Renault elige Madrid como sede de su empresa conjunta con Geely

Motor

El fabricante francés Renault ha dado a conocer hoy que Madrid albergará la sede de la empresa conjunta, denominada Horse, que ha establecido con Geely y Aramco para el desarrollo de motores de combustión interna, híbridos y nuevas tecnologías como los combustibles sintéticos. Así se lo ha comunicado a la junta de portavoces del comité intercentros, y la noticia la han confirmado a Europa Press tanto fuentes de la empresa como los sindicatos Comisiones Obreras como UGT.

Ambas centrales indican en sendos comunicados que la implantación en Madrid de la sede social de la nueva compañía supone una gran noticia para los trabajadores afectados, tanto los de la planta de Motores, en Valladolid, como los de Sevilla, dedicados a la fabricación de cajas de cambios. Los empleados, dicen, están “de enhorabuena” ya que esta adjudicación “era vital” para la plantilla.

El proyecto Horse es una colaboración del Grupo Renault con el gigante chino Geely y con la compañía estatal saudí Aramco, consagrada a la explotación de petróleo, gas y productos petroquímicos. Con él se aspira a producir más de cinco millones anuales de transmisiones y motores de combustión, híbridos e híbridos enchufables que tendrán como destino más de 130 países.

La iniciativa operará en 17 plantas de fabricación de motores y cajas de cambios en tres continentes y dará empleo a unos 10.000 trabajadores, de los que aproximadamente 3.500 serán españoles. Horse nace, en definitiva, para surtir al 80% del mercado global de motores térmicos, y muy especialmente a aquellas regiones en los que no se prevén regulaciones ambientales como las vigentes y por venir, entre otros territorios, en Europa.

Luca de Meo, director general de Renault, afirmaba recientemente que la nueva compañía permitirá “seguir desarrollando tecnologías de motores de combustión y motores híbridos, que seguirán siendo elementos esenciales de la cadena de suministro del automóvil en el mundo en las próximas décadas. Podremos ofrecer grupos motopropulsores y soluciones electrificadas de última generación a muchas marcas de automóviles en todo el mundo, abriendo, de esta forma, el potencial de mercado de esta tecnología de bajas emisiones”.

Satisfacción de los sindicatos

El sindicato UGT ha celebrado en su comunicado que el Grupo Renault y sus asociados hayan escogido España, y Madrid en concreto, como sede de la nueva compañía. “Tendremos al lado a los directivos que van a tomar las decisiones sobre el futuro de los siete países [que albergan las plantas involucradas]”, ha explicado, insistiendo además en que tener la sede social en nuestro país permitirá que los directivos de la nueva empresa conozcan “de primera mano el buen hacer” de los trabajadores españoles y en que así “será más fácil” mantener el diálogo social en futuras negociaciones.

El sindicato ha celebrado esta decisión solicitada “desde el primer momento” en el periodo de consultas, cuando la empresa trasladó que estaba trabajando con “diferentes hipótesis” sobre el país de implantación de la sede de Horse.

“Hemos recorrido un largo camino hasta alcanzar el objetivo”, ha aseverado UGT, que recuerda que se ha reunido con la dirección de Renault España, la dirección recién nombrada de Horse, los ministerios de Industria y Transición Ecológica y con la Presidencia del Gobierno para que tuvieran en cuenta los intereses de las fábricas españolas en cuanto a su posicionamiento respecto a la normativa de emisiones Euro 7.

Uno de los muñidores del acuerdo ha sido el recientemente nombrado director general de Renault en España, Josep Maria Recasens, quien ya había asegurado que la decisión sobre dónde se ubicaría la sede de Horse se tomaría antes del verano y que España estaba muy bien posicionada frente a Rumanía, su principal competidora en esta cuestión y lugar de origen de la marca Dacia, uno de los grandes activos del grupo en la actualidad.

Los 3.500 empleados españoles de Horse no son otros que los trabajadores de las dos plantas españolas afectadas (Valladolid y Sevilla). Una de las condiciones para que Horse se radicase en España era precisamente que toda esa parte de la plantilla pasase directamente a la nueva empresa, algo que tendrá lugar después del verano.

Así, el traspaso de una compañía a otra se producirá de forma automática y sin necesidad de firmar un nuevo contrato. Un mes antes de que se haga efectivo, cada empleado recibirá una comunicación sobre su situación personal y el mantenimiento de sus condiciones laborales.