Madrid estrena el parque José Luis Sampedro

Fue vecino de Chamberí hasta su muerte en 2013 y en su casa de Cea Bermúdez escribió buena parte de su obra. El escritor de La sonrisa etrusca, El río que nos lleva o La vieja sirena pone nombre a dos espacios del distrito. Los jardines colindantes al centro cultural Galileo y la sala de exposiciones se llaman desde este sábado “José Luis Sampedro”.

La jornada comenzó con el descubrimiento de la placa en los Jardines de José Luis Sampedro y, a continuación, se ha inaugurado la sala de exposiciones ‘José Luis Sampedro’, en la planta baja del centro cultural Galileo. Pero los reconocimientos no acabaron ahí. Olga Lucas y la Asociación de Amigos de José Luis Sampedro y Econoplastas recorrieron el pensamiento del escritor en el acto “Diccionario Sampedro”. Además en el hall de la primera planta se expone desde este sábado la muestra “Geografías literarias de Jose Luis Sampedro”, que permanecerá abierta hasta el 30 de enero, en horario de 10.00 a 20.00 horas.

Los grupos municipales del PSOE y Ahora Madrid presentaron la propuesta de dedicar una calle o espacio público al escritor y vecino José Luis Sampedro en el Pleno de la Junta Municipal de enero 2016, y fue aprobada con el respaldo del PP y la abstención de Ciudadanos.

“Con esta proposición, la Junta quiere rendir un cálido y merecido homenaje y reconocimiento a este querido vecino, sumándose así a las muestras de cariño que quieren mostrarle sus convecinos, dando su nombre a un espacio público”, se dijo entonces en el acuerdo al que ahora se da cumplimiento con este homenaje.

Al acto acudieron Jorge García Castaño, concejal del distrito de Chamberí, y Olga Lucas, viuda del que es uno de los mejores escritores en lengua castellana. Estuvieron acompañados en el homenaje por el rector de la Universidad Complutense, Carlos Andradas, y exrector de esta Universidad, Carlos Berzosa.

Una placa en el 51 de Cea Bermúdez

En abril de 2014, el Ayuntamiento había colocado una placa en la calle Cea Bermúdez nº 51, en la fachada del edificio donde residió el escritor y economista hasta la fecha de su fallecimiento, cuyo domicilio ocupó durante décadas y donde escribió buena parte de su obra literaria.

En la casa de Cea Bermúdez, Jose Luis Sampedro escribió buena parte de su obra literaria, la que le colocó en el listado de mejores escritores en lengua castellana: Las sonrisa etrusca, El río que nos lleva, La vieja sirena, Octubre Octubre o Real Sitio. En esta casa, también, siguió escribiendo sobre temas de Economía; sus ensayos, elaborados a partir de su experiencia como catedrático en la Universidad Complutense, consolidaron su prestigio como economista. Hay que recordar que fue el encargado del prólogo de la edición española de la obra de Stephane Hessel ¡Indignaos!, uno de los libros que inspiró al movimiento 15-M.

José Luis Sampedro (1917-2013) solía repetir a modo de broma una frase que resume a la perfección las dos pasiones que gobernaron su vida, la Economía y la literatura: “Dedicarse a la Economía y la literatura tiene un riesgo: los economistas te valoran como escritor y los escritores como economista”. Sin embargo, tenía talento e inteligencia como para triunfar en los dos campos.

Fue Catedrático de Estructura Económica, puesto que ocupó hasta 1969 al ser expulsados de la Universidad los profesores Aranguren y Tierno Galván. Después, compaginó mucho tiempo la actividad docente con la de economista en el Banco Exterior. En 1990, José Luis Sampedro fue elegido miembro de la Real Academia Española.

A lo largo de su larga vida, pues murió a los 98 años, fue condecorado con la Medalla de la Orden de Carlomagno del Principado de Andorra; en abril de 2009 fue investido como Doctor Honoris Causa de la Universidad de Sevilla; y en julio de 2010 recibió el XXIV Premio Internacional Menéndez Pelayo.

En 2010, el Consejo de Ministros le otorgó la Orden de las Artes y las Letras de España “por su sobresaliente trayectoria literaria y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo”; en 2011, recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas; y en 2012, fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alcalá.