La juventud navarra: contextos diferentes, aspiraciones comunes
Cada 12 de agosto, el Día Internacional de la Juventud, que en 2026 se celebra bajo el lema “Contextos diferentes, aspiraciones comunes”, nos invita a reflexionar sobre el papel que ocupa la juventud en la sociedad. No como objeto de discursos o campañas institucionales, sino como ciudadanía con capacidad para participar e influir en las decisiones que marcan nuestro presente y futuro.
Desde el Instituto Navarro de la Juventud (INJ) defendemos que la juventud no es una etapa de espera hasta la edad adulta, sino una parte activa y plena de la sociedad. Esa convicción se refleja en el proyecto de Ley Foral de Juventud y Justicia Intergeneracional que desde el Gobierno de Navarra hemos elaborado y que actualmente se encuentra en tramitación parlamentaria.
Se trata de una iniciativa pionera que reconoce que las decisiones adoptadas hoy condicionan directamente las oportunidades de las generaciones jóvenes. Frente a una visión centrada en el corto plazo, esta ley incorpora una mirada de futuro a la acción pública.
Pero además, para reforzar la participación joven, esta legislatura hemos impulsado el Consejo Interinstitucional de Juventud, un espacio que reúne a asociaciones juveniles, universidades, sindicatos, entidades feministas, organizaciones de personas con discapacidad, colectivos LGTBI+, grupos parlamentarios y jóvenes a título individual. Gracias a este trabajo colaborativo también junto con las asociaciones de jóvenes y profesionales de juventud se ha elaborado la Estrategia de Juventud de Navarra 2025-2028 y la futura Ley Foral de Juventud y Justicia Intergeneracional.
Ambos documentos identifican retos clave para una juventud cada vez más diversa: el acceso a la vivienda, el bienestar emocional, la desinformación y los discursos de odio en redes sociales o el impacto de una inteligencia artificial en constante evolución. A ello se suman iniciativas ya desarrolladas por el INJ, como la ampliación de la Red de Servicios de Información Juvenil en prácticamente toda Navarra, el apoyo a la educación no formal y al ocio educativo, y el trabajo del Observatorio Joven que nos ha demostrado que la juventud navarra apuesta por la convivencia en diversidad.
Pero era necesario dar un paso más y dotarla de un marco legal que garantice estos compromisos y obligue a incorporar la perspectiva joven en las decisiones públicas.
La nueva Ley Foral de Juventud y Justicia Intergeneracional sustituirá a la aprobada en 2011 y entre sus principales novedades incorpora el Youth Test, promovido por la Comisión Europea, para evaluar el impacto de las políticas públicas sobre la juventud antes de su aprobación. También crea el Foro de la Juventud de Navarra como máximo órgano de representación juvenil, con capacidad para emitir informes y trasladar propuestas a las instituciones. Además, contempla mecanismos de participación como consultas, mesas jóvenes, presupuestos participativos o un Parlamento Joven.
No hablamos de una declaración de intenciones, sino de estructuras permanentes. La ley prevé una Red de Profesionales de Juventud, una Comisión Científica que refuerce las políticas basadas en el conocimiento empírico y sistemas de seguimiento periódico de la realidad social de las personas jóvenes.
Así, conseguimos situar a Navarra en la vanguardia de las políticas de juventud, ampliando su alcance a ámbitos como el medioambiente, la cultura, la movilidad o el consumo sostenible.
Porque las realidades de las diversas juventudes actuales son muy distintas a las de hace quince años y las políticas públicas deben adaptarse a ellas.
En un contexto lleno de desafíos, esta ley representa una apuesta por quienes son jóvenes hoy y por quienes lo serán en las próximas décadas. La justicia intergeneracional significa precisamente eso: no trasladar al futuro los problemas que debemos afrontar en el presente.
Por ello, invito a toda la sociedad navarra a entender esta ley no como una cuestión exclusiva de la juventud, sino como una decisión colectiva sobre el modelo de comunidad que queremos construir. Las políticas de vivienda, empleo, sostenibilidad o fiscalidad que aprobemos hoy determinarán las oportunidades de las próximas generaciones.
Este 12 de agosto quiero hablar menos de declaraciones y más de hechos: del trabajo realizado, de una futura Ley Foral de Juventud y Justicia Intergeneracional, de un Foro de la Juventud con voz real y de una Administración que se pregunte, antes de cada decisión, si contribuye a mejorar las oportunidades de la juventud navarra.
Ese es el compromiso del Instituto Navarro de la Juventud.
Feliz Día Internacional de la Juventud.