Análisis de Life is Strange, consecuencias en el tiempo

Muchos estudios han dejado atrás los tiroteos, las plataformas o la acción en sus videojuegos para centrarse en una trama profunda y sistemas de juego originales nunca antes vistos. Dontnod Entertainment es una de ellas. Tras un tímido éxito con su último trabajo, Remember Me, el equipo parisino se lanzó de cabeza a un proyecto que seguía la estela de juegos muy valorados por la crítica y los usuarios, como Heavy Rain o Beyond: Two Souls.

La semana pasada, el primer episodio de este proyecto salió a la luz tras varios meses de espera. Life is Strange acaba de iniciar su recorrido, y aunque aún nos faltan muchas semanas para ver cómo el juego continúa y a dónde conduce su historia, hemos podido hacernos una idea bastante clara de lo que ofrece. ¿Preparado?

Life is Strange es ante todo un juego narrativo, en el que lo más importante es la trama y los personajes. El título nos muestra una historia madura y reflexiva, donde lo importante son los detalles y en la que la acción y la adrenalina destacan por su ausencia.

La protagonista es Max Caufield, una chica normal de 18 años que regresa a su pueblo natal, Arcadia. Max ha pasado cinco años fuera del pueblo, después de que sus padres se mudaran a la gran ciudad, pero el destino y sobre todo su futuro profesional la han llevado allí de vuelta. Max es una apasionada de la fotografía, y para cumplir su sueño ha tenido que apuntarse a la prestigiosa escuela de arte de Arcadia.

Al arrancar el juego nos damos cuenta de que Max no es muy popular. Lleva poco tiempo en la escuela, y es el blanco de las burlas de alguna que otra indeseable. Al menos cuenta con el apoyo de su profesor, que ve su potencial para la fotografía, y su mejor amigo, algo nerd, pero de bueno corazón.

La tranquila (y en ocasiones aburrida) vida de Max da un giro inesperado cuando una mañana entra al baño de la escuela y observa una escena que no debería haber presenciado. Uno de los niños ricos de la escuela discute con otra chica y acaba disparándola. Sin saber cómo, Max vuelve atrás en el tiempo y aparece unos minutos atrás, en su clase. Eso le permite llegar al baño y salvar a la chica. A partir de ese momento, Max comenzará a controlar el misterioso poder que le permite rebobinar el tiempo y cambiar sus decisiones y acciones.

Pero eso no es lo único que atormentará a la joven. Pronto se da cuenta que la chica a la que ha salvado la vida es Chloe, su mejor amiga de la infancia y a la que no ha vuelto a ver desde que se mudó. Chloe está muy cambiada (lleva el pelo azul, tatuajes, bebe y fuma todo el rato...), y Max se dará cuenta de que ese cambio se debe a la mala situación que está pasando en su casa, con un padrastro violento y una madre que se desentiende.

La pizca de misterio llega por otro lado. Una de las chicas de la escuela de Max, Rachel Amber, desapareció hace tres meses de forma misteriosa. La sorpresa llega cuando Chloe reconoce que Rachel era su mejor amiga, y que juntas planeaban escapar de Arcadia para iniciar una nueva vida. En este primer episodios no se dan muchas pistas sobre lo que le pasó a Rachel, pero todo apunta a que será uno de los grandes misterios del juego.

La trama, por lo visto en el primer episodio, no tiene nada de espectacular. Se centra en el día a día de Max, en sus decisiones (que, aunque ella pueden parecerle importantísimas, no parecen tener un gran impacto en el mundo que la rodea) y la forma en que se acostumbra a sus nuevos poderes.

El sistema de juego es similar al de las últimas aventuras gráficas de Telltale Games. Podemos movernos por los escenarios y mover la cámara para buscar objetos o personajes con los que interactuar. Estos objetos aparecen resaltados, y para utilizarlos sólo debemos seleccionarlos y escoger la acción que queremos realizar (de la pequeña lista de opciones que se nos ofrece).

Algunos objetos y personajes sólo nos darán información, sobre la vida de Max, sus compañeros de clase, la desaparición de Rachel, etc., pero otros nos permitirán avanzar en la historia.

Cuando hablamos con otro personaje podemos escoger nuestra respuesta, lo que tendrá un efecto u otro sobre la visión que esa persona tiene sobre nosotros. En ocasiones también tendremos que tomar “decisiones importantes”, que tendrán consecuencias a corto o largo plazo. Por ejemplo, podemos decidir humillar a la “abusona” de la clase, o bien compadecernos de ella o animarla. En función de lo que decidamos, nos ganaremos su odio o su respeto, lo cual puede venirnos mejor o peor más adelante.

En general el sistema de juego no tiene nada de especial. Lo único que destaca es la forma en que han implementado el poder de Max para rebobinar el tiempo, algo original y que desmarca a Life is Strange de los ya mencionados títulos de Telltale.

La forma de utilizar ese poder es muy sencilla. Si durante una conversación recibimos un resultado negativo, podemos apretar un botón y rebobinar al principio de la misma para cambiar nuestra respuesta. Esto es especialmente útil porque conservamos la información que hemos “ganado” durante la primera conversación.

Por ejemplo, al principio del juego uno de los profesores de Max le hace una pregunta que la joven no sabe responder. La abusona de la clase da la respuesta correcta, y aprovecha para burlarse de Max. En ese momento podemos rebobinar y dar la respuesta correcta (que hemos oído antes, gracias a la abusona).

Lo mismo ocurre con las decisiones importantes. Por ejemplo, en un momento dado tenemos la opción de defender a una compañera del guardia de seguridad de la escuela, o bien observar sin decir nada. Si decidimos interponernos y ayudar a la chica, y el resultado no nos gusta, podemos rebobinar y quedarnos a un lado, mirando. Podemos rebobinar y cambiar nuestra decisión todas las veces que queramos, pero sólo hasta que cambiemos de escenario. En ese momento ya no podemos volver atrás.

También podemos rebobinar en el tiempo para aprovecharnos de una sucesión determinada de acontecimientos. Por ejemplo, en un momento dado tenemos que apartar a la abusona de una puerta. En ese mismo momento, el conserje de la escuela sube a un andamio y deja un bote de pintura colgado. Podemos rebobinar en el tiempo y sabotear el bote, para que cuando lo deje colgado se caiga. Sin embargo, al hacerlo no alcanza a la abusona. Podemos rebobinar de nuevo y hacer que, antes de que caiga el cubo, ésta se mueva de sitio. De esta forma conseguimos que se manche de pintura y se marche.

El apartado artístico de Life is Strange es exquisito. La luz, los colores y los escenarios son una gozada, llenos de detalles, pero lo que el juego gana en ambientación lo pierde en el diseño de personajes. Aunque los gráficos son bastante decentes, los rostros de los personajes no dicen nada. Se mantienen estáticos en la mayoría de las ocasiones, incluso cuando deberían estar enfurecidos o llorando. Es una pena, ya que otros juegos con unos gráficos “menos ambiciosos” (como los de Telltale) consiguen que los personajes transmitan muchísimo más con sus expresiones faciales.

Conclusiones

La historia de Life is Strange es lenta y reflexiva, pero no por ello es menos interesante. Durante el primer episodio nos preguntamos constantemente qué habrá pasado con Rachel Amber, a qué se debe el poder de Max, o qué secretos oculta Chloe. Sin embargo, los personajes no hacen justicia a la de historia. Max no tiene ninguna clase de carisma, siendo Chloe el único personaje medianamente interesante, con sus claroscuros y su pasado traumático.

A medida que avanzamos, el juego recuerda cada vez más a la película “El Efecto Mariposa”, dando la sensación de que los creadores buscan un efecto parecido. Todo el tiempo se hace mención a errores del pasado, y da la sensación de que en cualquier momentos nuestras decisiones desencadenarán una catástrofe. De momento, en esta primera parte no ha habido tal cosa, pero todo parece indicar a que veremos esas consecuencias terribles en las próximas entregas.

En definitiva, Life is Strange es un juego que promete y que probablemente mejore mucho en sus próximos episodios. Sin embargo, si el ritmo del primer capítulo y su sistema de juego permanece inalterable, se arriesga a terminar cansando un poco.

Lo mejor:

  • La posibilidad de rebobinar el tiempo y cambiar nuestras decisiones. Este poder está perfectamente integrado en el juego, donde las respuestas que demos y nuestras acciones siempre tendrán consecuencias en el futuro.
  • Los escenarios, llenos de color y detalle. Podemos movernos por ellos con total libertad e interactuar con un montón de objetos y personajes.

Lo peor:

  • La falta de expresividad de los personajes, incluso en los momentos más emotivos o dramáticos.
  • Los personajes no son nada interesantes, lo cual es un fallo grave si tenemos en cuenta que se trata de un videojuego narrativo. Sólo llevamos un episodio, pero la protagonista y los que la rodean no consiguen que nos preocupemos realmente por ellos.