Rivas se reivindica como la alternativa al modelo de Ayuso con una estrategia para democratizar la vivienda pública

Lourdes Barragán

Rivas Vaciamadrid —
24 de abril de 2026 14:19 h

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La vivienda es el principal problema de los españoles, según el CIS. Hace tiempo que el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas señala el auge del metro cuadrado como una preocupación mayúscula: en marzo volvió a serlo para el para el 41,3 % de los encuestadas, muy lejos del segundo puesto que ocupaba la crisis económica (24,9%) o la calidad del empleo (19,2%), en tercer lugar. La preocupación por este tema bate récords desde finales de 2024, cuando empezó a sobresalir en las muestras. Desde entonces, Estado, comunidades autónomas, provincias o ayuntamientos tratan de poner en marcha respuestas a contrarreloj que ayuden a regular el mercado, especialmente tenso en la capital, y despejar el acceso a un bien básico. Este viernes, uno de los municipios más poblados de la región ha presentado una estrategia propia como alternativa al modelo de la Comunidad de Madrid.

“Tenemos un problema. Y se puede mirar hacia otro lado o se puede decidir intervenir. Nosotros lo tenemos claro”, proclama la alcaldesa de Rivas, Aída Castillejo, este viernes por la mañana. La regidora de este municipio, con más de 100.000 habitantes, ha expuesto las líneas maestras del nuevo Plan Estratégico Municipal de Vivienda y Suelo, una hoja de ruta hasta 2030 que se alinea con el marco estatal previsto en materia de políticas públicas. El experimento ripense se centrará en establecer mecanismos que faciliten el acceso de los jóvenes a un proyecto de emancipación. Lo hará mediante la gestión social del Patrimonio Municipal de Suelo, un conjunto de bienes inmuebles y terrenos del Ayuntamiento pensados para regular el mercado inmobiliario, desarrollar su urbanismo o construir pisos protegidos.

También se centrará en edificar futuras promociones de viviendas, que el nuevo plan proyecta en una serie de parcelas ya escogidas; o rehabilitar edificios que ya existen para incorporar (entre otras cosas) mejores métodos de eficiencia energética, que a la vez rebajen su coste. Para diferenciarse de otros municipios de la región, el consistorio ripense reivindica que sus planes de vivienda pública contemplan infraestructuras modestas pero equipadas, obviando añadidos como piscinas comunitarias o pistas de pádel habituales en comunidades madrileñas de vecinos para abarcar más espacio útil y ampliar el acceso a viviendas públicas.

Once actuaciones y tres objetivos principales

El plan de Rivas Vaciamadrid se ha presentado a media mañana en la sede de su Empresa Municipal de Vivienda, ubicada en la Avenida de José Hierro. Allí estuvo también la concejala delegada de la EMV, Yasmin Elena Manji Carro, que expuso las once actuaciones previstas para cumplir con los objetivos del plan. La primera es impulsar promociones de vivienda sobre suelo dotacional, con idea de levantar aproximadamente unos 500 nuevos pisos de titularidad pública en la ciudad. Desde 2003, según datos del Ayuntamiento, se han construido en Rivas hasta 3.500 viviendas para destinarlas, en buena medida, al alquiler social y asequible. “No venimos solo a presentar un plan, sino a ampliar y mejorar lo que ya se ha planteado en materia de vivienda”, destacó la concejala vinculada a la EMV ripense.

El precio estimado de los futuros pisos y también las fechas para su puesta a disposición pública están aún por determinar, una vez se examine y apruebe el proyecto con los técnicos. Pero la idea es que los primeros oscilen entre los 490 y los 550 euros mensuales, como en la última dotación de 83 viviendas promovidas por el Ayuntamiento. Buscan diferenciarse de otras ofertas municipales más encarecidas en localidades de la Comunidad de Madrid, donde a su vez se ha implementado el Plan VIVE, de carácter autonómico. Por otro lado, se centralizarán esfuerzos en estimular un modelo de vivienda colaborativa tanto para jóvenes como para personas con discapacidad. En el primer caso, los beneficiarios de estos alquileres solo tendrán que abonar los gastos comunes, mientras que la renta se abonará mediante trabajos a la ciudad, participando en un programa de intervención social.

De forma paralela, otras actuaciones buscarán mediar con el mercado y adquirir viviendas privadas para gestionarlas desde los distintos entes públicos, de forma que puedan devolverse a los residentes con un precio controlado. También se continuará el proyecto de cesión de viviendas para deportistas inscritos a alguno de los clubes profesionales de Rivas, y se establecerá un plan de acción con el que rehabilitar y regenerar edificios urbanos, incorporando avances energéticos o cuidando el espacio público que los rodea. Entre las ideas más llamativas está la habilitación de locales comerciales asequibles para promover el comercio de proximidad. Este objetivo, indica el Ayuntamiento, enlaza a su vez con la estrategia de mejorar el entorno de los edificios para que haya “acceso a todos los servicios”.

Un diagnóstico previo sobre la situación de la vivienda en Rivas

Es lo que estimó el portavoz del Gobierno ripense, José Luis Alfaro, quien también acudió a la presentación de este plan. En definitiva, apuntaron los presentes, se trabajará en la “mejora y el mantenimiento del parque público de vivienda” y se establecerá la propia EMV como una centralita de información y “oficina única de asesoramiento” para inquilinos o propietarios con dudas sobre las opciones disponibles. Antes de elaborar la estrategia local para influir en el mercado desbordado, iniciaron un diagnóstico previo con el que dibujar el escenario exacto al que se enfrentaban. En este documento, que el Ayuntamiento también ha compartido esta mañana, se utilizaron datos de acceso público y también aquellos proporcionados por los conciertos con otras administraciones –estatales o autonómicas– y entidades supramunicipales.

Rivas cerró el 2025 con una población de 101.637 censados para 32.277 viviendas construidas, según datos del consistorio. Sobre esta cifra, se observaron las diferencias por edad, necesidades o alguna situación anómala particular; y se contrastó con la estructura actual del parque residencial municipal y los recursos disponibles en ese momento, contabilizando las viviendas protegidas existentes o que pertenecen a personas jurídicas públicas, de cara a ver cómo podrían utilizarse y mejorar sus mecanismos energéticos o vías de accesibilidad. El plan tiene tres objetivos principales, atravesados cada uno de ellos por otros dos más específicos.

Por un lado, se buscará facilitar el acceso a una vivienda digna a la juventud para que esta pueda independizarse dentro de su propio municipio. Para lograrlo, la idea es aumentar la oferta disponible desarrollando más vivienda en régimen de alquiler asequible, así como priorizando en su asignación a los colectivos más vulnerables o que, en el diagnóstico previo, se consideró que debían tener un acceso preferente. En segundo lugar, dar respuesta a la actual demanda de vivienda entre los hogares con dificultades para acceder a los precios del mercado, desarrollando medidas específicas para ellos o trazando acuerdos de colaboración con otras entidades. Y, por último, se trabajará en un proceso de regeneración urbana que potencie dos cualidades consideradas imprescindibles entre sus inmuebles públicos, como la accesibilidad y la conservación energética como base.

“Mientras la Comunidad de Madrid boicotea la ley de vivienda y no permite que nos declaremos como zona tensionada, para intervenir los alquileres, ellos aprueban el Plan VIVE y ponen precios inasumibles a una vivienda pública”, denuncia desde Rivas su conceja de Deportes y vicealcaldesa, Mónica Carazo, con una promesa y un dardo al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso: “En Rivas no nos distraeremos. Seguiremos trabajando en las alternativas y en nuevos planes de vivienda, aunque sea sin la ayuda de otras administraciones”.