La Policía Municipal introdujo un filtro para detectar perfiles ultras en las últimas oposiciones

Los agentes de la Policía Municipal de Madrid solo se someten a controles profundos de conducta y patrones de personalidad cuando ingresan en el cuerpo o cuando son ascendidos, una evaluación que el Ayuntamiento decidió reforzar en las últimas oposiciones para la Unidad de Apoyo a la Seguridad con un filtro para detectar “perfiles autoritarios”. 

Una vez dentro, todos los agentes hacen un test psicológico por escrito como parte del reconocimiento médico anual, pensados “sobre todo para detectar posibles ansiedad, depresiones o impulsos suicidas”, explican representantes sindicales consultados por eldiario.es. 

“El test psicosocial de la oposición no solamente está basado en el aspecto psicológico sino en la personalidad: dotes de autoridad, mando, liderazgo, empatía... Es más completo y creo que sí serviría para detectar, por ejemplo, ideologías fascistas. Y el psicológico, no”, señala Emiliano Herrero, portavoz de CCOO de la Policía Municipal en el Ayuntamiento, en referencia a los mensajes de varios agentes en un chat donde amenazaron e insultaron a la alcaldesa Manuela Carmena, lanzaron comentarios xenófobos y de loa al fascismo que se están investigando

El filtro introducido por el Ayuntamiento en dicho test psicosocial para identificar patrones de personalidad autoritaria fue criticado por el PP, que acusó al área de Salud, Seguridad y Emergencias de medir la “afinidad ideológica” en las oposiciones. “Queremos una policía democrática y para eso eso valoramos perfiles con el estándar que nos ofrece la psicología social en el ámbito científico”, respondió el concejal Javier Barbero antes de verano, que también aclaró que la evaluación para cada una de las unidades se hace en función del trabajo que vaya a hacerse. 

Al margen de este cambio anunciado, CCOO asegura que lleva años reclamando sin éxito al Ayuntamiento de Madrid conocer los “ítems y las escalas” que sirven para determinar qué personalidades son aptas para formar parte del cuerpo y cuáles no. “Lo pedimos hace cinco meses en la última negociación de bases de nuevo ingreso y no tuvimos buena respuesta”, añade el portavoz Emiliano Herrero. 

Por otra parte, los sindicatos dudan de la capacidad de los tests psicológicos periódicos para identificar conductas inapropiadas en los agentes. “Es complicado y no sé si muy fidedigno porque se presupone veracidad en las respuestas. Lo que se controla con estas evaluaciones es que no tengas ansiedad, miedos, depresiones...”, admiten desde UGT. El sindicato ha manifestado su “repulsa” a los comentarios de “carga xenófoba, racista o vejatoria” del chat hechos públicos por eldiario.es por “ser incompatible con la deontología exigible a un funcionario policial”. 

La Policía Municipal tiene también un servicio psicológico pero está orientado a dar atención a los agentes en caso de problemas de estrés o mala gestión de situaciones, como admite el propio Ayuntamiento y confirman los sindicatos. 

“Déficit de formación” en derechos humanos

Los agentes que pasan la oposición, incluido el test psicosocial, reciben durante seis meses una formación en materia de derechos humanos, constitucionales y libertades y derechos de la ciudadanía. Estas clases se impartían hasta 2013 en la Academia regional de Policía. Hasta que el expresidente Ignacio González la cerró para “ahorrar gastos” y su gobierno firmó un convenio con el Ministerio del Interior para que los agentes municipales tanto de nuevo ingreso como de ascenso se desplazaran a Ávila. 

CCOO denuncia que “hay déficit en esta formación”. “Lo más sociológico se ha abandonado bastante y también el tema de derechos humanos, que ha perdido peso. Y luego está el tema de la organización: nos envían a Ávila de mala manera, con mala organización”, aseguran desde el sindicato.