Cuando el primer destino como maestro es un colegio rural: “Este modelo educativo es un sueño”

Iván Ferández, maestro rural en el CRA Cameros

Olivia García Pérez

23 de marzo de 2026 20:27 h

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Son algo más de las nueve y media de la mañana cuando Leo entra en clase. Con apenas un año y medio, es el más pequeño del cole. Su padre le lleva cada mañana desde Nieva de Cameros hasta Torrecilla, donde están las aulas del primer ciclo de Educación Infantil del CRA Cameros. A lo largo de la mañana Leo aprenderá y jugará en un aula con cuatro alumnos y dos profesoras. Un lujo al alcance de pocos.

Un piso más arriba arrancan la mañana otros quince compañeros. Esta primera hora de clase es compartida entre todos, desde primero de Infantil hasta sexto de Primaria. Dentro de un rato, los mayores tendrán clase de Música, los medianos de Lengua y los más pequeños de Matemáticas. Luego, en el patio, todos volverán a reunirse para compartir juegos.

En la sierra riojana, decenas de niños y niñas aprenden cada día entre montañas. En colegios rodeados de naturaleza, en clases compartidas por compañeros de diferentes cursos, en comunidades educativas en las que casi hay tantos profesores como alumnos. A este entorno llegó en su primer destino Iván Fernández, un joven maestro de Música que el pasado curso entró como interino al CRA Cameros, que lo componen los centros de Torrecilla, Ortigosa y Villoslada. Allí ha descubierto un sistema diferente. “Aquí hay que hacer un croquis para llegar a todos los niveles porque en la Universidad te enseñan a impartir la materia para un curs, peroo yo aquí por ejemplo, en Conocimiento del Medio tengo a dos alumnos de cuarto de Primaria, a tres de quinto y a otros dos de sexto”, explica el joven calagurritano.

Iván Fernández con sus alumnos durante la grabación de 'Aprendo entre montañas'

Lejos de considerarlo una dificultad, este maestro tiene claro que en la escuela rural todo son ventajas. “Realmente no puedo compararlo con un centro urbano porque este es mi primer destino”, señala Fernández, “pero esto es difícil de superar. La calidad humana, las ganas que hay de acompañar a los niños en su recorrido y de crear proyectos, es única. Además, aquí aprenden rodeados de naturaleza, en un ambiente superfamiliar de pueblo donde nos conocemos todos y eso es excelente para su desarrollo”.

Así es como se le ocurrió el pasado curso crear junto a sus alumnos del CRA (Colegio Rural Agrupado) el himno del cole rural. “Llegué aquí por primera vez en septiembre y me pareció supercurioso todo; lo bonita que era la sierra, la gente maravillosa que hay, el entorno... y mi objetivo fue mostrarlo a la gente que no lo conoce, decirle al mundo que se puede aprender entre montañas”, explica. Planteárselo al centro y a los niños y niñas, crear de forma conjunta y grabar el tema en el estudio fue todo uno. “Nos contó en clase que tenía esta idea, venía ya con una melodía preparada y algunas ideas y a todos nos pareció bien”, cuenta Mateo Espila, alumno de Iván, “luego se fue de viaje con su novia y vino con la letra lista. Estuvimos mucho tiempo ensayando y un día nos llevó a Logroño de excursión al estudio de unos amigos suyos para grabar. Nos lo pasamos superbién”.

El carisma de este joven maestro es indiscutible. No sólo se ha ganado el cariño de los niños y niñas sino también de sus compañeros y de las familias. “El cole rural es una ventaja enorme para nuestros hijos”, dice una de las madres, “al compartir clase con otras edades, aprenden no solo lo que les toca sino también algo de lo que el resto está aprendiendo y eso les da una visión más global sobre los temas, que suelen coincidir en el tiempo. Y con Iván es una maravilla porque de repente nos vemos hablando con nuestros hijos sobre la obra de Strauss o buscando el compás de una canción que suena en el coche. Les enseña cosas que aportan mucho conocimiento. Les impulsa a aprender y les aporta un punto de vista muy necesario”.

Javier Valgañón, director del CRA Cameros, lleva ya dos décadas como maestro rural en el Camero Nuevo y alaba la llegada de savia nueva. “Son colegios muy familiares y eso permite una interacción muy rápida y efectiva que lleva obtener muy buenos resultados académicos y personales. Lo más importante en estas etapas es que los niños sean felices y que crezcan ajenos a problemáticas sociales como el bullying, y este es el entorno perfecto para ello”, explica el director y profesor de Educación Física, “Iván supo entenderlo a la perfección desde el primer momento, se ha adaptado a este sistema de una forma excepcional y nos aporta muchísimo, no solo en sus materias sino en temas de tecnología o cualquier tipo de novedad”.

Iván Fernández, maestro en el CRA Cameros y Persona del Año en los Premios Kilómetro Cero de Rioja2

Iván está estudiando oposiciones para poder conseguir una plaza definitiva y lo tiene muy claro: “Me encantaría poder quedarme aquí, sería un auténtico sueño”, asegura, “aquí hay gente maravillosa, paisajes increíbles, actividades conjuntas entre niños y niñas de un montón de pueblos y todos los servicios para ellos. Hablando de la escuela rural o cantando un himno por ella, también intento que si hay alguna familia que esté buscando su sitio, sepa que este es el ideal”.

*Iván Fernández fue una de las propuestas de Rioja2 para el galardón que cada año concede nuestra audiencia en los Premios Kilómetro Cero. Se impuso a las otras cuatro opciones acumulando más del 50 por ciento de los votos (que superaron el millar). Por eso, el próximo 26 de abril recibirá el Premio Kilómetro Cero a la Persona del Año.

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