El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha acusado este lunes a los líderes occidentales de incitar una “rusofobia cavernícola”, aunque ha admitido que hay excepciones, como los dirigentes de Serbia y Hungría.
“Lo sobrecogedor en esta etapa es la explosión de una rusofobia cavernícola que los líderes de los países occidentales incitan activamente”, ha dicho a la prensa serbia Lavrov, según la agencia de noticias Tanjug.
El jefe de la diplomacia rusa hizo esa declaración al referirse a las presiones que el Gobierno de Serbia dice estar sufriendo para que se adhiera a las sanciones impuestas por el resto de Europa a Moscú debido a la invasión de las tropas rusas en Ucrania.
Tras acusar a Estados Unidos y la Unión Europea (UE) de una política antirrusa agresiva, en lo que dice ver el intento de Washington de imponer su hegemonía en los Balcanes y en otras partes del mundo, Lavrov ha considerado que son pocos los países que hoy “pueden considerarse soberanos e independientes”. Serbia, candidato a ingresar en la UE, y Bielorrusia son las únicas naciones europeas que no han adoptado sanciones contra Rusia.
Por EFE.