El Gobierno de Almeida visibiliza su cercanía a Israel con una plantación de olivos regalados por su embajada
Este jueves tuvo lugar en Madrid un acto llamativo por sus implicaciones políticas. Se trataba de una plantación de árboles en el parque central de Valdebebas, pero los protagonistas no eran los 40 olivos llevados hasta allí sino la invitada al acto, la embajadora de Israel en España.
El Gobierno de Almeida había organizado el acto para recibir los árboles donados por Israel para el parque Princesa Leonor de Valdebebas, cuya plantación inició el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante. También estaba presente la citada embajadora en funciones, Dana Erlich, junto delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, y el concejal de Hortaleza, David Pérez.
Según la nota distribuida posteriormente, la iniciativa “pone de manifiesto la colaboración entre el Ayuntamiento de Madrid y la Embajada de Israel a través de una especie emblemática del paisaje mediterráneo” y busca “reforzar los lazos entre Madrid e Israel a través de la sostenibilidad, el cuidado del medio ambiente y la recuperación del patrimonio natural, en el año en que se conmemora el 40º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España e Israel”.
La nota también apunta a que el olivo “forma parte del escudo de Israel, mediante la presencia de dos ramas de este árbol, como símbolo de paz”. Y que su plantación simboliza para la tradición judía la “vida, esperanza y resiliencia”. Carabante agradeció la donación y destacó que iniciativas como esta “permiten seguir enriqueciendo las zonas verdes de Madrid y estrechar los lazos entre ambas instituciones”.
El acto de cercanía a Israel va en la misma línea que otras actuaciones del Gobierno de Almeida, que llegó a proponer conceder la máxima distinción municipal al estado de Israel, medallas que luego otorgó a la comunidad judía en Madrid después de un informe muy cítico de los Cronistas de la Villa. El alcalde también ha llegado a negar el genocidio constatado por instituciones como la ONU, que el estado judío comete desde hace más de dos años en la franja de Gaza.