El Gobierno de Navarra prevé abrir este año el Palacio Marqués de Rozalejo como sede de políticas de memoria

La vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera del Gobierno de Navarra, Ana Ollo, ha avanzado que confía en que este año se pueda poner en marcha en el Palacio Marqués de Rozalejo la sede de las políticas públicas de memoria que “recoja también esos 10 años de políticas públicas de Gobierno de Navarra”, que “sea un gran contenedor, uno de los mayores portales y fondos documentales audiovisuales del mundo en materia de memoria”.

“Vivimos tiempos de involucionismo, de negacionismo, de lenguajes belicistas que la ultraderecha y parte de la derecha exhiben”, ha señalado la consejera, quien ha añadido que “es más necesario que nunca hablar desde las instituciones, desde los medios de comunicación, desde la sociedad, de memoria, memoria integral, memoria en mayúsculas”.

Según ha continuado, “la memoria, lejos de ser una cuestión de pasado, debe formar parte de las mimbres de la consolidación de una sociedad democrática”. “Efemérides concretas o programas como el que el Gobierno de España pretende desarrollar son bienvenidos y deben servir como revulsivos simbólicos”, ha opinado. Ollo ha expuesto que es “más importante desarrollar un trabajo, un compromiso firme en el tiempo, concienzudo y trabajado en esas políticas públicas de memoria, que el Gobierno de Navarra llevamos impulsando desde hace diez años”.

La consejera ha defendido “un trabajo firme, constante y con compromiso y con convicción, y este año es lo que vamos a continuar” y ha resaltado “la colaboración y cooperación que tenemos, satisfactoria, con la Secretaría de Estado de Memoria Democrática” a la vez que ha destacado “nuestra hoja de ruta propia, porque no tendría sentido no seguir con esas políticas”. Ha señalado Ollo que, en la comunidad foral, “todavía quedan mil personas desaparecidas de los 3.500 asesinados en Navarra”, por lo que ha anunciado que se continuará “con ese programa, así como con el banco de ADN público, continuaremos con esas identificaciones”.

También, ha dicho, con el segundo Plan de Convivencia y se quiere poner “especial énfasis en dos áreas transversales: una, el papel de las mujeres como víctimas, pero también como luchadoras y como resistentes dentro del franquismo y en la represión franquista y a favor de la democracia” y otra como “la singularidad y el compromiso de muchos y muchas navarras en las movilizaciones políticas, sociales, económicas, laborales que se dieron en el tardo franquismo, que está muy poco estudiado”.