📩 BOLETÍN | Cantos de censura
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Cantos de censura
Feijóo está haciendo sonar los cantos de sirena de la moción de censura para intentar atraer a PNV o Junts. Con que cuatro diputados de alguno de esos partidos se sumaran al bloque de PP y Vox, Pedro Sánchez caería. Feijóo les promete que si se animan, él solo será presidente durante unos días, lo justo para convocar elecciones, y que para eso no le hace falta meter a Vox en el Gobierno, si es lo que les preocupa. Pero no va a pasar, al menos por ahora.
Hoy en el podcast, te explicamos por qué. Por qué PNV y Junts no dan el paso y también por qué el PP, en vez de presionarles, no les obliga a retratarse presentando ya una moción de censura en el peor momento del Gobierno. Spoiler: porque en el fondo, el PP también prefiere esperar.
Casi todos damos por hecho que lo que le queda por delante al Gobierno hasta 2027 es una lenta agonía. Pero ¿y si no es así? ¿Y si se van despejando los nubarrones? ¿Y si lo de Santos Cerdán y Ábalos se confirman como tramas corruptas personales? ¿Y si lo de Begoña Gómez va tan rápido que desemboca pronto en nada? Por lo pronto, el caso contra el hermano de Pedro Sánchez ha empezado a diluirse como un azucarillo en dos días de juicio. Primero, porque el tribunal ha tenido que retirar uno de los delitos porque estaba prescrito; segundo, porque dos de los testigos clave dicen que en realidad no había ni rumores ni inicios sobre el amaño de su puesto de trabajo en la Diputación de Badajoz. Simplemente, que al ser el hermano del presidente, se hablaba más de que era uno de los candidatos.
- El aspersor de Villarejo. El comisario Villarejo es experto en poner el aspersor cuando los jueces lo que le piden es riego por goteo. Hasta ahora los acusados y acusaciones del caso Kitchen habían dado dos versiones diferentes: una, que el gobierno de Rajoy usó los fondos reservados para intentar destruir pruebas de la corrupción del PP en manos de Bárcenas, otra, que en realidad lo que se investigaba era la corrupción del propio Bárcenas y su dinero en Suiza. Esta segunda versión tiene las patas muy cortas, así que Villarejo en su declaración ha decidido meterle un poco de picante: dice que lo que se buscaba en casa de Bárcenas era documentación que podía vincular al rey emérito, Juan Carlos I, con el tráfico de armas. Pruebas no aporta ninguna, claro, pero si en vez de Juan Carlos I fuera Zapatero, imagínate los titulares.
- Y en otro caso que está tardando mucho en llegar a algún puerto, el juez Pedraz ha imputado al jefe de la UDEF con el PP por la guerra sucia contra Podemos.
La vía Meloni conquista Europa
Se confirma que Europa se está dejando llevar por la ola ultra. Acaba de dar luz verde a la creación de centros de deportación de inmigrantes fuera de la UE. Es el modelo que ha intentado aplicar el gobierno de Meloni en Italia, llevándose por ejemplo a inmigrantes a una cárcel construida en Albania, sin ni siquiera identificarlos o detectar sus necesidades de refugio. Hasta que la Justicia le dijo que eso no lo podía hacer. Y este nuevo reglamento lo hará posible para los países que quieran.
El mundo de los amigos de Trump anda agitado, por cierto. La guerra de Irán le ha salido tan mal a EEUU que Trump está intentando calmar las aguas entre Israel y Hizbulá. Pero vuelve a hacer el ridículo. Después de anunciar que había tenido una conversación “muy productiva” con Benjamin Netanyahu para disuadirle de enviar tropas a Líbano, Netanyahu ha salido a decir que mantiene su plan.
- Venezuela. El Gobierno de Venezuela está avisando a las aerolíneas que compren combustible en Venezuela de que deben pagarlo directamente a EEUU. Washington ya recibe, gestiona, tutela y administra el dinero venezolano por la venta de sus recursos naturales. Detalles.
Y estamos en Cuba. Nuestro corresponsal en EEUU, Andrés Gil, se ha ido a reconocer el terreno en el que Trump ha fijado sus ojos imperiales: Cuba. Primera crónica desde allí.
Un empujón
A los que hemos cubierto muchas, muchas manifestaciones como reporteros, no nos sorprende nada el vídeo que llevamos horas viendo en bucle en redes sociales y televisión: en una protesta de profesores en Valencia, un agente de Policía Nacional empuja por la espalda a una mujer, que cae bruscamente al suelo y se parte la nariz. Es cierto que había un pequeño grupo de manifestantes (muy pacíficos), amagando con cortar una avenida al tráfico y la Policía quería evitarlo, pero el empujón fue desproporcionado, innecesario, gratuito, muy mal medido. O sea: lo que he visto mil veces antes en muchas otras protestas. Pero eso no debe insensibilizarnos, claro: está mal. Afortunadamente, había gente grabando y la polémica derivará en una apertura de expediente, que por supuesto suelen terminar en nada. La comparación con la actitud policial con Esperanza Aguirre aquella vez que lideró un corte de tráfico sin autorización en la calle Ferraz es inevitable.
Que no se te pase
- De Petro al ultra. En Colombia, un abogado de extrema derecha de 47 años y sin experiencia política llamado Abelardo De la Espriella, un bukele a la colombiana, le ha ganado la primera vuelta al sucesor de Gustavo Petro para la presidencia. ¿Cómo se explica? Más o menos así.
- Los hilos de Israel. Un fondo israelí que se lucra con la ocupación de Palestina acaba de reforzar su poder en una de las empresas españolas más subvencionadas. Se trata de Keystone, señalada por la ONU por lucrarse en territorios ocupados.
- Cáncer. Un ensayo clínico trae resultados prometedores de una potencial tratamiento inyectable contra el cáncer. En el ensayo, 102 pacientes con cáncer de cabeza y cuello recibieron la inyección. Los tumores se redujeron o desaparecieron por completo en 43 pacientes: 28 experimentaron una reducción significativa y 15 vieron cómo sus tumores eran erradicados totalmente. Detalles.
Todo es política
- El emoji de la caca es política. Sobre todo si una organización ultracatólica te lleva a juicio por usarlo para una sátira religiosa. Es lo que le está pasando a la revista Mongolia, que nunca ha tenido un contenido tan surrealista como el de su propia situación actual: la Justicia vuelve a darle la razón a HazteOir y reabre el caso contra Mongolia por poner el emoji de la caca en el sitio del niño Jesús. Un gesto básico, casi infantil, de gamberreo iconoclasta, de crítica provocativa, que se quiere juzgar como ofensa a los sentimientos religiosos.
- Un pisquiátrico es política. La farmacéutica y criminóloga Marisol Donis ha hecho un recopilatorio del internamiento forzoso, ya fuera en conventos, psiquiátricos o sus propias casas, que sufrieron durante siglos aquellas mujeres que no obedecieron a lo que los hombres de su familia esperaban de ellas: un rol sumiso y patriarcal. “Psiquiatrizaron sus ansias de libertad”, dice. “Era tan habitual que incluso traspasan a la literatura popular”, en referencia a la “casa de arrepentidas” donde se recluye a Fortunata en la obra de Benito Pérez Galdós.
- Perder en el Roland Garros es política. El número 1 del tenis mundial, Jannik Sinner, se despidió antes de lo esperado del torneo más importante del año, el Roland Garros, tras sufrir un golpe de calor. “No sé cómo lo van a hacer, esto será cada vez más habitual”, me dijo un amigo tras la noticia mientras veíamos el partido de Rafa Jódar. Dirán que es solo una pájara, pero la ola de calor que vivimos en Francia o España en el mes de mayo forma parte de los efectos del calentamiento global, con 33 grados a la hora del partido en París y más de 40 en ciudades como Sevilla. Y espérate que llegue el Mundial de fútbol.
Hasta aquí llegamos por hoy.
Un abrazo,
Juanlu

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