma significativa a las rutas tradicionales de pastoreo del pueblo sami de Gabna.

Según Anna-Karin Niia, pastora de Gabna, la sensación es que Estocolmo los ignora. El sami es un pueblo indígena con “derechos constitucionales”, dice. “No puedes dedicarte simplemente a reducir los rebaños de renos sin que se note y hacer este tipo de declaraciones para ganar las elecciones”, añade. “El Estado, el Gobierno o la UE pueden decir que es importante disponer de minerales, pero los pueblos indígenas, los derechos del pueblo sami y de la población local, son igual de importantes, nosotros también necesitamos a la naturaleza”.

“Una gran responsabilidad sobre nuestros hombros”

Larsson Blind considera que la postura del Gobierno ha hecho añicos la esperanza de que los políticos suecos asuman sus responsabilidades con el pueblo sami. “Es muy duro, pero también nos ha abierto los ojos; verdaderamente ha abierto una brecha muy difícil de superar”, plantea. “Sabíamos que los gobiernos anteriores no priorizaban las cuestiones relacionadas con los derechos de los sami, pero no era políticamente correcto decirlo en voz alta y de forma tan brusca; ahora sí es posible hacerlo, se han desplazado los límites”.

Según Lars-Marcus Kuhmunen, líder de la comunidad de Gabna, ejecutar los planes de la minera LKAB en Per Geijer supondría el fin de todo para los samis porque se cortaría la conexión entre las zonas de cría y el área montañosa y forestal. En su opinión, sería el “pistoletazo de salida” para una industrialización mayor de toda Suecia. “Afectará a todos los pueblos sami”, vaticina. Y señala: “Sentimos que tenemos una gran responsabilidad sobre nuestros hombros”.

Frente a una cafetería en su casa de Kiruna, el maestro artesano y diputado Sami Nils-Johan Labba dice que la reubicación de Kiruna ha “desangrado” la ciudad y que afecta a todo, desde el transporte hasta la educación. En su opinión, el Gobierno debería haberse centrado en resolver los problemas de la ciudad en lugar de “discriminar a las minorías”.

El Estado, el Gobierno o la UE pueden decir que es importante disponer de minerales, pero los pueblos indígenas, los derechos del pueblo sami y de la población local, son igual de importante. También necesitamos a la naturaleza

“Suecia tiene la responsabilidad de proteger los derechos de los samis, pero el Gobierno también debe ser capaz de ponderar dichos derechos frente a otros intereses públicos muy relevantes; nuestros recursos minerales son estratégicamente importantes para Suecia y para Europa”, dice Peter Kullgren, miembro de la ejecutiva del partido Demócratas Cristianos. “Tenemos estándares altos en lo que se refiere a la toma en consideración, al diálogo y a las formas de ejercer influencia, pero el Estado también debe poder tomar decisiones cuando entran en conflicto intereses públicos importantes”, defiende.

En un comunicado, la minera estatal LKAB indica que el proceso de ampliación de la mina de Kiruna se encuentra aún en una primera fase. “Nuestra intención es seguir evaluando el potencial del yacimiento mineral”, dice. “La inspección minera de Suecia está revisando la solicitud y el proceso de consulta sigue abierto (...) Somos conscientes de que nuestros planes para el nuevo yacimiento tendrían un impacto (...). Hemos presentado una evaluación del impacto que tendría sobre el pastoreo de renos con propuestas para generar condiciones que permitan seguir con el pastoreo en la zona (...). Nuestro punto de partida no es desestimar las preocupaciones planteadas, sino trabajar para encontrar soluciones que reduzcan los impactos y generen las condiciones necesarias para salvaguardar los dos intereses a largo plazo”.

Traducción de Francisco de Zárate