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Un parón en Seat despierta el temor a la escasez de baterías ante una demanda disparada

Los modelos eléctricos Cupra Raval y Volkswagen ID. Polo en la fábrica de Martorell

Toni Fuentes

28 de octubre de 2026 23:40 h

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La fábrica de Seat en Martorell (Barcelona) ha tenido que interrumpir durante dos días toda la producción de coches eléctricos por un problema de suministro de baterías. La compañía ha reanudado la actividad tras cancelar los turnos de montaje previstos para el viernes y el lunes en la línea 1, donde se fabrican el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo. La incidencia ha afectado a unos 1.600 vehículos en un momento en el que la demanda de los nuevos modelos eléctricos del grupo Volkswagen está superando ampliamente las previsiones iniciales y ha despertado el temor a una crisis por escasez de un componente clave.

Fuentes de Seat atribuyeron la interrupción a un “pequeño fallo de suministro” de las celdas de batería, que proceden de la planta de la filial de Volkswagen PowerCo en Salzgitter (Alemania). El problema ha obligado a desconvocar los tres turnos del taller de montaje y chapistería de la línea 1 para el viernes y el lunes.

El incidente llega en un momento muy inoportuno. La fábrica catalana comenzó a producir el Cupra Raval en junio y afronta ahora el reto de incrementar el ritmo de fabricación para responder a una demanda que ha desbordado las expectativas de la compañía. En estos momentos, la marca Cupra tiene ya toda la producción comprometida con pedidos hasta febrero. Eso quiere decir que los nuevos pedidos tendrán que esperar a recibir el coche hasta más tarde debido al cuello de botella generado.

Por ello, los problemas de suministro de baterías ha causado preocupación en los sindicatos ante el temor a que se reproduzcan las tensiones productivas generadas por la escasez de microchips de hace unos años, lo que obligó a racionar la producción de determinados modelos.

El consejero delegado de Seat y Cupra, Markus Haupt, cifró en más de 100.000 los pedidos acumulados del Raval y el ID. Polo durante su intervención en el Salón del Automóvil de París. El Cupra Raval, en particular, suma 52.100 pedidos desde su estreno comercial en abril, más del doble de las previsiones iniciales de la marca, a los que hay que sumar unos 50.000 del Polo. Cupra ya ha entregado cerca de 15.000 unidades y aspira a superar las 100.000 ventas del modelo el próximo año, muy por encima de las previsiones iniciales y, por tanto, de las peticiones de baterías.

La presión comercial está obligando a acelerar la curva de lanzamiento de los nuevos vehículos y a reforzar tanto la plantilla como la capacidad productiva. Seat prevé que la línea 1 alcance una producción de entre 820 y 930 vehículos diarios en noviembre, con el objetivo de pasar a tres turnos, frente a 2,5 en la actualidad, durante 2027. La planta tiene una capacidad máxima de 300.000 unidades anuales en esta línea, que se ha adaptado para fabricar los nuevos modelos eléctricos tras una inversión superior a los 3.000 millones de euros.

La gigafactoría de Sagunt se retrasa a 2027

El parón de Martorell coincide con el retraso de la puesta en marcha de la gigafactoría de baterías de PowerCo en Sagunt (València), cuyo inicio de operaciones se ha aplazado hasta 2027. La instalación está llamada a convertirse en uno de los principales centros de suministro de celdas para los coches eléctricos del grupo Volkswagen fabricados en España y en otras plantas europeas.

La factoría arrancará con una capacidad prevista de hasta 30 gigavatios hora (GWh) anuales, suficiente para abastecer a más de 300.000 vehículos eléctricos al año. La cifra supera en un 50% la capacidad inicialmente contemplada para la primera fase, después de que el fabricante chino Gotion High-Tech (participado por Volkswagen) haya entrado en el proyecto con una participación del 49%, mientras PowerCo conserva el 51%.

El retraso responde, entre otros factores, a cambios en la contratación de las instalaciones críticas para la fabricación de celdas y a la revisión de la configuración industrial tras la incorporación del socio chino. La previsión es finalizar este año el primer bloque productivo para comenzar la fabricación a principios de 2027, mientras que el segundo edificio de esta primera fase estará listo meses después.

La nueva instalación utilizará tecnología de litio-ferrofosfato (LFP), que destaca por sus costes competitivos y su durabilidad, y contará con una inversión de más de 2.300 millones de euros por parte de PowerCo, además de la participación de Gotion. El proyecto contempla crear más de 1.500 empleos directos en su primera fase.

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