La Audiencia Provincial de La Rioja ha confirmado la multa de 900 euros por un delito leve de coacciones a un hombre por impedir el arreglo de una valla metálica. La Audiencia desestima así el recurso interpuesto por el acusado, vecino de Logroño, y ha confirmado íntegramente la sentencia de primera instancia, dictada por el Juzgado de Instrucción nº 2 de Logroño.
El Tribunal considera probado que el 12 de noviembre de 2019 el denunciado había obstaculizado los trabajos en la reparación de una valla metálica para los que se precisaba la utilización de un camino. El condenado, con el fin de obstaculizar la reparación, colocó una serie de macetas a la vez que el mismo se interpuso para impedir las labores de los trabajadores.
El 23 de agosto de 2022 la empresa volvió a enviar a unos operarios para acometer la reparación. El acusado comenzó a empujarles y a decirles: “qué cojones hacéis aquí, gilipollas”, “ya nos veremos cuando salgamos a la calle”, “conozco a gente que te va a quitar el polvo”: Cuando uno de los obreros estaba realizando tareas de soldadura, abrió una manguera y le roció con agua, con el consiguiente riesgo de electrocución. Finalmente, los trabajadores desistieron por la conducta del acusado.
El tribunal considera plenamente acreditada la conducta de intimidación y fuerza ejercida por el acusado, por las declaraciones persistentes y coherentes de la víctima y de los testigos, y rechaza que se haya vulnerado la presunción de inocencia.
Se declara firme la sentencia y añaden los magistrados que “Los datos fácticos que se derivan de la prueba dibujan un escenario en el que el denunciado utilizó intimidación y actos físicos compulsivos dirigidos a impedir la realización de los trabajos”.