Almeida blinda el 'scalextric' de Vallecas: mantiene 20 carriles de tráfico y planea más pasos peatonales bajo el puente

Guillermo Hormigo

Madrid —
11 de mayo de 2026 12:31 h

0

“Ninguno”. Esa es la respuesta del alcalde Madrid, José Luis Martínez-Almeida, al ser preguntado por este periódico sobre cuántos carriles va a suprimir su Gobierno en la reforma del sclextric de Vallecas. El propio Almeida ha definido el espacio como “entorno degradado” y como “una barrera que impide la convivencia adecuada” en el plan anunciado este lunes desde la sede de Calle 30, en Méndez Álvaro.

Actualmente el entorno tiene 20 carriles dedicados al tráfico de vehículos motorizados: ocho sobre el puente, seis a nivel de suelo (todos ellos datan de 1976) y otros 6 subterráneos, en el bypass de la M-30 puesto en marcha en 2004 por el Consistorio que lideraba Alberto Ruiz-Gallardón. Todos continuarán operativos, ya que según Almeida “300.000 vehículos circulan cada día por este tramo y esto es lo que se puede hacer para que sigan circulando”.

En un plan bautizado como Vallecas Abierto, entre las actuaciones municipales destaca la adición de nuevos pasos peatonales bajo el puente y la peatonalización de la calle Monte Oliveti, que incrementará en 3.770 metros cuadrados la superficie peatonal. La actuación incluye como otra gran novedad la construcción de una dotación municipal bajo el puente, que según el regidor podría ser “una sala de ensayo”, así como un local destinado a Madrid Calle 30 y la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT). Equipamientos municipales que, en la práctica, podrían contribuir a asentar más si cabe el scalextric, al comprometer su hipotético desmontaje la viabilidad o continuidad de esos espacios públicos.

La instalación de jaridines verticales, la plantación de 48 árboles y miles de arbustos o la reordenación de las dársenas de autobuses de EMT bajo el puente son otras de las principales intervenciones previstas en una rehabilitación que según el primer edil arrancará “de forma inminente”. Para el Ejecutivo de Cibeles, se trata de un proyecto “ambicioso y realista”.

Una de las acciones de este planteamiento “ambicioso” consiste en renovar el ámbito y su relación con el arroyo de Abroñigal “mediante el color en los pilares (verde que simula ribera y azul que aparenta el cauce del arroyo), con configuraciones diferentes en cada pórtico, que representarán la vibración de la superficie del agua”.

300.000 vehículos circulan cada día por este tramo y esto es lo que se puede hacer para que sigan circulando

“No venimos a engañar, a prometer lo que no se puede cumplir, como hicieron los que no movieron un dedo en cuatro años”, ha espetado el alcalde. Desde su punto de vista, solo la activación de la Operación Abroñigal podría permitir que se plantee el desmantelamiento del scalecxtric, ya que ese nuevo desarrollo “traería nuevas oportunidades al sur de la ciudad”. “De momento esto es lo factible, pero no quiere decir que renunciemos. Habrá una segunda fase”, ha zanjado. Hasta entonces, Almeida ha tenido que insistir en las mejoras “acústicas y estéticas” que esperan conseguir en el entorno para anunciar estas actualizaciones.

El Ayuntamiento prevé una inversión de 11,5 millones de euros durante dos años para acometer los trabajos, un plazo marcado por las obras de Metro de Madrid en zonas cercanas, como Conde de Casal. La colocación de los jardines verticales empezará en verano, con vistas a su ejecución en el primer trimestre de 2027.

La reforma que está muy lejos de responder a las demandas de los residentes. Los vecinos de Puente de Vallecas han cargado reiteradamente contra este scalextric que actúa como frontera artificial del distrito desde 1976. Cuando se cumplen 50 años de su instalación, y después de que el resto de infraestructuras de estas características en Madrid hayan desaparecido o quedado en desuso, colectivos como Vallekas Sostenible han reclamado su eliminación con protestas e infomes.

En un análisis reciente, recopilan testimonios vecinales que dan cuenta de las distintas afectaciones que genera en el día a día de los barrios: contaminación atmosférica y acústica, problemas de movilidad, inseguridad o aumento de la temperatura del entorno. Unas afecciones que está por ver si resolverá la tímida intervención publicada este lunes por el Ayuntamiento.

La portavoz de Más Madrid en el Consistorio y líder de la oposición, Rita Maestre, ha cargado contra el plan anunciado por el equipo municipal: “Lejos de abordar el verdadero problema del scalextric de Vallecas, el último de Madrid, Almeida sigue sin escuchar a las vecinas y vecinos que llevan años exigiendo su desmantelamiento. La solución a esta brecha de desigualdad, a los miles de tubos de escape y a los ruidos, es derribarlo. Sin embargo, Almeida ignora el mandato del pleno de Cibeles, que en 2021 aprobó por unanimidad nuestra propuesta.

Críticas de Maestre y Maroto: “lavado de cara” y “actuación cosmética”

Para Maestre, el regidor “ha decidido hacer un lavado de cara, dar una mano de chapa y pintura, con 48 árboles y asfalto fonoabsorbente [que reduce el impacto sonoro], pensando que así va a engañar a las vecinas y vecinos”. “Los dos supuestos equipamientos que plantea no son para los vecinos y vecinas, que necesitan centros juveniles (no hay ninguno en el distrito), una biblioteca (no hay en el barrio de Numancia) y ampliar las zonas verdes en barrios como el de Numancia o San Diego con una superficie arbolada mínima, entre otras muchas cosas”, critica.

La concejal recuerda que mejorar la accesibilidad universal bajo el puente “es un mandato legal que se olvida en Vallecas”, donde “una gran parte de las calles no cumple con la normativa de accesibilidad universal”. “Por no hablar de que la superficie estancial peatonal que plantea en la parte inferior del puente es una de las zonas con más contaminación acústica y atmosférica”, concluye.

En cuanto a la portavoz socialista, Reyes Maroto, tacha el anuncio de “actuación cosmética que no resuelve el verdadero problema”. “La infraestructura sigue partiendo los barrios, generando ruido y degradando el entorno urbano y la calidad de vida de los vecinos”, añade. Maroto ha recordado además que “esta no es solo una crítica de la oposición, sino una reclamación histórica de las asociaciones vecinales, que llevan años pidiendo una solución estructural y definitiva”.

“Madrid tiene ahora una oportunidad real para afrontar ese problema de manera integral, vinculándolo a la operación de Abroñigal”, ha explicado la edil socialista, un punto en el que coincide con Almeida. “No estamos en contra de mejorar el entorno ni de ganar espacio peatonal para los vecinos”, indica, pero cree que “no se puede vender como una gran transformación urbana lo que en realidad es una intervención limitada y provisional”. “Vallecas merece una solución definitiva y ambiciosa. No un parche de 11,5 millones de euros”, ha rematado.