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Las 20 almas de Aldeanueva de Cameros también se merecen a la Sinfónica de Madrid: “Viviremos algo único”

Simeón Galduf Correa está convencido de que en Aldeanueva de Cameros, un pueblo de apenas veinte habitantes, hay algo mágico. Es el solista de trombón de la Orquesta Sinfónica de Madrid y llegó a este rincón de la sierra riojana hace 20 años casi por casualidad. Ahora, va a convertirlo en un escenario único para algunos de los mejores músicos del país en una cita que incluye además a los niños y niñas de la escuela rural de la zona. Es lo que este profesor y músico considera un privilegio de ida y vuelta, “porque la sierra riojana va a vivir algo único, pero lo que nos llevamos los músicos de aquí es más único todavía”.

Cuando pensó en su proyecto INSIEME, Galduf tenía claro que debía arrancar en esta zona rural de España. “Lo que yo buscaba era ir a lugares concretos de la España vaciada e interactuar con sus comunidades a través de la música”, explica, “y sabía que este entorno, y su Colegio Rural Agrupado, el CRA Cameros, debían ser el punto de partida”. Con esa pasión consiguió convencer el solista de trombón a la Fundación Social de la Orquesta Sinfónica para que apostara por su propuesta que se materializará este fin de semana con una jornada pedagógica con los niños y niñas del colegio rural agrupado el viernes en Torrecilla, y un concierto de seis de los solistas de la Orquesta Sinfónica de Madrid el sábado en Aldeanueva de Cameros.

El CRA Cameros ha sido seleccionado entre todos los colegios rurales que componen la red nacional para esta proyecto piloto de convivencia musical que permitirá a los alumnos y alumnas aprender de los grandes maestros, interactuar con ellos, conocer su trabajo y sus instrumentos, hablar de arte, hacer música. “Conozco desde hace años este colegio, su maravillosa comunidad educativa y su entorno privilegiado, y últimamente conozco también la labor que está haciendo su profesor de Música, Iván Fernández; por eso sabía que tenía que ser aquí”, añade Sime Galduf.

Durante el fin de semana, Ildefonso Moreno Martín, solista de clarinetes; Jorge Monte de Fez, solista de trompa; Šimon Veis, solista de violoncello; Sonia Agnieszka Klikiewicz, solista de violín; Olga González Cárdaba, solista de viola, y el propio Simeón, solista de trombón, se alojarán en la Posada de Urreci, en Aldeanueva, y compartirán su música con el entorno. El proyecto culminará con un concierto de seis solistas de la Orquesta Sinfónica de Madrid en la iglesia del pueblo. “Va a ser un día muy especial al que todo el mundo está invitado”, explica su promotor, “además de nuestro concierto, seguro que acabarán actuando también otros músicos de la zona o incluso los niños y niñas del cole. Además, después compartiremos un picoteo o una comida para seguir compartiendo”.

Galduf, que además de solista de la OSM es profesor del Conservatorio Superior de Madrid, sabe de lo que habla. Desde que descubrió este rincón del Camero Nuevo hace veinte años, es un habitual de la zona y un inquilino fijo de su espectacular posada. Asegura que la magia y la paz que encuentra en este punto rodeado de naturaleza, es algo casi mágico.

Cada año organiza al menos un concierto clandestino en el que le acompañan músicos de diferentes campos y, a través de invitaciones directas, reúne a algo más de un centenar de personas en un lugar en el que en invierno apenas hay una decena de habitantes. “Son citas muy especiales y secretas. Por eso este concierto del sábado es una ocasión única porque esta vez será abierto a quien quiera acercarse”, señala.

El objetivo de este proyecto piloto es crear un entorno de convivencia musical, pero según su promotor, va mucho más allá. “Nosotros regalaremos nuestra música y nuestra experiencia a los niños en el colegio y al público en el concierto del sábado, pero nos vamos a llevar mucho más de lo que dejamos aquí”, asegura, “estas estancias de tres días la sierra riojana, algo que algunas veces hago con mis alumnos, suponen para nosotros un regalo único, una desconexión absoluta del estrés de Madrid, del trajín de los conciertos, clases, audiciones y actividades; es algo que no se puede explicar”.

En un contexto donde la despoblación amenaza el tejido social de la sierra, propuestas como esta reivindican el papel de la escuela rural y el acceso a la cultura de excelencia como derechos fundamentales, independientemente del código postal donde se resida.