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Ecologistas en Acción reclama dar marcha atrás a una nueva planta de biogás en Sotés

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Ecologistas en acción de La Rioja ha pedido que se desestime el proyecto de la instalación de valorización de sustancias orgánicas mediante digestión anaerobia en el término municipal de Sotés, prevista a menos de 600 metros del núcleo urbano y a menos de 900 metros de Hornos del Moncalvillo. Alegan el aumento del tránsito de camiones, piden mayor seguridad y control, emisiones de sulfuros y olores.

La organización advierte del “aumento significativo de la movilidad de los vehículos pesados que se espera que lleguen a las carreteras locales para el transporte de materiales hasta las plantas”, aunque en el proyecto no se especifica la cantidad de camiones diarios que llegarán a la planta, que además tendrán que transitar por el núcleo urbano de Sotés.

También consideran que “esta planta debe estar sujeta a una mayor seguridad y control” y piden asegurarse de que las condiciones de producción, transporte y utilización del biogás no dejen cabida a fugas de metano. “También se deberán realizar mediciones y controles de forma periódica”, pide Ecologistas en Acción, ya que el estudio de Impacto Ambiental presentado por el promotor no menciona ninguna de las medida de mediciones y controles en sus instalaciones a tomar para la prevención de fugas.

Otro de los problemas que alegan son “las considerables cantidades y ”calidad“ del digestato resultante de los procesos de producción de biogás y problemas relacionados derivados del olor del material residual, tanto durante el almacenamiento como durante el esparcimiento en el terreno”. En este sentido, advierten que “los olores no solamente pueden suponen una molestia para la ciudadanía, sino que pueden llevar implícito la transmisión a través del aire de sustancias químicas perjudiciales para la salud y la proliferación de insectos molestos para la población”.

 La propia descripción del funcionamiento de la chimenea dice, que se van a emitir sulfuros, ya que, aunque antes de quemarse el gas será desulfurado en parte, por tanto no se producirá una eliminación completa de H2S. “Esa emisión de sulfuro entraña una serie de molestias, alteraciones y riesgos para la población y el medio ambiente”. Así mismo, alertan que la quema de metano en la chimenea se emite carbono negro, el cual es uno de los componentes de las partículas PM2.5,.

Según el Estudio de Impacto Ambiental la planta cuenta con un programa de auto protección, pero “en ningún momento se da a conocer al público general”, dice Ecologistas en Acción, que subraya su importancia dada la cercanía a los núcleos urbanos. Dice esta organización que el estudio de Impacto Ambiental no se detallan los sistemas de seguridad ni de actuación en caso de incendios o explosiones.

Además, piden detallar cómo se va a gestionar el residuo que sale de la transformación de la materia orgánica, llamado digestato, que es un “líquido maloliente, de muy poco valor y con compuestos químicos dañinos para la salud y el medio ambiente”. “El proyecto recoge con escasa profundidad los procedimientos para el traspaso de los gases producidos en el proceso industrial a la red de distribución, pese a ser este un asunto fundamental”.

Ecologistas cree que la Instalación de esta planta de residuos biodegradables puede suponer un incentivo en un futuro para la instalación de macro granjas y creen que, ya que las cantidades de residuos no se circunscribe al ámbito local ni de la zona, “se aprovechará para traer residuos de otras partes de la comunidad autónoma”. Por último, creen que esta instalación puede afectar al bosque de la sierra del Moncalvillo, a menos de 300 metros de la planta.