Un ayuntamiento de La Rioja dificulta la exhumación de cinco víctimas del franquismo: “Piden los mismos trámites que para la construcción de un panteón”

Rioja2

21 de abril de 2026 12:52 h

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La Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica ha solicitado permiso al Ayuntamiento de Villoslada de Cameros (PP) para exhumar a cinco personas desaparecidas durante el franquismo de una fosa común: José Ferreras, Ramiro Sánchez, José Caballero, Valeriano Núñez y Jacinto Ramírez. Y el Consistorio riojano les ha exigido un proyecto de obra. La petición se formuló el pasado 27 de marzo. La asociación pidió permiso para llevar a cabo una intervención en una fosa común en la que permanecen los cuerpos de cinco republicanos asesinados y desaparecidos por la represión franquista.

En su respuesta, el Consistorio riojano se ha acogido a la legislación urbanística y reclama a la Asociación una “memoria descriptiva de las características generales de la obra y justificación de las soluciones concretas adoptadas y de las condiciones urbanísticas con referencia expresa a estas normas urbanísticas y a la normativa de desarrollo si fuera preciso, firmado y visado por el técnico competente”.

Asimismo, para poder llevar a cabo esta exhumación, el Ayuntamiento de Villoslada de Cameros les exige “una descripción pormenorizada del estado de la edificación con planos y fotografías en los que se señalen los elementos, zonas o instalaciones que requieren reparación o consolidación. Este apartado viene definido en el punto ”4. Intervenciones de conservación y ornato, consolidación y reforma“ del artículo 23 de esta normativa. ”Documentos Específicos“.

Sin embargo, la Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica no pretende edificar nada sino “intervenir en un espacio de terreno de cuatro metros cuadrados, coronados por una cruz en la que se encuentra el nombre de una de las víctimas”. Por lo que consideran que las exigencias del Ayuntamiento de Villoslada de Cameros solo pretenden “dificultar el derecho de las familias”. Es más, el vicepresidente de la Asociación y coordinador de las exhumaciones, Marco Antonio González, habla de un “veto a un derecho fundamental: el deseo de las familias a dar una sepultura digna a sus seres queridos y dificultar la exhumación de cinco víctimas del franquismo tratando el proceso como si fuera la construcción de un panteón”.

“Aplicar una normativa urbanística es una forma de deshumanizar a esas personas y a quienes quieren buscarlas, algo que no debería hacer un representante político y que muestra una total falta de empatía con quienes además de sufrir todas las consecuencias de esos crímenes han padecido ser gobernados por los responsables de esos asesinatos durante décadas y olvidados por la recuperada democracia”.

Y es que recuerdan que hasta la fecha solo han tenido una exigencia similar en el ayuntamiento leonés de Villadangos del Páramo donde “el alcalde incluso llegó a convocar un referéndum para que la Junta Vecinal, responsable del cementerio, decidiera si se hacía o no se hacía la exhumación. Finalmente, se impuso el derecho de las familias y se vio públicamente que el alcalde había llevado a cabo una prevaricación administrativa de manual”, apunta González.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica es la primera en España que llevó a cabo con métodos científicos la exhumación de una fosa común de desaparecidos asesinados por la represión franquista y desde el año 2000 ha llevado a cabo decenas de exhumaciones. Actuaciones que financian con recursos propios proporcionados por los socios, personas voluntarias y donantes. De hecho, apuntan, no aceptan subvenciones de ninguna institución pública.

Los cinco hombres trabajaban en los pantanos cercanos a Ortigosa

Se trata de cinco hombres, vecinos de localidades cercanas y todos ellos trabajadores de los pantanos cercanos de Ortigosa/González Lacasa. Según el libro Aquí nunca pasó nada del investigador riojano Jesús Vicente Aguirre, las víctimas aparecieron asesinadas dentro de término Municipal de Villoslada de Cameros el 10 de agosto de 1936.

José Ferreras Iglesias

Nacido en Zamora y de 49 años. Su certificado de defunción solo indica que está domiciliado en Pradillo. Se trata, seguramente, de un trabajador del pantano. Asesinado con otros cuatro compañeros el 10 de agosto en las Tejeras, Villoslada de Cameros, donde se le enterró.

Ramiro Sánchez Herrero

23 años, natural de Lucainena de las Torres, Almería. Soltero, hijo de Pedro y María. Trabajador del pantano. Asesinado en las Tejeras, en el límite de Villoslada de Cameros y Montenegro de Cameros, Soria, el 10 de agosto. Falleció “a consecuencia de heridas producidas por arma de fuego”. Enterrado en Villoslada.

José Caballero Villa

35 años, nacido en Portugal. Soltero, tenía novia. “Se llamaba Basilia, se fue a Argentina con otras hermanas”. Obrero del pantano. Hermano de Antonio, también asesinado. Murió el 10 de agosto en Villoslada de Cameros, “en las Tejuelas de ese término municipal en el empalme de la carretera de Montenegro de Cameros”, Soria. Fallecido “a consecuencia de heridas por arma de fuego”.

Valeriano Núñez

De entre 28 y 30 años. Es la única indicación personal de Valeriano, con toda seguridad trabajador del pantano de Ortigosa. Por eso lo situamos en esta localidad. Asesinado con otros cuatro compañeros el 10 de agosto en Villoslada, “en las Tejuelas de este término municipal, en el empalme de la carretera de Montenegro de Cameros”. Fallecido “a consecuencia de heridas por arma de fuego”. Fue enterrado en Villoslada.

Jacinto Ramírez García

21 años, natural de Laguna de Cameros. Residía en el barrio Los Molinos de Ortigosa. Soltero, hijo de Cecilio y Petra. Trabajador del pantano. Asesinado en las Tejuelas, entre Villoslada y Montenegro, el 10 de agosto.