CONTENIDO PATROCINADO

Catalano acelera su expansión en Madrid: nuevas clínicas, tecnología avanzada y ortodoncia invisible con RealUp

Catalano continúa consolidando su proyecto de crecimiento en la Comunidad de Madrid con una estrategia que combina apertura de nuevos centros, apuesta por la tecnología clínica y un modelo asistencial que se distancia de los formatos franquiciados. Tras más de dos décadas de trayectoria en Castilla-La Mancha, el grupo dio el salto hace unos años a Madrid con un objetivo claro: trasladar su forma de entender la odontología —rigurosa, honesta y centrada en el paciente— a una de las regiones más competitivas del país, reforzando su posicionamiento dentro del panorama de clínicas dentales en Madrid. Hoy ese plan se intensifica con nuevas aperturas que refuerzan su presencia en puntos estratégicos del mapa madrileño.

El movimiento más reciente llega tras la inauguración de Catalano Alcalá Central, un centro de referencia que marca un antes y un después dentro de la estructura del grupo en Madrid. A partir de ahí, el calendario de crecimiento continúa con nuevas aperturas en zonas clave: Collado Villalba, como puerta de entrada a la Sierra Noroeste, y Coslada, dentro del corredor más dinámico del área metropolitana. Dos ubicaciones con alto potencial poblacional y gran demanda de servicios sanitarios, donde Catalano busca replicar su estándar clínico y su filosofía de trabajo.

En paralelo, la expansión se apoya en centros ya operativos que han sido decisivos en la consolidación de la marca en Madrid. Hace aproximadamente un año, Catalano reforzó su presencia con clínicas en enclaves de gran visibilidad y densidad de población, como Chamberí, Bernabéu, Alcobendas y Canillejas, configurando una red que empieza a tener sentido de “capilaridad”: estar cerca de donde vive y trabaja el paciente, sin renunciar al nivel de equipamiento, especialización y seguimiento que define al grupo.

Una red de clínicas con un denominador común: especialización y odontología tecnológica

Más allá de la ubicación, Catalano busca que sus centros compartan un mismo “ADN” clínico. La expansión no se plantea como una suma de direcciones, sino como una red coherente con protocolos, equipamiento y estándares homogéneos, donde el paciente sepa qué esperar: atención personalizada, diagnóstico preciso y soluciones planificadas con criterio.

En este contexto, el grupo destaca la incorporación sistemática de tecnología avanzada en todas sus clínicas, con herramientas que ya son diferenciales para el paciente y decisivas para el profesional:

  • TAC dental para diagnóstico de alta precisión, especialmente relevante en implantología y cirugía oral.
  • Escáner intraoral para mejorar la planificación y la experiencia del paciente, reduciendo la necesidad de impresiones tradicionales.
  • Planificación digital y soluciones protésicas diseñadas con sistemas de alta precisión, orientadas a resultados estéticos y funcionales.

Este enfoque tecnológico no se presenta como un “extra”, sino como parte esencial del modelo Catalano: precisión diagnóstica, mayor previsibilidad en el tratamiento y un control más exhaustivo del resultado final. En términos prácticos, eso se traduce en tratamientos más cómodos, más medibles y mejor explicados.

Implantología y carga inmediata: un área estratégica para la demanda actual

Dentro de las especialidades que vertebran el crecimiento del grupo, la implantología ocupa un lugar central. La pérdida dental, los tratamientos de rehabilitación y la necesidad de soluciones fijas y estables siguen siendo uno de los grandes motores de demanda en la odontología actual. Catalano ha decidido reforzar esa línea incorporando en todos sus centros equipos preparados para abordar casos desde la reposición de una pieza hasta rehabilitaciones más complejas.

La propuesta se apoya en tres pilares: diagnóstico, planificación y ejecución con seguimiento. Y en ese terreno, el TAC y la planificación digital juegan un papel decisivo para valorar hueso, anatomía y viabilidad del tratamiento.

Además, Catalano pone el foco en una solución cada vez más buscada por pacientes: la carga inmediata, con la posibilidad —siempre en casos seleccionados y tras estudio— de colocar dientes fijos provisionales en un plazo de 24 horas. No se trata de prometer lo mismo a todos, sino de ofrecer una vía rápida y segura cuando el caso lo permite, reduciendo tiempos de espera y mejorando la experiencia del paciente desde el primer momento.

La carga inmediata, bien planificada, permite recuperar estética y función en menos tiempo, algo especialmente valorado por quienes no quieren pasar por periodos prolongados sin dientes o con soluciones provisionales incómodas. En este punto, el grupo insiste en que la clave está en el estudio previo: diagnóstico riguroso y selección adecuada de casos.

Para quienes buscan un especialista en implantes dentales, la promesa no está en la rapidez, sino en el equilibrio entre tecnología, criterio clínico y control del resultado final.

RealUp: alineadores exclusivos con inicio rápido y seguimiento presencial

Otro de los ejes que sostienen la expansión de Catalano en Madrid es la ortodoncia invisible. En un mercado dominado por grandes marcas, el grupo impulsa RealUp, su línea de alineadores propios, con una propuesta diferencial basada en tres puntos: rapidez de inicio, precio estructurado y seguimiento clínico presencial.

Según la información de la propia marca, RealUp parte de un precio de 1.490 € “todo incluido” para casos sencillos y puede llegar hasta 3.490 € en los tratamientos más complejos. Esta horquilla busca adaptarse a la realidad clínica: no todos los casos requieren el mismo número de alineadores, revisiones ni fases de refinamiento, y por eso la propuesta se estructura en niveles según complejidad.

En cuanto a plazos, RealUp destaca por su capacidad de comenzar en tiempos competitivos: los alineadores están disponibles en un máximo de 15 días tras el estudio y la planificación. Pero el rasgo más importante, desde el enfoque asistencial, es el seguimiento clínico presencial. En un momento en el que proliferan tratamientos “a distancia” y modelos online sin supervisión continua, Catalano insiste en un punto: la ortodoncia invisible no es solo “ponerse férulas”, sino seguir un plan clínico con revisiones y ajustes, controlando la evolución real de la mordida y del movimiento dental.

Ese seguimiento se realiza con un equipo de ortodoncistas y revisiones en clínica, lo que aporta seguridad y permite actuar a tiempo ante cualquier desviación del plan inicial. En términos de confianza, es un diferencial especialmente valorado por pacientes que buscan resultados predecibles y acompañamiento real.

Madrid como apuesta estratégica: de la presencia puntual a una red consolidada

El crecimiento de Catalano en la Comunidad de Madrid responde a una visión de largo plazo. Tras consolidarse durante más de 20 años en Castilla-La Mancha como grupo sólido, el salto a Madrid se planteó como una ampliación natural: un mercado amplio, exigente y altamente competitivo, donde la marca podía aportar una propuesta basada en experiencia y un modelo clínico estable.

La apertura de centros como Chamberí, Bernabéu, Alcobendas y Canillejas supuso el primer gran impulso de visibilidad. Y en este nuevo ciclo, con Alcalá, Villalba y Coslada, Catalano apunta a una expansión más territorial: cubrir zonas con identidad propia y necesidades diferentes, desde el corredor del Henares hasta la Sierra Noroeste.

El objetivo, según se desprende de la estrategia del grupo, es construir una red con capacidad de ofrecer el mismo estándar en cada ubicación, evitando la fragmentación típica de redes no coordinadas. En otras palabras: crecer sin perder el control clínico ni la cultura de trabajo.

Villalba y Coslada: dos aperturas que marcan el inicio de un nuevo año

El año comienza con dos aperturas que simbolizan esa fase de expansión más planificada.

Por un lado, la clínica dental en Villalba se presenta como un paso clave para acercar el modelo Catalano a pacientes de la Sierra Noroeste. Collado Villalba, considerada por muchos como la “capital” de esa zona, concentra flujo de población local y de municipios cercanos, lo que convierte su apertura en una jugada estratégica para dar cobertura a un área amplia.

Por otro lado, la clinica dental en Coslada refuerza la presencia de Catalano en el entorno metropolitano y el corredor del Henares, una zona con alta densidad y movilidad. Coslada, además, conecta con áreas de gran dinamismo residencial, lo que amplía la accesibilidad para pacientes que buscan cercanía sin renunciar a especialización y tecnología.

Ambas aperturas, sumadas a la reciente puesta en marcha de Alcalá, dibujan un mapa en el que Catalano pasa de tener centros “en puntos concretos” a construir una red con sentido territorial. Una estrategia que busca que cada paciente, esté donde esté, pueda acceder a un mismo nivel de odontología.

Un denominador común: diagnóstico preciso, planificación y transparencia

La expansión sería solo un dato de negocio si no estuviera respaldada por un modelo clínico consistente. Y ahí es donde Catalano insiste: tecnología, implantología avanzada, ortodoncia invisible con RealUp y un enfoque de seguimiento y acompañamiento que pretende diferenciar la experiencia del paciente.

En todas sus clínicas, el grupo mantiene una filosofía de trabajo basada en diagnóstico claro, planificación y transparencia. La idea de “todo incluido” —especialmente en tecnologías diagnósticas dentro del tratamiento— apunta a reducir incertidumbres y a que el paciente pueda tomar decisiones con información completa. En un mercado en el que el precio a veces se usa como gancho y luego aparecen extras, Catalano busca estructurar la propuesta para que el paciente sepa dónde empieza y dónde termina cada tratamiento.

Mirada al futuro: crecer sin perder la esencia

Catalano afronta su expansión madrileña con un reto que muchas redes no superan: crecer sin perder identidad. En su caso, esa identidad se apoya en tres conceptos: criterio clínico, tecnología útil y acompañamiento. Y el mapa de aperturas de este año parece reforzar esa intención.

Para quienes buscan una clinica dental en Madrid con un enfoque moderno pero humano, la estrategia de Catalano apunta a construir una red accesible y especializada, donde implantología y ortodoncia invisible conviven con un estándar de diagnóstico digital y seguimiento presencial.