El Ayuntamiento de Logroño ha aprobado este jueves, en una sesión extraordinaria en pleno, la primera actualización de la Agenda Urbana de la ciudad. Un documento que, como ha avanzado el concejal de Administración Pública, Francisco Iglesias, registra un cumplimiento de “aproximadamente un 60 por ciento” de sus objetivos, 47 en su inicio, 52 tras la inclusión de los nuevos programas. La aprobación se ha fijado con los votos a favor de todos los Grupos Municipales, salvo VOX, que ha expresado su 'no' al acuerdo.
Como ha subrayado el edil, en el pleno se trataba de aprobar la primera modificación de un documento “que ya tiene este Ayuntamiento desde el año 2021”, cuando, ha recordado, la ciudad “fue elegida por el Gobierno de España como ciudad piloto para desarrollar Agenda Urbana Municipal, luego ratificado en pleno en 2022.
La Agenda, ha dicho Iglesias, “define una estrategia de ciudad”, a través de “dos corporaciones ya”, alineada con la Agenda Urbana ·spañola, los ODS y la Agenda 2030, en todos los casos, para promover un crecimiento sostenible. Ha recordado que, en el origen, aparecían 47 proyectos, de modo que, con esta modificación y la inclusión de los cinco nuevos proyectos, “ se convertirán en 52”, de los que 21 “son estratégicos, necesarios para toda la ciudad, cumplen objetivos trasversales en todas las áreas”.
“No es una agenda política, que también, sino una muy técnica, en la que los técnicos municipales han colaborado tanto en su realización como en su seguimiento para su cumplimiento máximo”, ha afirmado el concejal, que ha apuntado que, en concreto, tres proyectos “ya cerrados”, relacionados con Puente Mantible, el incremento de masa forestal del territorio y la mejora del Mercado de Abastos.
Se ha referido Iglesias a los 72 indicadores con los que, por parte del Gobierno central, se cuentan para hacer el seguimiento. Momento en el que se ha producido la habitual protesta de trabajadores del Parque de Servicios, que han mostrado carteles, por lo que han sido desalojados del pleno, continuando fuera del salón sus protestas con pitos y varios gritos.
Al reanudar su discurso, Francisco Iglesias ha apuntando que el cumplimiento de la Agenda es “del 60 por ciento aproximadamente”, al tiempo que ha advertido que “nunca va a ser del cien por cien, porque unos proyectos se cierran pero otros van entrando”, por lo que ha vaticinado que “habrá alguna actualización más antes de que finalice esta Legislatura”.
Ha detallado acto seguido los cinco proyectos nuevos: la restauración ecológica en el meandro del Ebro para la dinamización del Puente Mantible y la puesta en valor de su entorno; la conexión y mejora de la red de caminos ciclables, que “se ejecutando ya en la zona oeste, en El Cubo, Valdegastea y Yagüe con El Cortijo”, sumando ahora la zona esta, con Varea, y la zona sur; la Estrategia 1521; el Plan Municipal de vivienda; y la mejora de la financiación “para que redunde en servicios para los ciudadanos.
Todo, ha resumido, para “la mejora de la ciudad y que sea más habitable y sostenible en todos los ámbitos, no solo en lo relacionado con al movilidad, sino también en lo social y en lo económico”. Ha rechazado, por otra parte, que, la Agenda Urbana de Logroño contenga “imposiciones ideológicas externas” -como se ha achacado desde VOX-, mientras que ha defendido, frente a las críticas de PR+, UP-IU y PSOE, que “viven hace dos años, en una ideología 'carca'”, en referencia a la anterior Legislatura.
“Este Gobierno gobierna, sigue mejorando este documento. Quizá lo hubiéramos hecho de otra manera, pero estas son las reglas del juego con las que contamos, lo único que vamos a hacer es una ciudad mejor, sin ideologías o imposiciones. Tenemos una hoja de ruta y una ciudad que va hacia adelante, que funciona. Es carrera a largo plazo”, ha finalizado.
La respuesta de los grupos
En el turno de Grupos, el portavoz del PR+, Rubén Antoñanzas, ha optado por “no criticar al alcalde y al PP”: “Les felicito por su llegada a la Agenda Urbana, siempre que reculan, aciertan”, al tiempo que ha mostrado su esperanza en que, al final de la Legislatura, el cumplimiento de los objetivos “sea már del 60%, porque eso será bueno para la ciudad”.
Y, de forma irónica, ha dicho: “Me alegro que apoyen este documento aunque solo sea por los fondos europeos”. “Se están riendo de nosotros, presentan unos presupuestos con menos 8 millones, tienen que hacer plan de ajuste, y nos hablan de buscar más vías de financiación, cuando el objetivo debería ser contener las pérdidas economicas que genera la deficiente gestión de este gobierno”, ha concluido.
La portavoz de Unidas Podemos-IU, Amaia Castro, ha recordado que “gracias al esfuerzo de los técnicos municipales desde fin de 2019, en 2021 logramos ser ciudad piloto”. Ha criticado que, en aquel proceso, el PP en la oposición se abstuvo en varias votaciones en pleno, recordando además algunas palabras del ahora alcalde Conrado Escobar tachando el documento de político, “y ahora viene porque se acaba el plazo para pedir fondos europeos, qué casualidad”.
Desde VOX, su portavoz María Jiménez se ha confesado “totalmente en contra” de una Agenda Urbana que “sí es una agenda política, una imposición que, con la excusa de la sostenibilidad, impone un modelo uniforme sin tener en cuenta las necesidades de los ciudadanos o las caracteristicas de cada municipio”. “Hacen seguimiento a pies juntillas del pensamiento unico progresista, del globalismo impuesto, solo para poder optar a fondos europeos. Queremos soluciones reales”, ha dicho.
Y, por último, por parte socialista, el concejal Álvaro Foncea ha criticado también la actuación 'popular' en la pasada Legislatura “cuando Logroño era una ciudad referente en movilidad, sostenibilidad y fondos europeos”. Ahora, en lo que ha calificado como “ejercicio de hipocresía difícil de explicar, deciden siguen agenda urbana”, ante lo que ha reclamado al Ejecutivo local que “dejen de tomar decisiones erráticas que nos están haciendo perder millones de euros”.
A ello se ha sumado el portavoz del PSOE, Luis Alonso, quien ha cuestionado si “el PP se cree lo que ha presentado hoy”, recordando igualmente las abstenciones en pleno en el anterior mandato y calificando su implicación actual como “de suspenso”. Y ha afeado que “si creyeran de verdad, no eliminarían carriles bici, asegurarían la participación ciudadana, mantendrían los 2 millones en caja para la calle San Antón o no dejarían escapar 6 millones de fondos UE”.