Adiós a los Duques de Osuna: el Ayuntamiento de Madrid reduce el nombre del Palacio del Capricho

Somos Madrid

22 de septiembre de 2026 09:46 h

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El palacio situado en uno de los parques municipales históricos de Madrid acaba de cambiar de nombre. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid decidió la pasada semana modificar la denominación del Palacio Duques de Osuna El Capricho por la de Palacio del Capricho. y modificó también este apelativo oficial en el callejero municipal.

La eliminación de la parte nobiliaria del nombre -Duques de Osuna- llega “por la inminente apertura al público del Palacio. Además, es el nombre con el que habitualmente se refieren los madrileños al jardín y al Palacio, motivo por el que se ha tomado la decisión de reducirlo a este nombre”, indican fuentes municipales a Europa Press.

El ahora Palacio del Capricho, situado en el número 2 de la calle de la Rambla, entrará con esta denominación en el Sistema de Museos Municipales de Madrid coincidiendo con su apertura al público, prevista para este otoño. La propuesta es del área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte y se adoptó previa deliberación de la Junta de Gobierno de la Ciudad de Madrid, en su reunión de 17 de septiembre.

El espacio es propiedad del Ayuntamiento de Madrid desde 1973, cuando la duquesa de Osuna vendió esta propiedad. Desde entonces esa familia nobiliaria quedó desvinculada de este fenomenal ejemplo de arquitectura recreativa del siglo XVIII. La actual duquesa de Osuna es Ángela María de Ulloa y Solís-Beaumont, después del fallecimiento este verano a los 76 años de la anterior, Ángela María de Solís-Beaumont y Téllez-Girón.

Un refugio cultural y natural

Este enclave fue concebido por la IX duquesa de Osuna, María Josefa Pimentel Téllez-Girón, una de las figuras más destacadas del mecenazgo cultural en la España de los siglos XVIII y XIX. Impulsó la creación de este espacio como un refugio cultural y natural, donde confluyeran las corrientes intelectuales y estéticas más avanzadas de Europa.

Inspirada por los ideales de la Ilustración, diseñó un jardín de estilo romántico, con influencias francesas e inglesas, que incluía elementos como un laberinto, un casino de baile y un embarcadero. El palacio fue el centro de una intensa vida cultural, con tertulias, conciertos y representaciones teatrales.

El edificio del Palacio del Capricho cuenta con tres plantas y un sótano y su distribución refleja el estilo de vida de la nobleza ilustrada del siglo XVIII. Arquitectos como Mateo Guill o Antonio López Aguado participaron en su diseño y artistas como Juan Adán o José Pagniucci decoraron sus espacios con referencias clásicas. Francisco de Goya, amigo cercano de la duquesa, ejecutó para el palacio cuadros y grabados, entre ellos la serie Asuntos de brujas, que decoraba la biblioteca.

El futuro espacio museístico presentará explicaciones, objetos y documentación relacionada con la historia de la quinta y de sus propietarios, moradores y promotores, así como con las corrientes artísticas y de pensamiento vinculadas a su formación y desarrollo. La intervención desarrollada por el Ayuntamiento ha permitido recuperar los valores arquitectónicos y decorativos del edificio, adecuar sus instalaciones a los estándares actuales de accesibilidad y conservación y dotarlo de un proyecto museográfico que facilitará la comprensión de su historia y de la relevancia cultural de quienes lo habitaron.