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Noticia servida automáticamente por la Agencia Europa Press

Los colectivos memorialistas firman un manifiesto contra la “manipulación” de la historia en el gaztetxe Maravillas

Los planes de los okupas de Rozalejo de celebrar el próximo miércoles el acto Memoria Desobediente, que cuenta entre otras actividades con un homenaje al miembro de ETA Mikel Castillo, han debilitado los apoyos sociales con los que el colectivo decía o creía contar. A la declaración urgente del Ayuntamiento de ayer se ha sumado hoy un manifiesto de más de 50 familiares de personas asesinadas en 1936 y activistas de la memoria histórica, que clama “contra la manipulación que el gaztetxe Maravillas está haciendo hacia la memoria de los republicanos y republicanas del 36, al mezclar el recuerdo de nuestros abuelos con la historia cruel y letal de ETA”.

Uno de los firmantes, Koldo Pla, ha explicado a este periódico que los colectivos que trabajan en torno a la memoria histórica en Navarra “son plurales”, si bien coincidían en que en el gaztetxe “había cosas que no nos gustaban nada”. En primer lugar, la decisión de bautizar al proyecto con el nombre de Maravillas Lamberto, pero también la utilización de Josefina Lamberto -“una señora de 90 años”- para “insinuar similitudes entre lo que vivieron nuestros familiares y la barbaridad de ETA; o entre la represión franquista y los agentes que participaron en el desalojo”, denuncia Pla.

“La okupación nos puede merecer un respeto en según qué condiciones, pero desde luego el primer requisito es la pluralidad”, reivindica Pla, que no ve “ninguna conexión posible” entre la fuga de Ezkaba y el etarra Mikel Castillo. “Tratan de hacer una mezcla devastadora, de unir víctimas y victimarios”, denuncia. “Pero así como el gaztetxe manipula la memoria, también creo que hay partidos políticos que manipulan el gaztetxe”, resume Koldo Pla, y remarca que sus opiniones son a título personal.

El manifiesto rechaza “de forma clara la manipulación que los miembros que componen el proyecto gaztetxe Maravillas hacen de la memoria republicana de esta tierra y más cuando se plantea mezclar a las víctimas de la represión franquista con militantes de ETA en un homenaje organizado para los próximos días”.

En el manifiesto se señala que “hemos visto incluso cómo, en una analogía exagerada, frívola y oportunista, se ha comparado la noche del 15 de agosto del 36, en el que los franquistas fueron a buscar a Vicente Lamberto, militante de la UGT y padre de Maravillas, con la noche del desalojo del gaztetxe”. “Se ha caído, además, en un morbo amarillista al repetir hasta la saciedad que a Maravillas la violaron delante de su padre y que la tiraron a los perros, cuando esas dos situaciones no fueron así”, añade.

Los firmantes explican que llevan años trabajando “a favor del recuerdo de las personas que fueron asesinadas por defender los valores republicanos en la Navarra del 36” y apuntan que “el espacio de la memoria ha sido construido desde una urgencia evidente, rescatar del olvido institucional los cuerpos, la memoria y las ideas de aquellos asesinados, y lo hemos hecho desde el convencimiento familiar y desde la defensa de unos valores claros”. “Transitar por este camino nos ha hecho más conscientes, si cabe, sobre las consecuencias y los efectos dramáticos de la violencia”, señalan.

“No fue una agresión a nuestro pueblo”

A continuación, exponen que “la represión desatada por el franquismo contra los militantes republicanos tiene un origen concreto y evidente, por eso no es aceptable una reinterpretación de las causas de la represión franquista”. “No fue una agresión 'a nuestro pueblo', ni fue un conflicto entre Euskadi y España como algunos nos quieren hacer ver, fue fundamentalmente un conflicto en el que el eje franquismo-democracia era lo principal. Quienes asesinaron a los nuestros no fueron gentes venidas de fuera, al contrario, desgraciadamente la Navarra del norte, del centro y del sur exportó cuneteros”, afirman.

Los firmantes del manifiesto aseguran que “tratar de unir, vincular o relacionar la violencia cruel y letal de ETA con aquellos luchadores republicanos no sólo es una manipulación histórica evidente, es sobre todo una falta de respeto hacia su memoria”. “Poner en valor la lucha de ETA, en el marco del Gudari Eguna el 27 de septiembre, encontrarle un sentido práctico al horror provocado por ETA o plantear que la violencia de ETA contra cientos de personas, incluidos militantes antifranquistas, fue una violencia de respuesta es una aberración humana que no compartimos”, afirman.

Igualmente, exponen que “relacionar al mundo de ETA, y su actuar autoritario, con Maravillas Lamberto, los fugados del fuerte de San Cristóbal o cualquiera de las 3.452 personas asesinadas en Navarra supone una contradicción clara”. “La memoria, si algo nos enseña, es a respetar el dolor de las víctimas, a rechazar de plano la violencia contra alguien por pensar diferente y a medir el impacto social, familiar y emocional de la violencia. Por eso la declaración de reparación que el Parlamento de Navarra aprobó el 10 de marzo del 2003 terminaba con un claro 'nunca más ni para nadie aquellos horrores', lema que también recibe a los visitantes en el Parque de la Memoria de Sartaguda”, explican.

Así, afirman que “todo ello nos hace pensar que la memoria se ha convertido, para algunos sectores políticos, en un mero instrumento para justificar la violencia de ETA, estableciendo una línea legitimadora que según ellos viene del 36”. “Y la memoria histórica, sus enseñanzas, sus valores, sus gentes, su recuerdo sirve precisamente para todo lo contrario... y no dejaremos de repetirlo”, aseguran.

Firman el manifiesto Martin Zabalza, Eneko Arteta, Lara Bartos, José Mari Asin, Koldo Pla, Joaquin Roa, Maite Rocafort, Juan Carlos Espinosa, José Ramón Martínez, Joseba Eceolaza, Koldo Martínez, Patxi Leuza, Mari Cruz Suescun, Merche Murga, Patricia Abad, Izaskun Moyua,Marisa Pereira, Marina García, Gonzalo Medrano, Javier Lecumberri, Chechu Rodríguez, Lupe Galindo, Pello Salaburu, Josetxo Arbizu, Ana Ansa, Joseba Orduña, Efigenia García, Mikel Armendáriz, Benito Salvatierra, Juana García, Joseba Gutiérrez Vierge, Ángel Urio, Amelia Resano, Victor Oroz, Natalia Bartos, Jaime Esparza, Miguel Ángel Moyua, Mikel Otazu, Virginia Alemán, Adolfo Bescos, José Luis Uriz, Ángel García Sanz Marcotegui, Pedro Rascón, M Jose Martínez, Inma Jurío, Javier Macua, Nerea Miquelez, Marisa de Simón, María Asunción Urío, Nuria Medina, Anabel Díaz, Milagros Rubio, Jesús Ángel Arandia, Nino Ruiz, y Mikel Donazar.