El Ayuntamiento de Madrid consigue cerrar la ilegal y ruidosa terraza del Café del Espejo y prepara otra concesión
Durante los dos últimos años una terraza llamaba poderosamente la atención en el Paseo de Recoletos, muy cerca de la plaza de Colón. Lo hacía por el elevado nivel de ruido que alcanzaba en una zona -el distrito Centro- con severos límites sonoros y una normativa muy estricta para los veladores en la calle. Sin embargo, la terraza del Café del Espejo organizaba conciertos, sesiones de DJ y reunía un tremendo jolgorio a su alrededor.
El motivo de que montara todas estas actuaciones era, sencillamente, que no podía. La terraza y el propio edificio del café era una concesión del Ayuntamiento de Madrid, cuya construcción otorgó a una empresa en junio del año 1988. Treinta años después, la explotación acabó y desde 2018 el lugar debería haber sido desalojado. Pero la concesionaria decidió seguir y batallar en los tribunales por un negocio sobre el espacio público que había caducado.
Los primeros intentos de desalojo datan de febrero del año 2019, cuando la Junta de Centro comunicó el fin de la concesión y la obligación de abandonar el espacio, al constatar que no se había producido. Pero la propiedad se resistió. La llegada de la pandemia tampoco amilanó a El Espejo SA, la empresa que siguió con su actividad hostelera hasta que en el año 2022 entró en concurso de acreedores y fue comprada por otra empresa que intentó continuar con la actividad.
El Espejo cuenta con tres espacios diferenciados: el café de la acera de Recoletos 31, el pabellón situado en el propio Paseo de Recoletos y la terraza anexa. Los dos últimos eran los que no contaban con permiso municipal, después de que expirara la concesión de tres décadas.
Fuentes del Ayuntamiento de Madrid explican que una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) había obligado a cerrar el pabellón el 27 de junio de 2024. Un mes y tres días después, el 30 de julio de ese año, el interesado comunicó el desalojo y la entrega de llaves del quiosco, que hizo efectiva el 1 de agosto de 2024.
El pabellón fue cerrado en junio 2024 y el nuevo grupo que había comprado el negocio intentó alargar todo lo posible la explotación de la terraza a través de unos exitosos tardeos que organizaba Gitano by Espejo, explican en este artículo de El Mundo. En el mismo texto el impulsor de esta segunda vida del Café del Espejo asegura que cuando adquirieron el negocio “nadie les advirtió de que no tenía licencia”. El Ayuntamiento de Madrid requirió el cese de la terraza, que se alargó en los tribunales hasta la clausura definitiva, que se produjo a raíz de una sentencia en el TSJM del pasado mes de marzo.
“La justicia dio la razón al Ayuntamiento tras la petición de cautelares por parte de la empresa para no retirar la terraza, unas cautelares que la justicia denegó”, explican fuentes municipales consultadas por Somos Madrid.
Los propietarios del negocio han anunciado también que dejará la explotación del único lugar que sigue abierto, el café de la acera de Recoletos. Sin embargo, se resisten a hacerlo con un desafiante mensaje compartido en sus redes sociales: “No se cierra con un decreto. Vamos a morir matando”.
El Ayuntamiento reabrirá la terraza con otra concesión
El pabellón del Café del Espejo es una construcción del tipo falso histórico levantada en los años ochenta con inspiración del art nouveau de los cafés parisinos de finales del XIX y principios del XX. Pese a la falta de valor patrimonial, su arquitectura se ganó el favor de los madrileños y el consistorio planea conservarlo, a través de una nueva concesión.
“El objetivo del Ayuntamiento es sacar una licitación para una concesión de explotación del pabellón”, indica una portavoz municipal. Esta no ha sido posible hasta ahora, debido a que los empresarios que lo explotaban de forma ilegal junto a su terraza, no habían dejado vacías las instalaciones.